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Temas Urbanos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-13 05:00:00

Temas Urbanos

Cosmetología.- Si fuera cierto que año nuevo vida nueva, el país estaría reflexionando acerca de su futuro; pero, como vemos, siguen siendo los temas circunstanciales y frívolos la comidilla diaria de los medios y por esa vía la de los colombianos en general.
Temas Urbanos

Antes que los programas, es más importante el nombre del candidato como buenos creyentes en soluciones providenciales; antes que cambiar radicalmente los patrones culturales, seguimos tomando el rábano por las hojas haciendo reformas cosméticas, cuando de tiempo atrás se sabe que las patologías se deben atacar de manera radical, en sus causas más que en sus efectos.

Ejemplo lo que viene haciendo el Ministerio de Educación, en cabeza de una señora que trabaja y trabaja dedicándole esfuerzos dignos de mejor causa, a la reforma de los sistemas de evaluación en lo cual ya llevan dos años y uno que falta; que si es mejor calificar de 0 a 5 o de 0 a 10, que si los niños y adolescentes deben perder el año o no, que si lo deben decidir los padres, el colegio o los maestros; que si con cursos remediales es suficiente…, cuando los grandes problemas de la educación mediocre que están recibiendo los futuros ciudadanos colombianos, los urgentes, son los contenidos y la calidad académica. Hasta se dice que los egresados saben mucho, aludiendo a las mejores universidades del país como la U. Nacional, lo cual leído entre líneas quiere decir que la meta es la ignorancia tecnificada hacia la tecniquería. Así se entiende la modificación de contenidos; o reviviendo las clases de religión en los colegios, después de un siglo de haber resucitado, con esfuerzo y harta derecha atravesada, la educación laica, la libertad de cultos y de creencias.

Con un modelo de sociedad como el que hoy se maneja en Colombia, modificar la cultura es regresar; hasta en cosas puntuales se nota esa cosmética legalista, sin arraigo social, sostenida en lo policivo-punitivo, que no educa en patrones de conducta de beneficio común, porque se centran más en la sanción que en la prevención; si para que los niños no se quemen hay que prohibir la pólvora cuando en los pabellones de quemados hay más heridos con agua hirviendo, para que la gente no se ahogue se prohiben los paseos de olla.

No faltará quien proponga que para evitar el sida, se sancionen las relaciones sexuales, con lo cual el cardenal López Trujillo, de ingrata memoria, resucitaría alborozado para satisfacción de la derecha colombiana.

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