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Sobrevivir a un naufragio en la Ant谩rtica | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-11-30 05:00:00

Sobrevivir a un naufragio en la Ant谩rtica

Era la madrugada del 23 de noviembre del a帽o pasado, y en el bar del crucero Explorer, que hac铆a un viaje a la Ant谩rtica, algunos tripulantes y pasajeros depart铆an en torno a unos vinos.
Sobrevivir a un naufragio en la Ant谩rtica

聯隆Tenemos agua en la cabina!, llegaron gritando unos pasajeros. Al principio no cre铆mos, pero cuando nos miraron serios bajamos y vimos que hab铆a gente de la tripulaci贸n tratando de controlar el da帽o.

聯Unos pasajeros que dorm铆an, sintieron que el agua entraba y otros llegaron a sus habitaciones y vieron el agua聰, recuerda Juan Carlos Restrepo Villegas, un ge贸logo manizale帽o que trabajaba como gu铆a en las expediciones que hac铆a en la Ant谩rtica el Explorer, un crucero que se hundi贸 hace un a帽o luego de chocar con una placa de hielo.

Juan Carlos zarp贸 desde Ushuaia, la ciudad m谩s austral del mundo, que est谩 en la parte argentina de la Isla Tierra del Fuego. Hasta all铆 lleg贸 el 10 de noviembre de 2007 proveniente de Montevideo (Uruguay), para salir al d铆a siguiente rumbo a la Ant谩rtica a bordo del Explorer, con 100 pasajeros y 54 tripulantes en un viaje de 19 d铆as.

En marzo del 2006 Juan Carlos lleg贸 a esa sure帽a ciudad desde Buenos Aires, en una moto que compr贸 en Australia, cuando estuvo recorriendo el continente oce谩nico durante seis meses.

聯Llegu茅 a Australia desde Nueva Zelanda e hice 13 mil kil贸metros por el desierto, el este y la costa sur, luego sub铆 por el centro y volv铆 a Sydney. Despu茅s quer铆a mandar la moto en barco para Suram茅rica y s贸lo se pod铆a enviar a Santiago o a Buenos Aires, entonces la mand茅 y viaj茅 a Buenos Aires. All铆 tuve que esperar unas semanas y cuando lleg贸 me fui hasta Ushuaia. All谩 busqu茅 trabajo en barcos de cruceros para la Ant谩rtica, pero llegu茅 en marzo, al final de la temporada, entonces hice los contactos y consegu铆 empleo para el siguiente verano, de noviembre a marzo聰, comenta este hombre de 1,70 metros de estatura, 68 kilos de peso, ojos caf茅s y pelo casta帽o.

El viaje que comenz贸 el 11 de noviembre de 2007 era de los largos, pues existen tours cortos de 10 d铆as que solo van a la Pen铆nsula Ant谩rtica, y otros de 19 d铆as que adem谩s visitan las Islas Malvinas y la Isla Georgia, en el Atl谩ntico Sur.

聯Primero, en las Malvinas hicimos dos d铆as, despu茅s tres en Georgia del Sur, una isla inglesa remota donde no hay poblaci贸n, s贸lo vive una docena de cient铆ficos. Luego seguimos a la Isla Elefante, que queda llegando a la Pen铆nsula Ant谩rtica. Despu茅s 铆bamos camino a una base argentina que se llama Esperanza y justo esa madrugada ocurri贸 el accidente聰, se帽ala Juan Carlos.

Emergencia

En invierno la superficie del mar se congela y forma capas de hielo que pueden tener varios metros de espesor y luego en primavera se parte en bandejones. En recorridos como el del Explorer son normales los golpes con esas capas de hielo, pero Juan Carlos asegura que sinti贸 uno m谩s fuerte de lo normal.

聯Pienso que chocamos contra uno de esos bandejones porque no hab铆a icebergs. Un iceberg es un bloque de hielo que se desprende de un glacial y queda flotando y sobresale varios metros por encima del mar. Es mucho m谩s grande que un bandej贸n de hielo. Entre los bandejones se puede navegar en barcos como el Explorer, que no era un rompehielos pero era reforzado para el hielo, con materiales y construcci贸n adecuados para eso聰, explica.

La Ant谩rtica era el 煤ltimo de los continentes que le faltaba conocer a este amante de la m煤sica de Pink Floyd, quien afirma que para 茅l, visitarla era un sue帽o.

聯La situaci贸n en el Explorer se manej贸 con calma. Primero nos dijeron que hab铆a agua en la cabina y que estaban instalando motobombas para sacarla. El capit谩n subi贸 al puente de mando y anunci贸 que era una emergencia real. Nos dijo que nos pusi茅ramos los chalecos salvavidas, ropa abrigada y que sac谩ramos las medicinas indispensables. Luego nos reunieron en la estaci贸n de emergencia, que es un sal贸n donde se agrupa a la gente y se dan las indicaciones. Antes de salir del puerto siempre se hace un simulacro de abandono del barco. Mientras tanto, la tripulaci贸n trataba de controlar el da帽o聰, a帽ade este hombre, que acaba de cumplir 34 a帽os.

El Explorer era un barco de due帽os croatas, pero de bandera liberiana. Esto ocurre, anota Juan Carlos, porque muchas compa帽铆as registran sus embarcaciones en pa铆ses donde paguen pocos impuestos, como Panam谩, las Bahamas o naciones africanas, y eso es legal.

Recorrido

Son muchos los conocimientos que los viajes le han dejado a este manizale帽o egresado del Seminario Menor de Nuestra Se帽ora, en los 煤ltimos cuatro a帽os navegando alrededor del mundo.

El recorrido empez贸 en el 2002, cuando se gradu贸 de geolog铆a de la Universidad de Caldas y se fue a viajar. Primero fue a Estados Unidos y luego a Europa, pero se le acab贸 el dinero, por lo que busc贸 y consigui贸 empleo con una empresa sueca llamada Star Clippers, que tiene tres barcos de turismo. Empez贸 con un crucero por el Caribe trabajando como gu铆a de buceo y deportes acu谩ticos. As铆 recorri贸 las Antillas Menores y Centroam茅rica.

Pero en el Explorer el trabajo de Juan Carlos ten铆a m谩s relaci贸n con su carrera, pues comenta que con videos y presentaciones en Power Point dictaba charlas educativas sobre la geolog铆a de la zona, las rocas volc谩nicas, los glaciares y los icebergs.

聯Como hablo espa帽ol me llamaron al puente de mando para que me encargara de hablar con las bases de Argentina y Chile para pedir ayuda. Estuve ah铆 unas dos horas mientras la tripulaci贸n trataba de parar la entrada de agua. El nivel iba subiendo y a veces se estabilizaba. Pero luego de ese tiempo el capit谩n dijo que la situaci贸n era insalvable y que hab铆a que evacuar el barco, y dio la orden de bajar los botes salvavidas.

Est谩bamos en el Estrecho de Bransfield, entre las Islas Shetland del Sur y la Ant谩rtica. Hab铆amos hecho contacto con los tres barcos que estaban m谩s cerca, entonces dimos las coordenadas donde est谩bamos y les pedimos que nos recogieran聰, agrega este expedicionario que siempre quiso recorrer el mundo y encontr贸 en los barcos la mejor manera para lograrlo.

Fue as铆 como luego de que termin贸 su primer contrato por el Caribe viaj贸 por M茅xico, Estados Unidos, repiti贸 las Antillas y cruz贸 a Europa, donde trabaj贸 en el mismo barco en el Mar Mediterr谩neo.

En Atenas se embarc贸 nuevamente en un viaje hacia el sudeste asi谩tico, en el que recorri贸 las islas griegas, el Canal de Suez, Egipto, el Mar Rojo, el Oc茅ano 脥ndico, India, Sri Lanka, para llegar a los destinos del tour: Tailandia, Malasia y Singapur.

El rescate

Desde los cuatro botes r铆gidos y diez zodiacs (botes semirr铆gidos inflables) los pasajeros y tripulantes del Explorer vieron c贸mo el barco se fue escorando (hundiendo) hacia estribor.

聯El capit谩n nos calm贸 para que no hubiera histeria. El mar estaba tranquilo. Eran las 3:00 de la ma帽ana y ya estaba amaneciendo. Hac铆a mucho fr铆o, la temperatura era de -5潞C, pero la sensaci贸n t茅rmica era de -15潞C por los vientos de 25 a 30 nudos. En los botes toda la gente ten铆a agua, comida, medicamentos y equipo de sobrevivencia en alta mar. Nos mantuvimos juntos hasta las 7:30 de la ma帽ana, cuando aparecieron dos barcos y desembarcamos all铆 a toda la gente聰, anota Juan Carlos, quien con un poco de humor a帽ade que ya gast贸 varias de las vidas que ten铆a, pues adem谩s de este accidente, tambi茅n se salv贸 del tsunami que golpe贸 el sudeste asi谩tico el 26 de diciembre del 2004, fecha en la cual estaba en el tour que arranc贸 desde Atenas.

聯Aquella vez eran las 10:00 de la ma帽ana cuando apenas est谩bamos empezando a desembarcar en un lugar entre la isla de Sumatra y Malasia. Inmediatamente el capit谩n vio las noticias del tsunami en televisi贸n y orden贸 salir a aguas profundas, que son m谩s seguro porque cerca a la costa las olas se crecen hasta 30 metros, pero en alta mar no alcanzan m谩s de metro y medio de altura. Donde est谩bamos lleg贸, pero casi imperceptible. A unos 50 kil贸metros al norte s铆 hubo muchos da帽os聰, recuerda.

Esto oblig贸 al barco a cambiar la ruta, y solo dos meses despu茅s fueron a Tailandia, cuando ya hab铆a pasado un poco la destrucci贸n. De ah铆, este hombre, al que en su tiempo libre le encanta volar en parapente, parti贸 de vacaciones a Singapur, y luego fue volando, pero en avi贸n, a Nueva Zelanda, donde afirma que hay paisajes incre铆bles pero que no los cambia por la Ant谩rtica, a pesar del naufragio que sobrevivi贸.

聯En el barco que nos recogi贸 nos dieron comida, ropa y ba帽o. Repartieron a 84 personas a la Base Eduardo Frei, de Chile, y a la Base Arteaga, de Uruguay, donde estuvimos un d铆a. A la ma帽ana siguiente, el 25 de noviembre, un avi贸n H茅rcules de la Fuerza A茅rea Chilena sac贸 al grupo y nos llev贸 a la ciudad de Punta Arenas, la m谩s austral del continente. Nos recibieron representantes de la compa帽铆a y nos ubicaron en un hotel. Pasamos dos noches, y de ah铆 vol茅 a Buenos Aires聰, manifiesta este expedicionario que lleva 45 pa铆ses visitados.

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