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¿Mi pecado? Pienso distinto | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-22 05:00:00

¿Mi pecado? Pienso distinto

¿Mi pecado? Pienso distinto

Hace algunas semanas manifesté que había leído la sentencia que la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia profirió contra Yidis Medina y que, contrario a lo que gritaban periodistas bogotanos, el ministro de Protección y varios corifeos, la pieza no es un esperpento,  está bien basada y su análisis de la prueba es interesante.

Pues bien, José Manuel Acevedo  decidió irse lanza en ristre contra mí y para hacerlo, dejó a un lado su sofisma semanal de que solo los jóvenes sirven.
 Eso tiene la ventaja de que los lectores toman aire frente a ese espejismo que induce a creer que lo último es lo mejor, como si por el cauce del progreso no discurrieran siempre las mismas aguas.

Rechazo si la ligereza que en mi pluma  pone mi contradictor pues ni considero que tal sentencia sea una obra memorable que los abogados recordaremos el resto de nuestros días, ni me referí a ningún otro proceso que se adelante ante la Corte.

Soy conciente de que el uso que el chaval Acevedo hace de mi texto es solo una excusa para agredir a la Corte pero, por estar en esas se le extravió el argumento central, brincó de Yidis a Mauricio Pimiento y de allí a las Farc y se posó en el proceso contra Iván Díaz Mateus, dando mandobles sin ton ni son y, de remate, puso en tela de juicio lo que de Derecho Probatorio sabía el maestro Antonio Rocha y sabe Jairo Parra Quijano, quienes fueron mis profesores de tal ciencia.

¿Ignora él que considero que sentencias memorables, en Colombia,  solo hay las de “La Corte de Oro” de los años 30 del siglo XX y un puñado más? En fin, ese no es el punto.

Lo que si preocupa es que el pensamiento del  novel Acevedo tiene tintes semejantes al de esos jóvenes franceses de extrema derecha que en  1898 crearon el Comité d’Action Francaise, quienes creían que una minoría haría historia, sería seguida por las multitudes y dirigiría la nueva Francia. ¿Ignorará en qué devino eso?

¡Ay Dios! Por seguir a  Fernando Londoño Hoyos le puede ocurrir lo de  Andrés Felipe Arias, quien es una caricatura de su ídolo, Álvaro Uribe. Eso si es grave pues Colombia no soporta a un Londoño original y a otro con tintes de caricatura.

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