Así fue el entierro de alias Tirofijo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-01 20:21:36

Así fue el entierro de alias Tirofijo

Una joven ex guerrillera reveló al periódico  La Nación de Neiva, el secreto mejor guardado: la muerte y sepelio del legendario fundador de las Farc Manuel Marulanda Vélez. Un mes antes de su fallecimiento, el legendario jefe de las Farc, Manuel Marulanda Vélez, 'Tirofijo' pronosticó su muerte.
Así fue el entierro de alias Tirofijo

Y se precipit√≥ con el inesperado final de su segundo hombre, Ra√ļl Reyes, abatido durante el ataque al campamento ubicado en territorio ecuatoriano el primero de marzo de 2008. Y dos d√≠as despu√©s, la muerte de Iv√°n R√≠os, comandante del Bloque Central de las Farc y el m√°s joven de los miembros de la c√ļpula de la organizaci√≥n insurgente.

Marulanda, el seud√≥nimo que tom√≥ de un l√≠der sindical asesinado, padec√≠a serios quebrantos de salud propios de su edad, 80 a√Īos. Los intensos operativos militares, que sucedieron tras el ataque al campamento de Reyes, aceleraron sus dolencias.

El d√≠a de la muerte, el 26 de marzo de 2008, Marulanda falleci√≥ en los brazos de 'Sandra', su compa√Īera sentimental, en presencia de varios integrantes del Secretariado de las Farc.

¬ĎSandra¬í, de unos 45 a√Īos, de larga cabellera azabache, brazos fuertes y ojos cansados hab√≠a sido su principal soporte. Ella le lavaba los pies, le cocinaba pollo y le preparaba sagradamente el jugo de naranja.

Alfonso Cano, ide√≥logo y hoy comandante m√°ximo de la guerrilla, lo acompa√Ī√≥ hasta el √ļltimo momento.

"Sudaba constante, sus pulsaciones eran aceleradas y los ataques cardíacos eran continuos. Las medicinas no le hacían provecho", relató una joven guerrillera que desertó hace cuatro semanas y reveló a La Nación, el secreto mejor guardado de las Farc.

Desde entonces, presintiendo que sus d√≠as estaban contados, decidi√≥ impartir las √ļltimas directrices. Pero tambi√©n las √≥rdenes para intensificar las acciones militares, como qued√≥ consignado en la √ļltima carta que dirigi√≥ el 21 de marzo a todos los frentes.

"Eran las nueve de la ma√Īana cuando el "camarada Manuel" se desvaneci√≥. 'Sandra' su eterna compa√Īera lloraba. Algunas guerrilleras tambi√©n lo sintieron", relat√≥ Anayibe, quien presenci√≥ la muerte del l√≠der insurgente. La joven, de 27 a√Īos, estaba al lado de su novio, quien hac√≠a parte del esquema de seguridad de Tirofijo desde un mes antes del fallecimiento. La joven localizada por La Naci√≥n, se desempe√Īaba como radio-operadora.

Su cara quedó pálida, desgastada y con una cicatriz similar a una cortada que atraviesa su mejilla derecha.

"El camarada Manuel quedó hinchado, tenía el cabello largo. Su cabeza quedó sostenida de una toalla azul con una franja blanca. Sus brazos permanecían cruzados sobre su estómago y su cuerpo fue vestido con un camuflado americano nuevo". El uniforme, similar a los que usan los miembros del Ejército, era más grande.

"No era de su talla, pero no encontramos otro igual. Por eso el uniforme aparece arremangado", aseguró la joven guerrillera que desertó de la guerrilla, en San Vicente del Caguán, Caquetá.

Tirofijo estaba aislado

Los sistemas de comunicaci√≥n no eran utilizados por temor a ser interceptados, como ocurri√≥ con los otros jefes subversivos que hab√≠an sido abatidos. En los √ļltimos d√≠as de su vida, Marulanda, estuvo aislado de la tropa.

"No pod√≠a comunicarse con sus comandantes y el Ej√©rcito nos pisaba los talones", cont√≥ Anayibe*, una desmovilizada del Bloque Oriental de las Farc, que logr√≥ obtener la informaci√≥n tras sostener una relaci√≥n sentimental durante dos a√Īos con uno de los comandantes y hombre de confianza del jefe guerrillero. LA NACI√ďN, despu√©s de una intensa b√ļsqueda la localiz√≥ y obtuvo su testimonio.

Tirofijo% en medio de las operaciones militares, permanecía en una espesa zona selvática en el Guaviare.

Enterrado en una cama de guadua

Una improvisada cama construida en guadua y un colchón sirvieron de cofre mortuorio, ubicado en el centro de un campamento cubierto por la maleza. Las condiciones topográficas impedían movilización de aeronaves. El lugar era más que seguro, dice la testigo.

El cad√°ver permaneci√≥ dos d√≠as acostado sobre un caj√≥n construido en madera y forrado con un lienzo de color caf√© como un improvisado ata√ļd.

Al lado del cad√°ver, seg√ļn la fotograf√≠a, tomada por uno de los hombres de confianza, aparecen otros guerrilleros que fueron llegando al sitio al confirmarse la noticia.

Y para demostrarlo, suministr√≥ la fotograf√≠a, el √ļnico testimonio que confirma su deceso. El documento gr√°fico fue adquirido en primicia por La Naci√≥n.

El reto, ahora era cumplir su √ļltimo deseo. Tirofijo quer√≠a morir, en su hist√≥rico basti√≥n, entre Alto Pato (Caquet√°) y Guayabero (Meta), donde hab√≠a iniciado, 44 a√Īos atr√°s su vida guerrillera.

El desplazamiento fue tortuoso. El f√©retro improvisado estaba protegido por tres anillos de seguridad, integrado por 250 hombres. El ata√ļd fue desplazado en medio de una espesa selva que comunica al Guaviare con el Meta. El recorrido tard√≥ dos semanas y se hizo en total silencio.

 

Todos los miembros del Secretariado, manten√≠an el secreto. La instrucci√≥n era ocultarlo hasta cuando se definiera la sucesi√≥n del mando. La idea, seg√ļn el relato, era buscar un lugar seguro, rendirle los honores del caso y sepultarlo en total sigilo. Al entierro solo los asistieron los jefes. Los anillos de seguridad alejaron a todo el mundo.

"Esa era la orden. No aceptaban la presencia de guerrilleros rasos. Aislaron la zona para evitar la llegada de milicianos que pudieran conocer el lugar exacto de la tumba", indicó la joven desertora.

Jorge Brice√Īo, o 'el Mono Jojoy', jefe operativo de las Farc, encabez√≥ el entierro. Sus hombres de confianza tambi√©n. 'Aldineber', comandante del Bloque Oriental de las Farc; 'Kokorico', jefe de seguridad y Oscar Montero, alias 'El Paisa', comandante de la columna Te√≥filo Forero estuvieron presentes en el funeral.

"Tambi√©n estaban Roma√Īa, Camilo Tabaco, y John 40, jefe de finanzas de las Farc tambi√©n presenciaron la partida. Los invitados eran pocos, no pasaban de 15 personas", relat√≥ la √ļnica testigo que devel√≥ el secreto mejor guardado de las Farc.

El funeral fue sencillo porque el ritual se hizo corto. Y también fue secreto. Entonaron el himno de las Farc, unas consignas repetidas en coro por los asistentes, enmarcaron la despedida del guerrillero más viejo del mundo. "No podían dar papaya y despertar curiosidad", contó Anayibe, quien junto a 15 mujeres no pudieron asistir al sepelio. "Nos quedamos a los alrededores cuidando. No conozco el lugar exacto donde quedó don Manuel", concluye.

El cuerpo fue sepultado en los límites de los ríos Pato y el Guayabero

Ell cuerpo de Marulanda fue sepultado, como él lo había pedido, en los límites del río Pato y el Guayabero, el enclave histórico entre Caquetá y Meta.

"Conocemos que est√° enterrado a orillas del r√≠o. No se lo llevaron para Venezuela, como se dijo en su momento", revel√≥ una fuente de inteligencia militar, que conoci√≥ la fotograf√≠a adquirida por LA NACI√ďN. La informaci√≥n coincide con la versi√≥n de la joven desmovilizada.

Ese día, las Farc se llenaron de luto. Gran parte de guerrilleros de su esquema de seguridad comenzaron a dudar del futuro del grupo insurgente. No obstante, en medio del pesar, guardaban silencio. Dos semanas después comenzaron las desmovilizaciones.

El Mono Jojoy, siguiendo las √ļltimas instrucciones de Marulanda, tom√≥ correctivos y reestructur√≥ los frentes de las Farc en el Meta, Guaviare y Huila.

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