Publicidad
Publicidad
Mar Sep 27 2016
19ºC
Actualizado 08:48 am

Más que la madre | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-26 05:00:00

Más que la madre

La liberación de Ingrid, que partió la historia de la inteligencia militar del mundo en dos: antes de la operación perfecta y después de ella, tomó un giro maluco para los autores de la hazaña.
Más que la madre

La verdad es que no se entiende por qué si Uribe fue el autor intelectual, moral y militar de dicha proeza, sea a Ingrid a quien hoy amplios sectores de la opinión mundial quieran entregarle el Nobel de Paz.

Es injusto que Francia, el Parlamento italiano, la presidenta chilena, entre otros, promuevan a Ingrid para este premio y no al presidente que, repito, fue el que dio el magistral golpe sin disparar un tiro y apenas utilizando una banderita chiquita de la Cruz Roja y el logo de Telesur que, como dijo Juan Manuel, es tan insignificante que no merece “pedir disculpas”.

Es el mundo al revés, Uribe libera a Ingrid y es a ella a quien buscan premiar pero, por fortuna, en este país sobran uribistas, gentes inteligentes que ya salieron a pedir lo justo, el premio gordo para nuestro señor presidente.

Busqué en Internet los requisitos para inscribir candidatos al Nobel de Paz pero no los encontré.

Entonces, miré la lista de agraciados en el pasado a ver qué similitudes tenía con ellos nuestro ángel de paz y encontré que sí, que Uribe Vélez lo merece de sobra pues es casi idéntico en pensamiento, palabra y obra con la madre Teresa de Calcuta, ganadora en 1979. Veamos la primera coincidencia entre ellos. La madre dijo: “No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar”.

Uribe, nuestro Uribe, va más allá al decir: “Voy a trabajar, trabajar y trabajar”.

La madre dijo: “Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más”.

¿Qué hace Uribe si no es darles hasta que duela y después, para que duela más, incentiva el quitarles las uñas y hasta cortarles las manos? Teresita dijo: “Jesús es mi Dios, mi Esposo, mi Vida, mi único Amor, todo mi ser, Jesús es mi todo” y los uribistas dicen: “Jesús es mi Dios, mi Esposo, mi Vida, mi único Amor, todo mi ser, Jesús es Uribe”.

Por último, la madre dijo: “El amor, para que sea auténtico, debe costarnos” y entregó su vida al servicio. Uribe, para emularla, dijo algo muy parecido: “La reelección, para que sea auténtica, debe costarnos”, y ya ven lo que pasó con Yidis. El Nobel debe ser para Uribe, lo merece más que la madre.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad