Publicidad
Publicidad
Dom Dic 4 2016
25ºC
Actualizado 03:29 pm

Obama, la esperanza | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-26 05:00:00

Obama, la esperanza

En la brillante alocuci贸n de Barack Obama, al tomar posesi贸n como presidente de los Estados Unidos, se destacan las m煤ltiples dimensiones de sentido de su discurso, acorde con el car谩cter de pronunciamiento dirigido al mundo entero y en el cual, por sobre todo, refrenda con altivez la vocaci贸n del pa铆s para seguir siendo el m谩s pr贸spero y poderoso de la tierra y deja claro que no va a pedir perd贸n por su estilo de vida ni a vacilar en su defensa.
Obama, la esperanza

Afirma que la Naci贸n se ha mantenido porque el pueblo ha permanecido fiel a los ideales de sus antecesores y a sus documentos fundacionales. Su grandeza se ha construido desde cada lugar de trabajo por hombres y mujeres desconocidos. Esta referencia le permite involucrar a la sociedad entera en el compromiso de superar la crisis actual, para poder decirle a las generaciones futuras que se estuvo a la altura de las circunstancias en la tarea de rehacer los Estados Unidos.

Sin embargo, no desalienta los motivos sociales en los cuales tambi茅n se centra esta alocuci贸n presidencial. Su manifestaci贸n de que no se puede continuar en la indiferencia frente a los que sufren m谩s all谩 de sus fronteras, su esperanza de que los viejos odios se desvanecer谩n, que las l铆neas divisorias entre tribus pronto se disolver谩n y que no podemos consumir los recursos del mundo sin tomar las consecuencias, son un buen indicio en cuanto a la civilizaci贸n que debe imperar en el alumbramiento de una nueva era de paz que haga realidad la promesa divina de igualdad, libertad y oportunidades de alcanzar la felicidad plena, para todos. Rechaza como falsa una elecci贸n entre la seguridad y los ideales, advirtiendo a los que promueven el terror y las matanzas, que ser谩n vencidos y que sus pueblos los juzgar谩n por lo que construyan y no por lo que destruyan.

Aunque en las palabras del presidente Obama subyace el mensaje de que nada puede el l铆der en una democracia si la sociedad misma no se moviliza con fe y decisi贸n en el esfuerzo de la renovaci贸n y de la construcci贸n de su futuro, bulle una esperanza que 茅l hace propicia para la naci贸n y el mundo.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad