HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-14 02:05:00

HAGASE OIR

La confesi√≥n Nadie puede tener memoria de la cantidad de chismes y murmuraciones que echa a volar un due√Īo de restaurante o cantina, con el n√ļmero de clavijazos que le meten a la cuenta de su clientela. Este sistema tuvo que ser obviamente modificado, pues para muchos resulta vergonzoso y hasta arriesgado destapar en p√ļblico la olla de su conciencia.
HAGASE OIR

0tro s√≠: Todo lo que dice Ch√°vez es verdad, el √ļnico problema es que lo dice Ch√°vez. Uribe dice que en Colombia no hay paramilitares. S√≥lo falta que el Banco de la Rep√ļblica diga que no hay pobres... No escribo como pol√≠tico, que no lo soy, hablo y escribo como simple ciudadano.

Luis Pinto Gómez

Bien por el Libro Total

El centro, Bucaramanga / es industrial, comercial / cultura, literatura / ahora el Libro Total.
Entré al Libro Total / ahí junto a la Alcaldía / un maravilloso entorno / con lectura y poesía.
Seis amplios salones / tienen para damas y se√Īores / por cortes√≠a de la empresa / Sistemas y Computadores.
Es una idea generosa / al servicio de la gente / gracia al Libro Total / a empleados y gerente.
La cultura bumanguesa / ya todo el mundo la admira / ahí junto a San Laureano / y al parque García Rovira.
Tenemos muy buen ambiente / en aspecto cultural / Vanguardia, Casa Bolívar / y ahora Libro Total.

Alberto Flórez Flórez


Los dicharacheros

Todos los d√≠as por lo menos cinco millones de colombianos ocupados o desocupados se sit√ļan en los parques o caf√©s de las ciudades y se dedican a la dif√≠cil y engorrosa tarea de arreglar el pa√≠s. Durante un corto o largo tiempo hablan sin escupir o escupen hablando, sobre la manera de lograr la paz, acabar con la inflaci√≥n, el narcotr√°fico, la guerrilla, el desempleo, la menor manera de reformar la Constituci√≥n, prevenir los huracanes, unir a los partidos pol√≠ticos, acabar la pobreza absoluta y mil y m√°s temas de actualidad, sin dar muestras de cansancio y con una erudici√≥n y entusiasmo que envidiar√≠an los cincuenta mil acad√©micos existentes en el pa√≠s.

Las opiniones de toda esta cantidad de personas es un encanto. Cada cual expone su criterio de acuerdo con sus conocimientos, sus convicciones pol√≠ticas y religiosas, sus gustos o disgustos particulares, el modo como le funcione el h√≠gado y la manera como durmi√≥ la noche anterior. Da gusto verlos manotear, levantar la voz, gesticular, fruncir el ce√Īo a medida que avanzan en sus exposiciones o cuando se trata de refutar las opiniones del interlocutor. Aqu√≠ en Bucaramanga se sit√ļan en la Loncher√≠a Berna, en la cafeter√≠a La Triada o el parque Santander.

Algunos tumban al gobierno y otros lo consolidan, algunos arman revoluciones y otros acaban con ellas. No hay nadie que no tenga la f√≥rmula precisa para arreglar este descuadernado pa√≠s. Casi todos quisieran ser presidentes de la Rep√ļblica para declararse dictadores y meter en cintura a los cuarenta y ocho millones de colombianos. Menos mal que de los cinco millones de compatriotas a que alud√≠ al principio de este escrito, la mayor√≠a son personas de m√°s de setenta a√Īos de edad.

Lo cual quiere decir que ya tienen problemas glandurales y circulatorios, padecen de insomnio y artritis, muy poco digieren las grasas y tienen nublada la vista. Lo √ļnico que les funciona a las mil maravillas es la lengua y la imaginaci√≥n y desde luego el apetito. A las doce meridiano salen disparados a su hogares en busca del almuerzo que les dar√° la fuerza suficiente para reanudar en la tarde la noble tarea de seguir arreglando el pa√≠s.

Guillermo Reyes Jurado

Dr. Horacio Serpa Uribe, un se√Īor gobernador de los santanderanos

En su primer a√Īo de gobierno, el doctor Serpa demostr√≥ que los que quisieron mentirle a los electores enga√Ī√°ndoles para que no votaran por el doctor Serpa, al pregonar que Santander no recibir√≠a un solo peso del mandatario de la Rep√ļblica por la enemistad que ten√≠a el doctor Serpa con el presidente √Ālvaro Uribe V√©lez, solo resultaron en eso: mentiras y enga√Īos, no pensaron que los votantes conoc√≠amos muy bien que no se necesita tener un maridaje con el mandatario de turno para que reciba las partidas que le corresponden a cada departamento.

Las obras se hacen con dineros del pueblo, no tienen due√Īo especial y en consecuencia cada funcionario en su administraci√≥n hace lo que le corresponda, as√≠ no sea el que las inaugure, eso s√≥lo la empresa privada puede darse ese lujo, en raz√≥n a que la plata es suya y las ideas generalmente son de su inventiva, es el caso de la publicidad oficial que no debe tener monopolio en raz√≥n a que la plata con la que se paga es del pueblo y no del funcionario de turno.

Todos los medios que cumplan con los requisitos de circulación, audiencia, visión, deben tenerse en cuenta al momento de hacer los presupuestos publicitarios, que al fin y al cabo son una información que entrega una secretaría o empresa oficial.

La Constituci√≥n de 1991 dice: ¬ďTodos tenemos derecho a ser bien informados¬Ē, simplemente saber la verdad no solo en las noticias, tambi√©n en la publicidad, paga por los contribuyentes que somos la mayor√≠a. La empresa privada distribuye su publicidad a quienes quieran, claro, es con su plata que se paga.

Pedro J. Chinchilla Meza

 

 

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