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Bye, bye al 2008 | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-12-29 05:00:00

Bye, bye al 2008

Desde tiempos antiguos, los ritos para despedir el año han sido parte de la tradición occidental en el mundo.
Bye, bye al 2008

Los expertos hoy piensan que es importante para el ser humano finalizar con alguna celebración tradicional el año que se va, para que en la mente el ciclo se considere cerrado.

Los romanos, en su época dorada, “invitaban a comer a los amigos y se intercambiaban miel con dátiles e higos para que pasase el sabor de las cosas y que el año que empezase fuese dulce”, señala Augusto Castro, Historiador de la UIS.

“Esta vieja costumbre fue poco a poco entrando en Europa, donde comenzaron a ofrecerse lentejas, de las que se dice que propician la prosperidad económica del año que empieza”.

En la época siguiente, la Edad Media, la Iglesia trató de oponerse a las viejas costumbres, la celebración de la noche de San Silvestre se mantuvo.

“La cena de Nochevieja, el 31 de diciembre, empezó a convertirse en una festividad de moda desde principios del siglo XX. A diferencia de la cena de Nochebuena, se trata de un rito de carácter público que se celebra entre amigos, en casa de alguno de ellos o en algún establecimiento hostelero”, señala Castro.  

En todo el mundo, las familias y amigos se unen para despedir el año. A continuación, algunas de esas celebraciones especiales que algunos colombianos, viajeros por todo el mundo, han tenido la oportunidad de ver.

LA VOZ DEL EXPERTO
Depresión de fin de año

 

 Emmanuel Rechter / Psicólogo
 
“Me parece un total exceso ponerle un nombre médico a vivencias que son comprensibles desde variables culturales, sociales o desde la dinámica de la vida misma. Son fechas que históricamente se relacionan con la gente querida, con recuerdos y con afectos. Y en todas las familias hay parientes que no estarán, matrimonios que experimentarán la emoción de ser padres por primera vez o personas que reflexionarán acerca de Navidades más felices o de la niñez... Evidentemente el recuerdo y el encuentro familiar crean un clima emocional que se relaciona con la tristeza, pero la tristeza es parte de la vida”.

Tiempo de balances
María Cristina García / Psicoanalista

“Cuando un año está terminando solemos hacer un balance del año en relación con lo que nos habíamos propuesto. Y también solemos fijar algunas metas para el año que inicia.

Es una actividad que a algunos nos ordena, pero también cabe recordar que uno planifica y que por la dinámica de la vida, van sucediendo cambios en los planes iniciales, esto quiere decir que los planes tienen la peculiaridad de ser ‘flexibles’. Para mí tener algunas metas es como tener un mapa donde dibujo un destino (que lo elijo yo y me responsabilizo de ello, esto es, me hago cargo de las consecuencias de mi elección), lo que me permite programar y luego ir ajustando  el proceso de ida hacia el destino, qué ruta me conviene tomar por ser la más directa, cuál no porque sería un atajo y tal vez me restaría energía...

en fin creo que cada uno de nosotros sabe (con más o menos precisión) hacia dónde quiere ir, qué caminos tomar, y lo hacemos con más o menos conciencia. Lo que sucede, a veces, es que por tramos olvidamos el destino, y nos perdemos... a veces entramos en ‘laberintos’ de los que nos cuesta salir. Creo que como nos consta que esto de ‘perdernos’ nos suele suceder, conviene que también en nuestros plantes incluyamos la actividad de revisarlos periódicamente”.

Como toda actividad requiere de entrenamiento, vamos aprendiendo por ‘ensayo y error’, esto nos permite mayor conocimiento sobre nosotros mismos, nos va mostrando nuestras fortalezas y debilidades, y muchas veces el proponernos hacer estos procesos de reflexión concientemente, nos ayuda a convertir debilidades en fortalezas, ver como fortalezas dejan de serlo... vamos dejando creencias porque ya no nos sirven en nuestro ir viviendo y, a veces, tomando otras más acordes a quienes vamos siendo, sintiendo, pensando.

LISTA
Para el último día del año

1 Lentejas, cinta roja, maleta y manzana roja.
2 Ropa Interior amarilla, verde o roja.
3 Velas doradas, rojas, rosadas, amarillas, verdes, blancas, moradas y azules.
4 Baño con  pétalos de rosas rojas, con sal marina, manzanilla, azúcar y eucalipto.
5 Dinero
y las 12 uvas.
6 Una copa
de champaña.

Africa en brasil

Las playas de Brasil son escenario de juegos artificiales y sacerdotizas africanas (filhas do santo) encienden velas y lanzan al mar barcos con flores y regalos. Si las olas se los llevan, es un buen presagio.

Los carrancios latinos

Los latinoamericanos, entre ellos los colombianos y argentinos, aman hacer carrancios. La idea de este rito es purificar por medio del fuego todo lo malo que pudo haber sucedido en el año que se despide. “En la década del 80 se realizaban grandes muñecos con todo el sacrificio que ello implicaba y además había que hacer la guardia nocturna para cuidar que nada faltara, luchando contra el tiempo”, señala el historiador Augusto Castro.  

ARIGATO

En Japón las fiestas de fin de año duran 15 días. Durante este tiempo, se escuchan 108 campanadas equivalentes a los valores negativos que acarreamos los humanos y que con las campanadas se olvidan. Se come una sopa tradicional con fideos y se dirigen hacia el templo budista a pedir buena suerte para el año que empieza. Después beben “sake” mientras visitan a los amigos para concentrarse después en otra comida especial de año nuevo. El día más importante es el 15 de enero, cuando se celebra la última comida tradicional y se da inicio formal al nuevo año.

San silvestre

En Alemania la celebración está a cargo de San Silvestre, se bebe y se queman castillos para ahuyentar a los malos espíritus, una intensión  bebida y se queman castillos de fuego para ahuyentar a los espíritus malignos, una intensión parecida a los tradicionales carrancios.

LA LOCURA DE FIN DE AÑO

Los rumanos tienen unas costumbres para despedir el año que rayan en la desesperación. Las jóvenes que no se han casado caminan hacia un pozo para encender una vela y mirar hacia abajo. Del reflejo de su rostro en el agua, dependerá si encuentran o no esposo. Las mujeres que no quieren salir de la casa, cogen una rama de albahaca y la ponen bajo la almohada: el sueño de esa noche tendrá como protagonista al hombre que las espera.

El nuevo año de los vecinos

Nuestros vecinos venezolanos preparan para despedir el año viejo la tradicional “ayaca”, repleta de condimentos y relleno especial, que se regala a los amigos durante la noche de víspera de Año Nuevo. Es una forma de reafirmar la mistad y de desear buena suerte para el próximo año.

El Hogmanay de Escocia

Los escoceses tienen una tradición particular. El Hogmanay es una fiesta furibunda que opaca lo que el 24 fue una tierna navidad. Consiste en prender fuego a un barril de madera que tiene como objetivo ceremonial permitir la llegada de un nuevo año.
Otro de sus ritos es esperar a la primera persona que entre al hogar después de año nuevo. Los rasgos físicos de esa persona determinarán el curso de los días que vienen. Un moreno es símbolo de prosperidad, una mujer pálida, trae mala suerte.

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