Publicidad
Publicidad
Vie Ene 20 2017
18ºC
Actualizado 07:32 am

8.000 ancianos van a quedar en la calle | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-29 05:00:00

8.000 ancianos van a quedar en la calle

Los recursos de la Estampilla Pro Anciano, los principales ingresos con los que contaban los asilos de Bucaramanga y de Santander, no llegarán más a las ya ‘exiguas’ arcas de estas instituciones geriátricas.
8.000 ancianos van a quedar en la calle

La razón: el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Protección Social, acaba de sancionar y aprobar la Ley Nº 1276, mediante la cual se ordena darles otra destinación a estas partidas, quitándoles estos beneficios a los ancianos de escasos recursos económicos de la región.

Según la norma, la plata que se les giraba a los 56 asilos que funcionan en Santander, ahora sólo llegará a los “Centros Vida”, creados bajo la administración del ex alcalde de Bucaramanga, Néstor Iván Moreno Rojas, e implementados en todo el país.

El inconformismo que genera la Ley, es que a los citados ‘Centros Vida’ asisten ancianos que tienen hogares propios e incluso que cuentan con recursos para satisfacer sus necesidades básicas. Mientras tanto, a los asilos llega la población adulta que afronta graves problemas económicos y de salud.

La denuncia fue oficializada ayer por María Alejandra Angarita Chaín, presidenta de la Asociación Santandereana de Bienestar del Adulto Mayor, al tiempo que señaló que la medida “dejará en una quiebra mayor a nuestras instituciones”.

Argumentó que, así las cosas, “las instituciones geriátricas, que atendemos a los ancianos abandonados por sus familiares y que no cuentan con un solo peso para su subsistencia, nos quedaremos sin dinero para brindarles asistencia a estas humildes personas”.

En consecuencia, dijo la funcionaria, “nos veremos en la penosa necesidad de entregarles a la Alcaldía de Bucaramanga y a la Gobernación de Santander los cerca de 8 mil adultos que viven de caridad en los asilos del Departamento”.

Precisó que los recursos del citado ‘timbre’ eran importantes porque, de alguna forma, “aliviaban un poco la crisis presupuestal por la que atraviesan nuestras sedes”.

Recordó que los asilos pobres de la ciudad viven de los recursos que, por caridad, aportan los santandereanos: “No es justo que se les quite esta contribución a personas que no disponen de ningún otro beneficio para sobrevivir a su penosa situación de miseria”.

Denunció que la iniciativa de destinar estos recursos a los ‘Centros Vida’, responde “más a un interés politiquero que a otra cosa”.

Además, añadió que con la aprobación de la polémica ley, se desconoció el trabajo que los asilos han venido desarrollando durante más de 50 años.

“TODOS VAMOS PA’VIEJOS”

La población de Bucaramanga está envejeciendo a pasos agigantados. Tanto que según los cálculos de la Dirección de Hogares Geriátricos de Santander, se espera el ingreso de dos mil nuevos ancianos en los asilos locales.

En la capital santandereana, de acuerdo con las proyecciones del Departamento Nacional de Planeación, para los próximos 20 años la población mayor de 60 años se incrementará en un 131%, un porcentaje escandaloso para un municipio con tan poca capacidad de albergue geriátrico.

El Centro de Bienestar del Anciano, la Corporación Albeiro Vargas, el Asilo San Antonio y el propio Asilo San Rafael de Bucaramanga tienen en total un sobrecupo de 938 ancianos, sin contar con los viejos indigentes y los que viven en condiciones infrahumanas en los asentamientos subnormales.

En Colombia, en términos absolutos de personas viejas en el 2012 existirá una población cercana a los cinco millones 712 mil ancianos. Elevada cifra para un país con tan pocas políticas encaminadas a defender la tercera edad.

Los estimativos para la próxima década aclaran que es probable que por cada menor de cinco años, existan tres personas mayores de 75 años o más.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad