El Bucaramanga le apostó a la defensa y el contrataque, dejando el peso del partido al conjunto motilón. Pese a la presión rojinegra que tuvo en Matías Urbano y Edwin Chalar a sus hombres más peligrosos, se estrelló permanentemente con la buena noche del central Iván Garrido y el arquero Brayan López.Espere ampliación.