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“No quiero que mi hijo sea sinvergüenza” | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-02 05:00:00

“No quiero que mi hijo sea sinvergüenza”

Suena el teléfono y Manuel se pone nervioso porque no sabe si lo llama María, Johana, Laura, Diana, Silvia o Tatiana para concretar nuevamente una cita y, así, repetir esa noche inolvidable que vivieron hace unos días. Sin embargo, lo que él no sabe es que sus padres ya se percataron de que “cambia más de pareja que de camisa”.
“No quiero que mi hijo sea sinvergüenza”

Desde los últimos dos años, al joven de 25 años no se le ha visto con una pareja estable. Al contrario, gran número de jovencitas han pasado por su vida pero, según él, ninguna es su novia. Todas son amigas especiales.

Ante esta situación, sus progenitores se muestran preocupados al ver que su hijo no asume la importancia y el valor que merece una relación afectiva. Al contrario, ve en las mujeres la oportunidad de pasar un rato agradable pero ¿compromiso?, de ninguna manera.

Una de las primeras reacciones de los adultos es señalar con el dedo a los jóvenes que no son serios con sus relaciones. No dudan dos veces en afirmar que la juventud de hoy sólo quiere vivir el momento.

Lo que muchos no se han detenido a pensar es ¿qué tanta responsabilidad tienen en esta conducta las personas que los menores tienen como modelo a seguir?

 

En algunos hogares, los niños están presentes cuando la tía llega pasada de tragos y todos, con una sonrisa, le dicen: “¿Estaba con su nuevo ‘pelo’?”.  

También están los casos de menores que ven que sus padres separados llegan a casa con una pareja diferente.

De esta manera ¿qué estabilidad afectiva puede exigírseles a los hijos?
A continuación, profesionales y expertos argumentan cómo formar desde los primeros años relaciones afectivas basadas en la seriedad y estabilidad.

preguntas y respuestas

Responde Mauricio Escobar Sánchez, médico, psiquiatra infantil y de adolescentes.

1. ¿Cuáles son las razones que desde ‘la cuna’ forman a futuro a una persona que no asume con seriedad su afectividad?
“Las razones son diversas pero definitivamente influye mucho el tipo de vínculo que existe entre madre e hijo desde el nacimiento, incluso desde antes.
También influye la mala educación, el diálogo deficiente, conflictos frecuentes con sus padres, violencia intrafamiliar, presencia de padre autoritario y madre sumisa, o viceversa, sobreprotección, y todo lo relacionado con ausencia de disciplina a partir de los dos años del menor”.

2. ¿Cómo formar, desde los primeros años, la seriedad afectiva?
“Además de asesorías especializadas y continuas en conducta infantil, propiciar un vínculo sano entre madre e hijo y disciplina a partir de los dos años de edad”.

3. ¿Cómo hacer para que la
figura de padres separados no entorpezca esa formación?
“La separación de los padres no es una causa en sí misma. Sin embargo, sí influye la forma como se separaron los padres, como conflictos, comportamientos mezquinos y egoístas, manipulación de los hijos a su antojo y a propio beneficio”.

Aprender a amar

Desde el punto de vista de la terapeuta de familia, Manuela Bohórquez, los jóvenes ahora no quieren comprometerse porque no quieren sufrir y repetir las experiencias dolorosas de sus propios padres.

Muchas manifestaciones egoístas o agresivas son consecuencia de las carencias sufridas durante la infancia y que afectaron la autoestima del niño o joven. De esta manera, ellos actúan reflejando hacia otros los sufrimientos que han experimentado.

Comprender las conductas negativas de los hijos y ayudar a superarlas es una manera de amar constructivamente. Poner límites  a los deseos infinitos de los niños es un acto de amor.

Ejercer autoridad y saber decir ‘no’ es un acto de amor. Consentir sin invadir el espacio físico del niño, es decir, sin melosería es un acto de amor.

Comprender que el amor no excluye los sentimientos de rabia y agresión y que pueden ser expresados sin violencia es preparar para el amor.

Comprender que el otro merece respeto, que puede equivocarse,  que es diferente y no tiene que pensar igual es preparar para el amor.

lista

La psicóloga Yolanda Hernández reconoce algunas conductas en los niños que pueden ser la señal de inestabilidad afectiva en el futuro:

1.    Cuando se muestra inseguro y necesita estar acompañado o guiado para realizar tareas.
2.    No controla impulsos y con frecuencia muestra cambios en su estado de ánimo.
3.    No tolera frustraciones.
4.    No le gusta expresar sus emociones.
5.    Difícilmente se integra a un grupo.
6.    No le gusta interactuar.

En el entorno familiar se entretejen las primeras relaciones afectivas, a través de la interacción.

De la forma como los padres manejen sus relaciones de pareja, los niños se van formando representaciones mentales que determinarán a futuro el significado de la afectividad.

En los hogares donde los padres permanecen unidos, con buenas  relaciones intrafamiliares, generan mayor probabilidad de estabilidad emocional en sus hijos. Diferente sucede en hogares divorciados y en conflicto, los cuales proyectan inestabilidad afectiva.

Así lo reconoce la psicóloga Yolanda Hernández.

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