Habitantes de la calle aumentan en la ciudad | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Lun Dic 18 2017
22ºC
Actualizado 10:07 am

Habitantes de la calle aumentan en la ciudad | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-29 02:21:12

Habitantes de la calle aumentan en la ciudad

Osman Jesús Tobías se peina antes de la entrevista. Pese a que su ropa está sucia, tiene el pelo muy bien cortado. Vive en la calle desde hace tres meses y dice que se aferra a un chance para ver si compra las herramientas de peluquería y monta su propio negocio para salir de esa condición.
Habitantes de la calle aumentan en la ciudad

Así como él, cada día llegan a la capital santandereana personas provenientes de municipios cercanos y en casos como el de Osman, hasta de Barranquilla, en busca a veces de nada o de una oportunidad en una ciudad que califican como “bella y amable”.

Son habitantes de la calle y la Secretaría de Desarrollo Social de Bucaramanga reporta que por el centro de la ciudad, principalmente, deambulan aproximadamente 690 de ellos, de acuerdo con el último reporte oficial.

“Hasta el año 2007 teníamos reportados 1.659 habitantes de la calle, pero de ese total 632 no se quisieron acoger a los programas de ayuda. A este grupo se le suman otras 58 personas. La mayoría proviene de otras ciudades”, dijo Juana Patiño, coordinadora del Programa de Atención al Habitante de Calle.

Es el caso de Guillermo Galeano, de 72 años, quien después de realizar su respectiva ‘siesta’ matutina, reconoce que continuará en las calles porque siente que está huérfano y a su edad nadie le va a ayudar.

“Llevo durmiendo en este parque desde hace 46 años. Soy bachiller y alguna vez trabajé en Bogotá. Me vine de San Alberto (Cesar) porque no tenía oportunidades. Mis hijos nunca han preguntado por mí. A esta edad es muy difícil conseguir trabajo”, comentó.

La funcionaria de la Secretaría de Desarrollo Social reitera que el número de habitantes de calle tiende a aumentar, pese a que la Alcaldía dispone de programas de atención en hogares especializados.

Según el Plan de Desarrollo, el presupuesto este año para la atención al habitante de calle es de $324 millones 366 mil. El documento indica que el rubro está distribuido para la rehabilitación de 250 personas, la atención en albergues, campañas de prevención y el suministro de al menos 108.819 almuerzos.

‘Falta de ayuda a tiempo’

La Policía Metropolitana que conoce de cerca los casos de los habitantes de calle, reconoce que la situación en la ciudad parece desbordante.

Aunque las calles 30 y 31, antes consideradas como las del ‘cartucho’, hoy se ven despejadas, el número de personas en condición de indigencia se concentra en calles como la 36 y la carrera 13, por ser considerados puntos clave de tránsito peatonal.

“Como autoridad nosotros no podemos hacer mucho, más que decirles que no duerman en cierto lugar y que no se metan en problemas. Esto es un problema global y por lo general es producto del consumo de drogas y alcohol”, dijo un agente de la Policía.

Uno de sus compañeros cuenta que la condición de habitante de calle no respeta las condiciones socioeconómicas ni la cantidad de estudios.

“Conozco el caso de gente que sabe hasta inglés. Hace poco hablé con una muchacha, muy joven, que era estudiante de derecho, pero que terminó en la calles porque su mamá la echó de la casa. Ella contaba que no vio otra opción que prostituirse para sostener a su bebé y pagar una posada”, indicó otro agente.

Además del problema de las drogas, en algunos casos, el Municipio y la Policía consideran que muchos de los habitantes de calle no acuden a programas ni se dejan ayudar porque encuentran cómoda la situación.

Con recopilar $3.000 diarios, por ejemplo, pagan un ‘chuzo’ para dormir, o compran la dosis de bazuco o marihuana a la que algunos están acostumbrados.

‘El proceso es complejo’

Peter Rey, quien por 18 años vivió como habitante de calle y desde hace más de una década dirige la Fundación de las Tinieblas a Luz, Funtaluz, explica que el proceso de rehabilitación es complejo.

“La mayoría llegó a la calle por problemas en el hogar, maltrato o un desamor, y terminan refugiándose en las drogas. Le pierden el sentido a la vida y hasta delinquen. Por eso cuando llegan a los hogares hay que saberlos orientar para que no recaigan”, dijo.

Durante los últimos años ha conocido las historias de vida de unos 5.500 habitantes de calle y hoy cree que, aunque hay apoyo por parte del gobierno local, se requiere de una política social integral para evitar que el fenómeno siga creciendo.

“Estos son problemas que vienen de hogares resquebrajados, con un historial marcado por el abandono, el maltrato y la falta de oportunidades. Muchos terminan en la prostitución y hasta mueren o quedan con problemas mentales por la droga”, apuntó.

De acuerdo con su experiencia, Rey cree que pese a que se ve un número considerable de habitantes de calle en la ciudad, el índice todavía es normal o bajo para una población de más de 509.918 habitantes.

Sin embargo, aclara que al menos el 60% de esta población proviene de municipios de Santander o de ciudades costeras, después de encontrar en esta ciudad un clima agradable y gente caritativa.

LA VOZ DEL EXPERTO
‘El problema radica en las drogas’

Jhon Carlo Ortega, quien duró nueve años como habitante de calle y ahora es el subdirector nacional de Hogares Shalom, asegura que la principal causa por la que las personas indigentes permanecen en esta condición, es el consumo de drogas ilegales.

“A veces ellos no pueden manejar la ansiedad y permanecen hasta ocho días sin dormir o comer. Cuando no tienen los medios, entonces roban y delinquen para poder comprar la droga”, indicó.

Ortega asegura que a la situación se le suma la caridad que hay en la ciudad: “Bucaramanga es una ciudad muy humana. Eso en cierto punto le hace daño a la gente porque se promueve la cultura de la mendicidad. Eso los acostumbra a que piden y tienen”.

Glosario

• Habitante de calle: persona que permanece a diario deambulando por la ciudad y realiza todas sus funciones, como alimentación y descanso, en la vía pública. Por lo general tiene serios problemas de drogadicción y alcoholismo.
• Mendigo: está asociado al habitante de calle, pero también corresponde a las personas que sí tienen un techo dónde vivir y se dedican a pedir dinero o comida en las calles para sobrevivir.
• Desplazado: el concepto es totalmente distinto a los dos anteriores. Son personas víctimas del desplazamiento forzado o económico. Es decir, fueron sacados a la fuerza de sus tierras por los grupos armados ilegales, que buscan un usufructo de esos terrenos.

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad