Entre primo y primo, ¿más me arrimo? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-09 05:00:00

Entre primo y primo, ¿más me arrimo?

En muchas familias se ha oído alguna vez que dos primitos fueron sorprendidos en el momento en el que, a escondidas, se daban un besito, se hacían cariñitos o tenían otra expresión de afecto.
Entre primo y primo, ¿más me arrimo?

Mientras algunos se ríen y ven con gracia un acto que consideran inocente y como “cosas de niños”, otros se ponen con los pelos de punta al sentir que están al frente de una escena degradante y carente de valores.

Muchos se persignan y optan por alejar a los primos, evitando que se vuelvan a ver, pues no entienden cómo es posible que por la mente de los pequeños haya pasado la idea e intención de acercarse “más de la cuenta”.

María es madre de Eduardo, un niño de 7 años.

Un día recibió la visita de su hermano, quien venía acompañado de su hija de 6. De un momento a otro se le hizo extraño sentir tanto silencio por parte de los menores.

“Fui de manera cautelosa hasta la habitación de mi hijo, y ví a mi sobrinita mostrándole a Eduardo sus partes íntimas”, recuerda María.

Esta madre de familia entró en pavor y de inmediato regañó a los menores. Ahora está pendiente de que la pequeña no esté sola con su hijo.

Paula, por su parte, recuerda que en su época de infancia “mi primo le bajaba los pantalones a mi prima y le daba besitos en la colita. Hoy me sigue pareciendo una cosa muy inocente, cosas de niños, nada para escandalizarse”.

¿Corazón o exploración?

Las expresiones íntimas y de afecto que surgen entre primos se dan por la cercanía, la confianza y el lazo afectivo-familiar que existe. Además, los niños en el desarrollo de sus etapas tienden a explorar no sólo en los juegos, sino también en lo físico, tanto en su mismo sexo como en el contrario.

Así lo reconoce el psicólogo Freddy Hernando Cristancho Rincón, quien señala que los padres de familia deben tener claro que los vacíos que no sepan llenar en la formación de sus hijos, ellos buscarán la forma de llenarlos no teniendo conciencia de si es de la manera adecuada o no.

“Hay que entender que la confianza y el cariño que se tienen entre primos son dos elementos que pueden enamorar o entablar una relación. Si a esto se le suma el conocimiento mutuo y la convivencia, habrán muchos más motivos para que se presenten hechos de exploración y enamoramiento entre primos”, afirma el psicólogo.

Este profesional agrega que los padres de familia, al ser testigos de un acercamiento entre primos, antes de entrar en pánico deben revisar si como padre o madre tienen un grado de responsabilidad en el hecho. Tampoco es correcto calificar el hecho como pecado, pues el verdadero pecado es no orientar y formar a los hijos en el respeto propio y el respeto hacia los demás.

“Las relaciones entre primos durante los primeros años pueden entenderse como relaciones exploratorias. Después de la adolescencia, pueden verse como carentes de peso sentimental en las que los padres son responsables por crear bases débiles en la educación y en la confianza hacia sus hijos”, concluye el psicólogo Freddy Hernando Cristancho Rincón.

LA VOZ DEL EXPERTO
luz elena de la rosa puello / Experta en trastornos psicoafectivos

“Los niños sienten la necesidad de conocer y reconocer su cuerpo a través de la comparación con el cuerpo de los otros niños. Se trata de un juego en el cual el cuerpo de él o de ella sirve de espejo al amiguito o al primo; se contemplan desnudos, ríen a carcajadas porque descubren en el otro su propio cuerpo y también se percatan de las similitudes y de las diferencias. Cuando se tocan, intentan ejecutar un ejercicio de exploración y de sensaciones. Ese regocijo forma parte de la estructura lúdica de una sexualidad que así abandona lo prohibido, lo pecaminoso, lo malo.  

Es indebido castigarlo o hacer que se avergüence por ello. Si no puede manejar la situación consulte a un especialista o documéntese sobre el manejo adecuado de la situación.

Muchas veces la visión que los adultos tienen frente a este tema es diferente a la visión del niño. El adulto lo ve desde lo malo, pecaminoso y erótico, mientras que para el niño está relacionado con fantasía y  curiosidad.

Es importante fijar límites en cuanto a horarios y programas que los niños pueden ver, tratando siempre de acompañarlos. Lo fundamental es darse un tiempo cuando se llega a la casa para preguntarles qué vieron en la pantalla y dialogar con ellos, entregándoles contenidos con valores. Ser instructivos y ante todo sostener el diálogo permanente”.

¿Prohibir?

Las prohibiciones o inhibiciones no son el camino a seguir. Lo realmente importante es consolidar una correcta evaluación del hecho, la edad, el momento situacional y las creencias. Así lo reconoce el psicólogo Freddy Hernando Cristancho, quien indica que prohibir que los primos se sigan viendo o acercando, sin argumentos o por caprichos propios o ajenos, es una solución arbitraria en contra de la libertad y el respeto.

“Cada quien es responsable de sus actos, de niños los responsables son los padres y de adultos los responsables son los adultos”.

preguntas y respuestas

Responde la psicóloga Nancy Yadira Bohórquez Beltrán, especialista en psicoterapia integradora y experta en psicología clínica de familias, niños y adolescentes.

1. ¿Por qué se dan este tipo de comportamientos en los niños, especialmente, entre primos?
“Los niños y niñas están siempre en un proceso de desarrollo psicosexual y por curiosidad se acercan a otros niños y se dan besos como parte de ese desarrollo y crecimiento. Por otro lado, ellos han aprendido este comportamiento de la televisión, de ver a sus padres o de ver otras personas que se dan besos.
Esos comportamientos entre primos suceden porque muchas veces son las personas más cercanas y esa cercanía favorece ese contacto y acercamiento entre ellos”.

2. ¿Cómo deben asumir los padres esta situación?
“Sin misterio. Lo mejor es conversar con los niños y explicarles que hay partes del cuerpo y acercamientos que no son buenos. Por ejemplo, si alguien nos fuerza o nos toca nuestras partes íntimas debemos alejarnos. Resaltar que los besos son mejor en la mejilla”.

3. ¿Cuáles son las consecuencias que
pueden presentarse si no se atiende esta realidad de manera adecuada?
“Si los padres se escandalizan pueden generar inseguridades a los niños, pues los menores no van a comprender porqué los juzgan por darse un beso con su primito, si lo ven a diario en sus padres o en los programas de televisión”.

 

 

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