“No me pueden criticar por mis convicciones” | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-12-14 05:00:00

“No me pueden criticar por mis convicciones”

Aplicó la máxima de Santo Tomás para esperar los resultados: “ver para creer”, y hasta que el Senado no lo proclamó como el nuevo Procurador General de la Nación, no estuvo convencido de todos los presagios que se hicieron para su elección.
“No me pueden criticar por mis convicciones”

Con casi una semana de antelación, en la mayoría de los círculos políticos del país se daba por descontado que el santandereano, Alejando Ordóñez Maldonado, sería el nuevo representante del Ministerio Público.

Pero él, fiel a sus principios, esperó el nombramiento con la misma prudencia que utilizó para tolerar a sus detractores y críticos, que le recordaron episodios polémicos como la demanda a la revista Soho por la fotografía de la ‘Última Cena’ y el cambio de un cuadro de ‘Francisco de Paula Santander’ por un crucifijo en su oficina de la Presidencia del Consejo de Estado.

Al nuevo Procurador lo recuerdan en Bucaramanga porque dicen que en el año 1982 intervino en una quema de libros y cuadros de la biblioteca pública ‘Gabriel Turbay’. Él afirma que eso no es cierto.

Otros dicen que es un hombre de costumbres conservadoras, de creencias religiosas muy arraigadas, mejor dicho, chapado a la antigua y que no admite controversia alguna sobre sus convicciones.

Y es cierto. Al abogado, al ex consejero de Estado y ex magistrado de los Tribunales, no le tiembla la voz para admitir que es así y que por tener buenas costumbres nadie lo puede juzgar.

Vanguardia Liberal habló con el nuevo Procurador General de la Nación, un bumangués que se graduó en 1971 como bachiller del Colegio San Pedro Claver.

preguntas y respuestas

¿Cómo logró la mayoría de votos en el Senado?
“Fue un trabajo arduo, constante, pedagógico, que dio buenos resultados. Durante varios meses pude demostrar porqué tenía el perfil adecuado para ejercer el cargo, por la experiencia en el control, mi experiencia como juez y magistrado…”.

¿Obtuvo esa mayoría de votación con algún compromiso?
“Sí, claro, mi compromiso fue la independencia y la cooperación”.

Una de las primeras tareas que ha mencionado será deshacerse de la responsabilidad de investigar disciplinariamente a los congresistas, ¿realmente es factible?
“Sí y aunque eso no es novedoso, se debe hacer porque se considera un esperpento legal, no es lógico que al Procurador lo elija el Senado y que luego éste actúe sobre sus electores y que además, pueda ser reelegido por esos electores sobre quienes ejerció. Eso en alguna medida es perder credibilidad”.

¿Esa sería su ‘prenda’ de garantía para la imparcialidad?
“Sí, claro, es un mensaje para la sociedad de que la Procuraduría es totalmente transparente y que debe ser ajena a cualquier tipo de cuestionamiento”.

¿Quién debería investigar a los congresistas?
“Debería ser otro órgano del Estado, el Consejo de Estado por ejemplo, que ejerce el control ético en materia de pérdida de investidura. Además, sus magistrados no se originan en el Congreso y eso garantiza el control; ahora como dicen nuestros paisanos santandereanos, ‘ese es mi pensado’”.

Si la Procuraduría se despoja de las investigaciones contra los congresistas, ¿qué más podría investigar del sector público?
“La Procuraduría tiene una serie de funciones que reposan en la Constitución, en el marco funcional que no escapa de la ley, es garante de la ciudadanía, protector de los derechos fundamentales, del patrimonio público, ejerce los controles de la conducta de los funcionarios del sector público, ejercemos la prevención para evitar la corrupción, por hacer mucha prevención”.

¿De verdad cree que se puede hacer prevención en corrupción, cuando todos los días sorprende la ‘malicia indígena’ de los colombianos para violar la ley?
“Ese es el drama cultural, como dice el adagio popular, ‘uno es consiente de los bueyes con que ara’, pero hay unos aspectos claros, hay un aspecto disciplinario, debe haber una intensa voluntad política”.

¿Cómo aplicaría esa prevención en la corrupción dentro de la misma Procuraduría, donde hay tantos investigados e incluso sancionados?
“Con decisión, con el control interno y en eso seré implacable, no puede existir una entidad con corrupción y menos en la Procuraduría  que es la que garantiza el ejercicio correcto de la función pública, entonces la decisión es combatirla”.

Sobre la comunidad gay

Una de las críticas que le hicieron sus detractores es que es un hombre de convicciones muy conservadoras, desde ese punto de vista ¿los homosexuales podrían esperar del nuevo Procurador un defensor de sus derechos?
“No puedo aceptar que tener convicciones sea objeto de crítica, por eso no quise controvertir a mis detractores en la campaña. Este es un país plural y la pluralidad cabe entre quienes tenemos derecho a opinar y hacer estas cuestiones políticas, entonces criticarme esa doctrina es algo exótico… en el ejercicio de la función judicial no se me puede criticar, no se pueden confundir mis convicciones personales con la función judicial…mis derechos y mis deberes están en la Constitución, pero tengo limitaciones como Procurador, no soy legislador, me someto a la Constitución y a la ley donde están los  derechos de los ciudadanos…¿Será que un marxista no puede llegar a ejercer en un estado social de derecho? ¿Podrá un católico ejercer esos cargos? Veo que lo que hay es una ‘cristianofobia’”.

En el Congreso se han dado debates para reconocer los derechos conyugales de las parejas homosexuales e incluso se ha discutido la posibilidad de reconocer el matrimonio entre gays, ¿cuál sería la postura del Procurador frente a estos temas?
“Me someto a lo que está en la Constitución y en la Ley. No hay discusión, hay unos derechos consagrados en la norma jurídica y soy garante de esos derechos”.

Quiere decir que ¿apoyaría la lucha por esos derechos de los homosexuales?
“El ordenamiento jurídico no puede ser limitado por ninguna ideología porque esto sería estigmatizar la condición”.

En Derechos Humanos

En esta semana de celebración de los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Colombia afronta las exigencias de la ONU con una inmensa deuda con el tema, ¿qué va a hacer para reivindicar ese ‘saldo en rojo’?
“Además de la lucha contra la corrupción, mi otro compromiso es la protección de los Derechos Humanos, es una facultad potestativa del Procurador”.

¿Qué juicio valorativo tiene de la Ley de Víctimas que hizo trámite en el Congreso?
“Dado el escenario, indemnizar a la víctima es el restablecimiento de la verdad, la justicia y la reparación. No tendría sentido hacer una reparación que no sea integral, quedaría incompleta y necesita una instancia especial. En este reconocimiento de las víctimas, lo más importante es vincular los temas más vulnerables, no tanto como la verdad y la justicia, sino en materia económica. El tema no sólo debe enfocarse al presupuesto nacional…pienso que más temprano que tarde se va llegar a un proyecto equilibrado y la Procuraduría tendrá su intervención”.

¿Qué opina de la propuesta del Presidente Uribe de otorgarle una amnistía a los guerrilleros que se fuguen de sus filas y entreguen secuestrados?
“En este proceso globalizador, los estados cada vez son menos soberanos, por tanto estas decisiones deben estar sometidas a estándares internacionales, nacionales y locales, a los sistemas interamericanos. Es un proyecto que en últimas no es tan novedoso, ya se ha ensayado y dentro de ese contexto hay que valorar y afinar. Pienso que en este flagelo del secuestro, el derecho tendrá que someterse a esas nuevas condiciones. El Estado colombiano tiene que ser proactivo en la elaboración de esos nuevos esquemas para responder a las realidades científicas, el hombre no es para la ley sino que la ley es para el hombre, es decir, el derecho debe responder a una realidad. Todavía no me atrevo a hacer juicios, pero se podría hacer un juicio suspensivo del tema”.

¿Qué análisis ha hecho de los ‘falsos positivos’ de la Fuerza Pública?
“Bueno, debo ser prudente, hasta antes de la elección podía opinar libremente, ya tengo una investidura que debo respetar”.

‘No quemó libros’

Un colega suyo, como el ex magistrado Carlos Gaviria, hoy presidente del Polo Democrático, le pidió a los senadores de su bancada no votar por usted pues lo considera un hombre de naturaleza extremista y fundamentalista”, ¿qué opina de esta petición?
“El Polo mayoritariamente me respaldó. En ese sentido el Partido Liberal y el Polo demostraron con hechos que fueron coherentes en pensamiento y tolerancia”.

En Bucaramanga, algunas personas dicen que usted en el año 82 participó en una quema de libros y cuadros obscenos en la biblioteca pública ¿se arrepiente de lo que hizo?
“Hay una serie de tergiversaciones, de caricaturizaciones de hechos que acaecieron hace 38 años, pero lo cierto es que no fue asaltada la biblioteca ‘Gabriel Turbay’”

¿Qué fue lo que ocurrió entonces?
“La mayoría de la gente está muerta, eran personas mayores y además yo no estuve presente en la acción de la biblioteca Turbay, varias personas que estaban vinculadas laboralmente a esa entidad lo pueden certificar, ellos lo pueden corroborar, eso no es cierto…Las personas que se dedicaron de manera acuciosa a encontrar manchas en mi vida para construir pretendidas inhabilidades extra jurídicas y morales, han debido indagar en mi vida pública porque no hay párrafos, sentencias, ni siquiera afirmaciones que no fueran estrictas, donde yo haya confundido mis convicciones con la función pública”.

¿Entonces por qué su nombre termina refundido con los otros?
“Es un acto de sectarismo, no tiene otra explicación, pero me remito a la coherencia del Polo, que de manera mayoritaria votó por mí y justificó….¿por qué cree que si dicen que soy como soy, hubiera podido ser magistrado del Tribunal de Santander, del Tribunal Superior, del Consejo de Estado? ¿Cree que me hubieran ternado o elegido? De una manera obstinada persistí en subirme al tinglado, no obstante las provocaciones”.

Séneca decía que ‘para ser justo hay que ser sabio’ ¿creería lo mismo?
“Sí, es cierto. La justicia es dogma, virtud que se mezcla con la prudencia, la prudencia es la virtud que nos permite escoger los mejores medios, por eso es que la jurisprudencia es la unión de la justicia y la prudencia”.

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