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El rábano por las hojas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-15 05:00:00

El rábano por las hojas

Hace unas semanas, un indigente, al parecer llevado del alcohol y/o la droga, asesinó a una persona en la ‘zona rosa’ de Bogotá. Después de un tiempo de divagaciones, la Alcaldía promulga decretos para restringir las horas y sitios de expendio de licor; el de la droga está prohibido y penalizado casi desde siempre.
El rábano por las hojas

Ahora bien, lo sucedido en Bogotá igual sucede o puede suceder en pueblos de García Rovira, la provincia de donde es oriundo el padre del alcalde de Bogotá, en Bucaramanga, o en cualquier vereda o rincón del país. El fin de semana, en Sasaima, Cundinamarca, vi a las 9:00 de la mañana, campesinos jartando cerveza, sí, jartar es el término a lo santandereano, como los veo y he visto en El Olival, Mogotes... Hace pocos días a las 7:00 de la mañana, paseando mi perra de 4 patas, por si acaso, por la alameda Los Molinos, tropezamos con dos parejas, los 4 muchachos de alrededor de 20 años, entrelazados para no caerse de la rasca que llevaban. Para no hablar del licor que niños y adolescentes toman en colegios, envasándolo en botellas de agua.

Para el alcalde Samuel: hace unos años un antecesor ideó “la hora zanahoria” a partir de la cual no se podía vender licor y como, hecha la norma hecha la trampa, algunos se iban a seguir la rumba en Chía y otros inventaron los clubes privados, que ahora él pretende prohibir. Al igual que existen prohibiciones reiteradas a la presencia de bares y burdeles cerca de los establecimientos de educación, y ¡hay que ver! Hace unos semestres, al fijar mi horario hasta las 7:00 p.m. en la universidad donde dicto clase, me hablaba el Decano de estar atento porque ahora los “viernes culturales” empiezan desde el jueves.

Es iluso buscar la solución a los problemas humanos, de salud, educación, cultura a través de normas; el sendero a seguir nunca se termina de recorrer y por ello es urgente empezar a caminarlo ya. Reconozcamos que las adiciones tienen un componente genético que es necesario enfrentar mediante tratamientos de salud y otro adquirido, en buena parte por la publicidad, que no se contrarresta con mensajes anodinos, “el exceso de alcohol es perjudicial para la salud”, mientras en telenovelas y películas, se incita al consumo del alcohol, al sexo desordenado y a la violencia. Y está el deterioro de la familia. Recordemos que el mejor maestro es el ejemplo.

El mal no está en las sábanas sino en una sociedad enferma, el mundo hace tiempos lo sabe: los problemas humanos y de salud no se curan con medidas represivas sino con educación y la construcción de una cultura ética, mediante el fortalecimiento de la familia y de instancias que permitan la interiorización de los valores, asumidos con responsabilidad personal y no por medidas policivas, fáciles de evadir.

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