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La vida humana como mercancía | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-08 05:00:00

La vida humana como mercancía

El accidentado episodio de la liberación unilateral de seis secuestrados de las Farc, permitió ver las emocionantes imágenes de los abrazos de reencuentro de las víctimas de esta ignominia con sus familias, pero también demostró una vez más que en el conflicto interno colombiano la vida humana se ha convertido en una simple mercancía que utilizan e intercambian los actores de esa guerra de acuerdo a sus estrategias e intereses políticos.
La vida humana como mercancía

Que las Farc tienen un total desprecio por la vida humana y que no respetan los m√°s m√≠nimos derechos humanos no es noticia nueva, pero las historias contadas por los liberados confirman los abismos de deshumanizaci√≥n a que ha llegado esa guerrilla. Son aterradores los relatos de los vej√°menes a que fueron sometidos en sus a√Īos de cautiverio, o la frialdad con que por paranoia asesinaron a los once diputados del Valle, o la orden de matar a los plagiados antes de permitir un rescate militar.

La misma liberaci√≥n unilateral no es un gesto humanitario de las Farc, sino una estrategia pol√≠tica en la que quieren mostrar que ya no tienen m√°s civiles secuestrados sino prisioneros de guerra para canjearlos por los que tiene el Estado. Por eso liberaron a los dos √ļltimos pol√≠ticos que ten√≠an en cautiverio y a polic√≠as rasos, pero mantienen a oficiales y suboficiales y a los capturados en enfrentamientos militares. No est√°n hablando de seres humanos sino de fichas intercambiables de un ajedrez pol√≠tico-militar.

Pero si por all√° llueve, por ac√° no escampa. Tambi√©n el gobierno de Uribe ha demostrado una actitud similar de relativizaci√≥n del valor de las vidas humanas frente a sus objetivos pol√≠ticos o militares. Por eso fue capaz de poner en peligro la entrega de los polic√≠as secuestrados al autorizar ¬Ėy negar que lo hab√≠a hecho- sobrevuelos de aeronaves militares que seguramente ten√≠an claros objetivos t√°cticos.

Alan ]ara estaba equivocado cuando dijo que Uribe no hab√≠a hecho nada por la liberaci√≥n de los secuestrados. Ah√≠ est√°n para probar lo contrario la exitosa operaci√≥n Jaque, o las recompensas ¬Ėcon beca y viaje a Par√≠s incluidos- a los guerrilleros que deserten con un secuestrado, o la promesa de dejar en libertad al Mono Jojoy si se entrega con un secuestrado. El problema es que todas esas movidas de Uribe no tienen como finalidad salvar la vida de los plagiados, sino debilitar a la guerrilla.

La guerrilla utiliza el secuestro como un arma política y Uribe hace lo mismo con los rescates. De nuevo la vida es una mercancía, los secuestrados fichas que se salvan si su liberación contribuye a la derrota de las Farc, o mueren como Gilberto Echeverry y Guillermo Gaviria, si fracasa el rescate que buscaba una victoria militar. Se puede hacer un show periodístico con los liberados si esto aumenta la popularidad del Presidente o del ministro-candidato, pero se prohíbe si los protagonistas son de la oposición.

Por supuesto que hay que derrotar a las Farc, o negociar para que se desmovilicen como los paramilitares. Pero ese objetivo indispensable para que en Colombia haya paz y justicia social no es incompatible con que en medio de la guerra se hagan acuerdos humanitarios para salvar la vida de inocentes o combatientes. Jara ten√≠a raz√≥n cuando dijo que si la seguridad ¬ďdemocr√°tica¬Ē era tan fuerte y exitosa, no tiene porqu√© temer darle un respiro a la guerrilla para liberar a los secuestrados.

Seis compatriotas recuperaron su libertad gracias a la tenacidad de Piedad Córdoba y a la presión de la sociedad civil, en este caso representada por los Colombian@s por la Paz, que han sido radicales en mantener el principio de que la vida es sagrada por encima de cualquier consideración política. Sólo cuando todos los actores de la guerra acepten este principio se logrará la humanización del conflicto interno, que es el primer paso para lograr la paz.

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