“Pulpos” abusivos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-12-07 05:00:00

“Pulpos” abusivos

En estos tiempos de globalización de la economía, por razones de mercado, las pequeñas empresas están siendo ahogadas por los grandes conglomerados u oligopolios, de naturaleza transnacional, que debido a las prácticas neoliberales realizan sus actividades sin control alguno por parte del Estado, acabando con las ya frágiles economía de los países en vías de desarrollo y haciendo de la suyas con los indefensos clientes.
“Pulpos” abusivos

Desaparecieron las pequeñas compañías financieras que trataban decentemente a sus ahorradores absorbidas por los grandes Bancos que logran fabulosas ganancias a nuestras costillas cobrando hasta por un saludo, con onerosas intermediaciones y argucias especulativas, disminuyendo el número de empleados, sobrecargándolos de trabajo y generando en ellos situaciones de stress que se reflejan en su neurótico o indiferente trato a los cuentahabientes, y siendo no una ayuda sino un peso para el sector productivo.

Desaparecieron las pequeñas empresas de comunicaciones, de carácter local, departamental o nacional, dando nacimiento a esos pulpos que irrespetan impunemente a los usuarios. Telebucaramanga (o Telecom) no se contenta con tener las tarifas más costosas del país sino que introdujo la abusiva costumbre de timbrar sin cesar durante días enteros avisando a los usuarios que sus cuentas están en mora. Me tuvieron desesperado por mucho tiempo con esos cobros a pesar de que utilizo el pago automático.  

Las empresas de celulares, para aumentar sus ya fabulosas ganancias, ahora se convirtieron en publicistas, atosigando los aparatos de sus sufridos y explotados clientes con mensajes de toda índole.  Lo mismo sucede con el Internet que abre los archivos de nuestros email para que por ellos se envíe toda clase de mensajes. Estas prácticas son una indebida invasión a la vida privada de los usurarios; nuestros números telefónicos y códigos de Internet deben ser de uso exclusivo de quienes pagamos por ello, privacidad que sólo puede violada por mandate judicial.

La televisión, que invade indefensamente a todos nuestros hogares ya no está controlada y regulada estrictamente como otrora, cuando primaban las pequeñas programadoras y no existía la flamante, costosa e inservible Comisión Nacional de Televisión, sino que está casi exclusivamente en manos de dos pulpos quienes la han trivializado y la han convertido más en un vehículo de publicidad y morbo que en entes informativos, formativos y sanamente recreativos.

Los pequeños almacenes locales o regionales están desapareciendo devorados por “cadenas” de pulpos transnacionales, en desmedro de las pequeñas empresas proveedoras, de los clientes y los trabajadores. Es triste el caso de mi querido Mercadefam, pero a ello me referiré después de diciembre cuando se consume el estupro, con las consecuencias que temo, aunque todavía no pierdo la desesperada esperanza de que mi imaginario no se torne en dolorosa realidad.
Es imposible evitar la aparición de esos pulpos, pero el Estado debe intervenir para que sus poderosos tentáculos no estrangulen las pequeñas empresas y a los inermes ciudadanos.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad