
Para ello no solo tiene que competir de manera eficiente sino además tener en cuenta el impacto de sus actividades en el medio ambiente y su responsabilidad social empresarial. Éste es el principio de sostenibilidad. Muchas empresas se cuidan igualmente de tener una clara línea de sucesión en sus cuerpos directivos. Todos recordamos al famoso Jack Welch quien como presidente de General Electric catapultó a su compañía a ser una de las primeras del mundo. Su sucesión fue planeada con mucha anticipación y cuando llegó el momento tenían un buen número de candidatos, de forma tal que el cambio de tan importante ejecutivo no tuvo efecto sobre los fundamentos de una estrategia exitosa. Welch, a pesar de su éxito, supo cuando decir no (en este caso ayudado por una política de la compañía en cuanto al año límite máximo de un presidente) y retirarse a tiempo para beneficio de su firma.Dos noticias recientes ilustran el anterior ejemplo. La primera fue el retiro de Bill Gates fundador hace 33 años de la empresa Microsoft. Como dueño y exitoso gestor Gates hubiera podido perpetuarse en el poder (teniendo además a su favor que aún está en los cincuentas). Primó, sin embargo el pragmatismo. La revista The Economist afirma que Gates no sería tan exitoso en una era del internet que requiere estrategias colaborativas y fragmentadas. Gates supo decir no a tiempo. En adelante reorientara sus esfuerzos hacia labores filantrópicas a través de la fundación (también exitosa) que tiene con su esposa.El líder surafricano Nelson Mandela cumplió 90 años. Su biógrafo, en un artículo de la revista Time, describe como un hecho relevante de su liderazgo la decisión de Mandela de renunciar a ser reelegido como presidente de Suráfrica, algo que hubiera logrado fácilmente cabalgando sobre su merecida reputación. Supo decir no a tiempo. Mandela sabía que los líderes lideran tanto por lo que hacen como por lo que deciden no hacer.Decir no o sí a la segunda reelección es algo que tendrá que decidir nuestro presidente. Nosotros como ciudadanos, que reconocemos sus éxitos, debemos también ponderar si llego aquel momento en que decir que no es lo mejor para la sostenibilidad futura de nuestro país. Difícil reflexión.