Publicidad
Publicidad
Lun Sep 26 2016
22ºC
Actualizado 04:35 pm

Señor Presidente | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-11-14 05:00:00

Señor Presidente

Cuando una persona tiene un intenso dolor de cabeza debe dedicar todo su esfuerzo a remediarlo, y una vez curado puede pensar en otras cosas, como por ejemplo operarse la nariz.
Señor Presidente

Con los países pasa lo mismo; una vez solucionado el problema esencial que los agobia, deben empezar a mirar los otros males a fin de lograr un desarrollo sostenible que beneficie a todos.

En nuestro caso, la guerrilla, que era nuestro mal mayor, ha perdido terreno en forma tan considerable, que ha dejado de ser el problema esencial, por eso ahora se pueden ver los demás con esa dimensión que realmente tienen y no podíamos darnos cuenta por la niebla que aquel producía.

Colombia debe enfrentar dos nuevos retos: el tema social, a fin de intentar cerrar la gigantesca grieta que hay entre quienes todo lo tienen y los que carecen de todo, y la corrupción, que impide cualquier clase de desarrollo real.

Por eso, señor Presidente, gracias por el tema guerrillero, pero por favor voltee a mirar hacia quienes todo lo anhelan tratando de restablecer ese desequilibrio social que solo sirve como caldo de cultivo para justificar la violencia; enfrentemos el tema de la corrupción como eje de batalla, pues de ahí saldrán los recursos necesarios que facilitarán el proceso de cerrar el abismo que separa en Colombia a los ricos y a los pobres.

La realidad nacional es cada vez más difícil, pues a la crisis estructural (salud, justicia, etc.), debemos adicionar la existencia de un sector privilegiado, el financiero, enfrentado al resto de país que debe sostenerlo solo, porque quien  tiene la obligación de frenar sus abusos se niega a mirar para el lado en que tiene que hacerlo.

Un gobierno y esto es lo que reclamamos, no puede ser indiferente a una realidad donde el apetito desmedido de riqueza del sector financiero y de quienes ven el tesoro público como propio, está generando un país mayoritario de necesidades, que sólo tiene obligaciones y observa asustado cómo los ricos son cada vez más ricos, mientras los pobres son cada vez más pobres.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad