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Los robots de los call centerÂ’s | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-12-04 05:00:00

Los robots de los call centerÂ’s

Son imperturbables, nunca le cuelgan el teléfono. Después de hacerle creer que su llamada es precisamente la más importante para ellos, de asegurarle que están ahí para servirle, de oír sus quejas, reclamos y a veces regaños, le preguntan cuál es su problema y explican que las fallas son precisamente para mejorar el servicio.
Los robots de los call centerÂ’s

¡Vaya suerte que tiene el usuario! Por lo general, terminan lamentando no haber podido solucionar su inconveniente y prometen que sin falta lo van a hacer. Concluyen invariablemente agradeciéndole su llamada, de haber permanecido en la línea y preguntando mecánicamente con voz de azafata cansada, en qué más le pueden servir, y deseándole un buen día que probablemente el motivo de su llamada y el problema no resuelto acaban de dañarle…

Antes de esta conversación despersonalizada, Ud se ha aguantado largos minutos de espera, durante los cuales ha podido oír decenas de veces el mensaje de inicio en el que la empresa se vanagloria incansablemente de ser la mejor del mundo y de brindar el mejor servicio, ofreciéndoles otros más. Estas son las tribulaciones de un insatisfecho usuario de una empresa de Internet que no logra más que un cortés “¿con quien tengo el gusto?”, que lo lleva largos minutos después al igualmente cortés pero inútil: “que tenga un buen día y recuerde que habló con Fulanito y que estamos para servirle.”  

Para encargar un botellón de agua, debe oír la lista de todos los demás productos que nunca solicita ni consume. Antes la persona de la empresa que llamaba terminaba conociéndolo a uno: “¡ah cierto, Ud no consume sino agua!”, y de manera amable insistía para animarlo a probar otras bebidas;  hasta a veces se reía… Ahora, llama una robotizada encargada de una “firma especializada” que hace las mismas preguntas y ofertas, semana tras semana, sin variar ni una palabra del parlamento memorizado.

No me considero cerrada a las nuevas tecnologías, pero detesto llamar a un banco u otra empresa se servicios y tener que recorrer el laberinto de las teclas a presionar hasta llegar de grabación en grabación, a la última opción “si quiere comunicarse con un asesor permanezca en línea”, y tendrá el gusto de oír hasta el cansancio las primeras notas repetidas de “La carta a Elisa” o “La Primavera”  o el “jingle” corporativo correspondiente.  
La comunicación entre humanos no es simple pero con máquinas o humanos robotizados, se agrava.

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