No sólo el horror sino el valor | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-12-07 05:00:00

No sólo el horror sino el valor

Desde hace tres meses, la Sede Regional Nororiente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, ha propiciado encuentros de mujeres en las diferentes provincias de la región, buscando la organización de una Red Departamental de Mujeres Víctimas.
No sólo el horror sino el valor

Durante esta semana, un grupo de mujeres se reunió en Bucaramanga para consolidar esta iniciativa y para inaugurar la ‘Galería de la Memoria de las Víctimas’, y la exposición de fotografías ‘Por los Caminos de la Reconciliación’, “que es un homenaje a las víctimas del Nororiente, a su valor, a su grandeza y a su deseo de construir un país mejor”, afirma David Augusto Peña, coordinador regional de la CNRR.  

Vanguardia Liberal se une a esta iniciativa y presenta la mirada de una joven mujer, víctima de las Autodefensas, que hoy es ejemplo para superar el dolor.

“LA CLAVE ES FORTALECERNOS”

Blanca* perdió hace tres años a su esposo, al papá de su único hijo. Lo asesinaron las AUC en Aguachica, Cesar. Ella se quedó esperándolo para que la llevara a la universidad. Esta mujer de 29 años dice que el más afectado fue su pequeño y que será muy difícil olvidar las palabras del niño, que ese día de horror, con tan sólo dos años y cuatro meses, le pedía que sacara a su papá del cajón. Unos meses antes, ya habían matado a uno de los hermanos de la familia y luego fueron otros dos, uno de ellos era el esposo de Blanca.

Al principio, por culpa del miedo, ella abandonó su casa y a su familia, pero regresó. Blanca no denunció la muerte de su esposo también por miedo, y en un primer intento le fue negada la ayuda humanitaria. Pero todo cambió para ella cuando viajó junto a otras víctimas a escuchar la versión libre de un ex paramilitar.

“Él me dijo que los autores (de la muerte de su esposo) habían sido de otro bloque y fue ahí donde me di cuenta que me iban a tener de aquí para allá, de institución en institución. Sentí que iban a comenzar a tirarme en ese ruedo entre uno y otro”.

Blanca supo que las víctimas de su comunidad tenían que organizarse. “Mi hijo no tiene porque verme como la que se quedó sola, la que lloró y sigue llorando”.

Ella siente que necesita hacerle entender a sus victimarios el daño que le causaron a su hijo. “Yo soy capaz de analizar la situación y salir adelante, pero todos los días me siento impotente cuando mi hijo me pregunta cuándo va a regresar su papá. Es como si me devolviera en el tiempo”, dice.

Su hijo insiste en esa pregunta. Incluso esta semana elevó una bomba con una petición donde escribió: Soy un niño juicioso. Y antes de soltarla, Blanca tuvo que asegurarle que la bomba llegaría a su destino.

“También me dice: Mami, cuando yo tenga a mis hijos no voy a dejar que la mamá se los lleve. Eso me da a entender que él no va a dejar que sus hijos se críen solos, como le ha tocado a él”.

Blanca tiene en su hijo un espejo que le recuerda los estragos imborrables de la guerra. Por eso, para ella es importante que no sólo haya un espacio para que las mujeres hablen de su dolor, sino que los niños también puedan hacerlo. “Su dolor es tan silencioso”, dice.

Con otras víctimas de su región, Blanca ha logrado capacitarse en el tema de sus derechos. “La clave es fortalecernos, que no nos sintamos solas, que nos respeten en las instituciones”. Y ya son 62 las mujeres que se han vinculado a la iniciativa, por eso, para ella, su mayor ganancia es el respeto en todos los procesos.

“Antes, la prioridad se la daban al victimario. En las versiones, por lo general, uno perdía el viaje. Solo decían que el versionado no estaba en condiciones de responder. Ahora, agrupadas, exigimos respuestas”, afirma.

Ya no es una sola víctima la que exige sino son varias las voces. “Somos una institución que sabe a dónde tiene que dirigirse”.

Blanca se graduó en el 2007. Dice que ha aprendido a ‘recoger’ de su dolor. “Hoy lo realmente importante es estar cerca de mi hijo pero activamente”.

* El nombre ha sido cambiado
para proteger a la fuente.

LA VOZ DE LAS VÍCTIMAS

Los siguientes son extractos de cartas que fueron escritas por mujeres a su víctima, contándole qué hicieron y qué hacen para salir adelante.

“Este ejercicio tenía como objetivo resaltar el valor de las miles de mujeres que han sobrevivido a la violencia y que han logrado desde sus capacidades y saberes sembrar los caminos que conducen a la reconciliación.

“El ejercicio de rescate de la memoria debe servir para contar al mundo no sólo el horror de la violencia, sino también el valor de estas mujeres, porque en Colombia, especialmente en las zonas más afectadas por la violencia, la memoria tiene rostro de mujer”, afirma David Augusto Peña, coordinador regional de la CNRR.

Los textos completos hacen parte de la exposición ‘Por los caminos de la reconciliación’.

 

 

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