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Presuntos inocentes | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-12-08 05:00:00

Presuntos inocentes

Muchos andan felices por la nueva disposición del DAS de modernizar sus procedimientos y dar la feliz oportunidad de resolver el engorroso trámite del certificado judicial, imprescindible para cuanta gestión laboral o personal necesitemos los colombianos. Otros dicen que el cuento del certificado judicial tenía su gracia, porque con esa vuelta podían retratarse algunos de los absurdos de nuestro país.
Presuntos inocentes

Primero, el presunto delincuente debía pegarse al teléfono, como en aquellos tiempos de las complacencias radiales, a una hora determinada, para que una voz grabada le diera una cita. Bien hasta ahí. Debía ir luego a un banco determinado a consignar una suma (no importa cuánto sea, es una suma de dinero que para la mayoría de colombianos significa uno, dos o más días de trabajo) y obtener el recibo.

El día de la cita, muy puntual, debía llegar al DAS con el recibo y una foto de frente con fondo azul. –¿Para dónde va? –Tengo una cita a las 7:30. –Haga la cola. –Pero es que yo tengo una cita para esta hora. –Esas ciento cincuenta personas también tienen cita para esta hora… Luego un personaje extraño va dando órdenes para que los presuntos delincuentes, por grupitos de diez o quince, puedan resguardarse del sol, y un funcionario uniformado da más órdenes a los civiles y señala con el dedo a algunos de los que llevan maletín (no a todos) para que los den a guardar a quinientos pesos, porque “son políticas de la empresa”.

Y así, después de hacer cola al sol, se hace cola a la sombra, y, después de la cola a la sombra y de pie, se hace cola en sillas, como en el jueguito ese de una silla menos cada vez. Y listo. El último funcionario, el que entrega el documento, es un hombre muy educado y amable, y sale uno de allí con el papelucho que prueba que no se es presunto delincuente.

No, ya todo eso se acabó porque la vuelta se hace ahora por internet. Pero toca seguir pagando. ¿Y por qué toca pagar, si no se paga con la Contraloría y la Procuraduría? ¿Y por qué toca demostrar una inocencia que debe presumirse? ¿Y por qué toca demostrarle al Estado que somos inocentes si él mismo debe saber si somos o no culpables? ¿Y qué pasó con la ley de supresión de trámites que obliga a las instituciones del Estado a cruzarse esa información? ¿Y qué pasó con el respeto?

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