HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-12 05:00:00

HAGASE OIR

Las condecoraciones en Solfa De la vanidad del mundo/ vienen las condecoraciones/ satisfaciendo ilusiones/ de quienes piensan llegar/ a poseer esos dones/ sin merecer los honores que han lagarteado además/ y que ostentan sin sentido estando así agradecidos
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/ de la municipalidad quien entregó la presea/ o el Congreso o Asamblea que fue quien los condecoró/ y así piensan que merecen/ en buena hora adquirir/ el honor para seguir/ figurando como sabios/ o como hombres de gracia/ en vez de ser olvidados/ o a fuer ser considerados/ como ene enes apenas/ y no como gentes buenas/ y de altas jerarquías/ o de las oligarquías/ siendo apenas proletarios y para nada templarios/ o de la masonería/ y así siguen su camino/ desconociendo al vecino/ que tiene más cosas buenas/ y le corre por las venas/ sangre de buena prosapia/ o acusa entre sus blasones/ los reiterados pendones/ de su buena idiosincrasia/ qué no decir lo que pasa con las medallas de ahora/ que no son de muy buen oro/ pero que sirven pal caso/ porque premian los fracasos/ o vienen de granjerías/ otorgadas por Usía/ al obsecuente profano/ que se volvió buen fulano /experto en lagartería.

Julio Valdivieso Torres


Nuestra Bucaramanga en el 2009

Es inconcebible que nuestra querida ciudad de Bucaramanga, ejemplo en otras √©pocas de orden, limpieza y distinci√≥n, hoy contin√ļe sumida en el desorden, el desaseo y la indiferencia de las autoridades municipales, especialmente en el centro de la ciudad.

Pareciera que el se√Īor alcalde y sus funcionarios llegaran en helic√≥ptero al Centro Cultural del Oriente a sus reuniones y homenajes importantes para no darse cuenta del mal estado en que se encuentran los alrededores del Centro Cultural y que a s√≥lo treinta metros de distancia, junto al edificio del antiguo Teatro Santander, existen unas letrinas p√ļblicas donde llegan todas las noches los viciosos habitantes de la calle a dejar sus desechos org√°nicos, convirtiendo este c√©ntrico lugar en un muladar repugnante. No se entiende c√≥mo la Alcald√≠a no destina un vigilante temporal para que cuide este sitio mientras se agiliza el destino que se le va a dar a este local.

Los vendedores ambulantes siguen en lo mismo; lo √ļnico que hicieron fue trasladarse de la calle 35 a las careras 16 y 17 y la calle 34 donde siguen vendiendo sus mercanc√≠as. No se trata de prohibirles el trabajo, sino de ubicarlos en un sector adecuado donde no obstruyan tanto las v√≠as y la Polic√≠a no los molesten.

El desaseo por todas partes es evidente y aunque se han anunciado algunas mejoras en el servicio de aseo, esto no es suficiente mientras no se inicie una campa√Īa educativa tendiente a cambiar la mentalidad de los ciudadanos para que no arrojen basuras a la calle, pues bien sabemos que una ciudad limpia no es la que m√°s se barre sino la que menos se ensucia. Ya es tiempo de que el se√Īor alcalde de Bucaramanga se d√© una pasadita por estos sectores que actualmente afean la ciudad y proceda a aplicar los correctivos necesarios, con el fin de devolverle el honroso t√≠tulo de ¬ďCiudad Bonita¬Ē a nuestra querida capital santandereana.

Aristóbulo Hernández B.

Carta Abierta

Se√Īores: Presidente de la Rep√ļblica, senadores, representantes, Fedec√°maras y dem√°s entes del Estado capaces de resolver la situaci√≥n de inequidad e injusticia, que existe entre el salario m√≠nimo y el costo de vida.

En mis 80 a√Īos de vida, no he conocido ninguna √©poca donde el salario m√≠nimo haya cubierto las necesidades b√°sicas de una familia de 5 personas.
Sin embargo, este salario se ha venido desvalorizando a trav√©s de los a√Īos, hasta llegar al extremo, de que hoy en d√≠a los que devengamos el salario m√≠nimo, estamos aguantando hambre, en el sentido real.

Hace 60 a√Īos, cuando yo empec√© a trabajar despu√©s de trece de estudio, devengaba un salario de cinco pesos diarios, sin embargo con ese salario aunque insuficiente, con muchos sacrificios se pod√≠a enviar a los ni√Īos a la escuela, no hab√≠a tanto consumismo; hoy esos $5 pesos se han convertido en $496.000 pesos, de los cuales hay que deducir por lo menos $200.000 pesos para pagar alquiler y servicios, si es que se tiene la suerte de conseguir una casa de dos piezas en alg√ļn suburbio; quedan $290.000 pesos para alimentaci√≥n, trasporte y dem√°s necesidades b√°sicas.

Como se puede apreciar, no queda la menor posibilidad de enviar a los ni√Īos a la escuela, en primera instancia porque se est√°n muriendo de hambre y no hay con qu√© comprar los √ļtiles de estudio ni c√≥mo pagar el trasporte que debiera ser subsidiado por el Estado.

En conclusión, no se necesita decretar aumento de salarios, sino lograr una equitativa distribución de la riqueza, donde el pueblo pobre pueda vivir dignamente.

Por otra parte me gustaría saber cómo el gobierno puede promover el ahorro, si es que alguien puede ahorrar, si los bancos cobran $8.600 pesos mensuales por manejo de la cuenta, el 4 por mil por retiros y no pagan ni un peso de interés.

Por eso la proliferaci√≥n de pir√°mides, aunque la mayor de ellas son los bancos que captan el dinero de los usuarios y no reparten ning√ļn dividendo.

Alirio Pe√Īa Mart√≠nez

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