Recuerdos de 2008 | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-12-26 05:00:00

Recuerdos de 2008

En el oficio de escribir cada semana una o dos columnas de opinión voy acumulando año tras año recuerdos de los acontecimientos que más me impresionan o sobre los cuales escribo con mayor frecuencia. Este año hubo tres hechos que ocuparon mi atención.
Recuerdos de 2008

Los menciono quizás sin orden y concierto: la segunda reelección del presidente Uribe, la extradición de los paramilitares y la operación “Jaque”.

Un periodista me llamaba cada cierto tiempo para preguntarme sobre la reelección. Cada que se agitaba el tema acudía a mi opinión y dado que el Presidente no quería manifestar de manera clara su compromiso o su negativa con el proyecto de reelección que se estaba fraguando me indagaba acerca de cual sería la verdadera posición de Uribe. Yo le contestaba siempre que estaba convencido de que Álvaro Uribe tenía la convicción y el plan para sacar adelante su segunda reelección.

Este periodista es un profesional a carta cabal y consulta opiniones para hacer sus artículos. En muchas ocasiones traía a cuento que otras personas bastante informadas le decían que Uribe no estaba pensando para nada en buscar su reelección y apoyado en esos puntos de vista me interrogaba si no estaría especulando sobre las intenciones del primer mandatario.

En realidad me hacía dudar un poco. Las pocas dudas quedaron resueltas la semana pasada de la manera más triste. El Presidente pasó por encima de todas las formas de la decencia y le dio un impulso al proyecto de ley que autoriza la convocatoria al referendo para consagrar constitucionalmente la segunda reelección.

En cambio fue una verdadera sorpresa la extradición de los 14 jefes paramilitares. Me resistía a pensar que esa negociación terminaría en semejante desastre. Tenía la ilusión de que ese proceso de desmovilización, desarme y reinserción (aún con sus notorios defectos) se convertiría en un paso indiscutible hacia la reconciliación.

Ya no importa mucho quién tuvo la culpa de la ruptura del proceso de paz. Las partes se culpan mutuamente de la debacle. Quizás unos y otros tengan responsabilidades parecidas. Pero las consecuencias muy negativas se empiezan a sentir. La desconfianza en las salidas negociadas ha crecido. Otra vez hay una proliferación escandalosa de bandas criminales similares a las que antaño se agruparon para dar origen a las autodefensas.

Pero hay más. Con el envío de los jefes paramilitares a las cárceles de los Estados Unidos y la aguda disputa que se gestó al interior de las autodefensas y de estas con el gobierno, se le dio un duro golpe a la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación.

Una alegría inmensa fue la liberación del grupo de secuestrados encabezados por Íngrid Betancourt. Ni la utilización indebida de los símbolos de la Cruz Roja Internacional, ni todos los rumores del pago de una gran suma de dinero. Quizás fue la lección que recibió la guerrilla en este operación lo que ha llevado a que se abran algunas puertas para la liberación unilateral de los secuestrados y para intentar un nuevo proceso de paz. Si esto es así, el éxito de la acción será doble y un año que empezó con muy malos augurios termina con una pequeña ventana de esperanza.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad