¿Ridículamente alto? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-20 05:00:00

¿Ridículamente alto?

En Colombia los medios de comunicación –desafortunadamente- con frecuencia dan a las cosas dimensión distinta a la que tienen, vuelven ídolos a figurones con pies de barro, acostumbran hacer análisis planos y superficiales, más equivocados que atinados.
¿Ridículamente alto?

A principios de este mes El Nuevo Siglo publicó un trabajo periodístico sobre el salario mínimo mensual impuesto mediante decreto por el gobierno para 2009 y va a contrapelo con lo manifestado pues es lúcido, profundo y sin tapujos, pone el dedo en la llaga.

Según El Nuevo Siglo el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en 2008 subió, en promedio, 7,67%. Con base en esa cifra el gobierno subió el salario mínimo mensual y el ministro de la Protección afirmó ante el país que el alza es justa y refleja a cabalidad el porcentaje en que la inflación afectó al salario mínimo durante 2008. ¿Esa bocanada de argumentos es acaso veraz y seria?

El análisis de El Nuevo Siglo, en resumen, disgregó la proporción en que la inflación afectó el ingreso en 2008, estrato económico por estrato económico, y encontró: a) En estratos bajos lo afectó en el 8,99%; b) En estratos medios en el 7,84%; c) En estratos altos en el 5,69%. Y el salario mínimo mensual se aumentó en el promedio de los tres, el 7,67%. Así, lo que realmente se hizo fue reducir el salario de los más pobres.

Alberto Carrasquilla, uno de los ídolos con pies de barro que la prensa ha erigido, apóstol del neoliberalismo, en columna publicada en noviembre pasado en El Tiempo, con oscura intención afirmó que el salario mínimo en Colombia es “ridículamente alto” y que para que el país sea competitivo, debe reducirse drásticamente.

¿Aún más? Afortunadamente la escuela económica del señor Carrasquilla está en todo el mundo (menos en Colombia) en la picota pública por llevar la economía del planeta al despeñadero.

Pero los corifeos de “La Casa de Nari” siguen las orientaciones dadas por el señor Carrasquilla. ¿La prueba? La disminución que se hizo del salario de los más pobres.

En El Tiempo otro áulico del neoliberalismo, Saúl Hernández, sentenció que la imposición del salario mínimo fue un acto de realismo político que supera el idealismo y la demagogia. ¿Acaso es demagogia afirmar que se disminuyó el salario mínimo real mensual de los más desvalidos?

En la Colombia neoliberal es un delito afirmar que el porcentaje en que se aumentó el salario mínimo mensual es injusto, causante de miseria, desintegrador de familias, partero de violencia e informalidad. ¿Y con eso tapan la verdad?

A propósito, ¿tiene presentación que el señor Carrasquilla después de escribir tal columna cobrara más de 16 millones de pesos a la CNTV, por un trabajo de menos de un mes de duración? ¿Es ese su salario mínimo mensual? ¡Ah, los corifeos del capitalismo salvaje!

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