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¡Qué amiguitos! | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-21 02:33:34

¡Qué amiguitos!

¡Qué amiguitos!

Hugo Serrano, su protegido Carlos Ibáñez y unos personajillos de mínima cuantía, creyéndose voceros del liberalismo por autorización del pomposo senador, dieron rienda suelta a una actitud desafiante, rencorosa, irrespetuosa y grosera contra el gobernador de Santander.

Pelaron el cobre con sus exigencias y juicios. Para ellos, posesionarse y empezar a gobernar es aplicar a fondo la nómina, la contratación y el presupuesto público en politiquería y corrupción entregándoselos a una clientela electorera y hambrienta del patrimonio público.

Con suficiencia y pose de jefes dicen: “Es que Horacio debe aprender de Hugo Aguilar, que sí es amigo de sus amigos”.

Ellos no son el Partido Liberal, ni nos representan.

Ni más faltaba. Bastaron siete meses para quedarse sin caretas. Bueno es recordar que después de sacarles provecho e incumplir los acuerdos con la Confederación Liberal y de traicionar a sus jefes Tiberio Villarreal y Rodolfo González y hasta de pedir perdón público por haberlos tenido de amigos, ahora Hugo Serrano ofrece quitarse una mano para no aceptarle la renuncia a Serpa. Debería de darle vergüenza su actuar.

Se le olvida que Serpa lo recogió del pavimento, lo llevó de nuevo al Congreso, le entregó un movimiento mayoritario y poderoso y un partido vigoroso y victorioso y que, a cambio, con los años, no solamente no le pudo devolver el movimiento, sino que el partido se lo regresó destrozado y derrotado.

Con Carlos Ibáñez pasó lo mismo. Después de traicionar a Gustavo Duarte Alemán, Serpa lo acogió, lo hizo concejal de la ciudad, secretario de la Procuraduría, asesor del Ministerio de Gobierno, gerente de Empresas Públicas y alcalde de la ciudad, favores que le pagó dejando una estela de mala reputación que afectó considerablemente la imagen del hoy gobernador.

No contento con eso, lo traicionó, se volvió uribista para conseguir un contrato en el Ministerio de la Protección Social, en la Supersalud y un empleo en Cajanal, pero cuando lo sacaron por razones que aún no ha podido explicar, ahora regresa a pedirle, junto al senador de marras, cuentas a Serpa.

Qué atrevidos. Se creen, además, que ellos eligieron al gobernador. Si el candidato hubiere sido Hugo Serrano o cualquiera de sus compinches como Carlos Ibáñez, Jorge Gómez Villamizar o Luis Francisco Bohórquez, o todos juntos a la vez, Didier Tavera los hubiera derrotado 90 a 10.

 Y, aún así, insisten en que Serpa es gobernador por ellos. Qué amiguitos.

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