¿Reelección o catástrofe? | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Dom Dic 17 2017
20ºC
Actualizado 02:56 am

¿Reelección o catástrofe? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-10 05:00:00

¿Reelección o catástrofe?

No. La catástrofe no sobreviene porque Uribe deje de ser presidente. Ya él lo dijo en repetidas ocasiones: lo importante no es su reelección sino la continuidad de unas políticas sociales, económicas y de orden público. La catástrofe sobrevendría si al sucesor le diera por cambiar las líneas estratégicas de la seguridad democrática.
¿Reelección o catástrofe?

Si acepta, por ejemplo, que para un intercambio humanitario, hay que desmilitarizar a Florida y Pradera; o acudir a la mediación de países vecinos, proclives a la subversión y permitir que éstos, en connivencia con ciertos políticos colombianos, armen un espectáculo para oxigenar internacionalmente a las Farc; o si cree que la paz se lograría a través de los diálogos epistolares entre la guerrilla y los autodenominados “intelectuales”.

Claro está que si el referendo que propone la reelección para el 2010 sale avante en el Congreso y es refrendado por más de siete millones de votantes lo más seguro es que Álvaro Uribe Vélez será elegido para el próximo cuatrienio. El país respira hoy un aire de tranquilidad y confianza, totalmente distinto al que se respiraba en el 2002 cuando se inició su primer período. Por esa razón mira, con justificada angustia, que el próximo presidente sea un político “blandito”, incapaz de enfrentar a la subversión con mano fuerte; o, peor todavía, alguien que esté dispuesto a plegarse a las exigencias de la siniestra confabulación Farc-narcotráfico y deje abierta la oportunidad para un reencauche de la Parapolítica. Además, la inmensa mayoría de colombianos reconoce que en los últimos seis años se han dado los mayores avances en materias socio-económicas de varias décadas atrás.

Pero si el referendo no sale ileso del accidentado camino que debe recorrer, o si Uribe se decide a no postular su nombre para el próximo período, la prevención de una eventual catástrofe radica en la sensatez de los partidos que integran la coalición que ha apoyado al gobierno en estos últimos seis años. Desprovistos de intereses particulares, en un acto de grandeza histórica, las directivas de esos partidos deberán consagrarse en la búsqueda de una fórmula para escoger un candidato único, de altas calidades, que se comprometa a continuar las políticas del actual gobierno, poniendo ahora mayor énfasis en la infraestructura vial, que hoy día presenta un retraso considerable, con la consiguiente incidencia en el transporte de carga, y por tanto en la competitividad de Colombia en el comercio exterior. Como en la fórmula sacramental del juramento: si así lo hicieren, Dios y la Patria los premien.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad