Publicidad
Mar Jun 27 2017
21ºC
Actualizado 10:33 am

La raya afortunada del tigrillo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-27 05:00:00

La raya afortunada del tigrillo

El peque√Īo Michi tiene seis meses, as√≠ que se parece m√°s a un gato que a cualquier otro felino amenazante. Excepto por sus manchas oscuras.
La raya afortunada del tigrillo

Tiene las orejas, la boca y los ojos grandes y muy brillantes. Y a todas las mujeres que conoce les roba el corazón.

Siguiendo su naturaleza agresiva, acostumbra mostrar sus colmillos recién salidos para remarcar la ferocidad de su rugido más bien ronco y apenas audible.

Sin embargo, sus captores, dos muchachitos campesinos, posiblemente de la provincia de Vélez, decidieron que lo mejor era amarrarlo con un collar. Semejante a un animal doméstico de exhibición. Y esa era su intención.

A orilla de la carretera entre Chiquinquir√° y Barbosa, Michi era halado de la correa alrededor de su cuello para que se aproximara m√°s al asfalto y mostrara su belleza a los viajeros.

Pero el felino no hacía otra cosa que dar vueltas alrededor de sus captores, resentido.

¬ďLos felinos que son amarrados o permanecen cautivos tienden a mostrar un comportamiento at√≠pico, repetitivo¬Ē, comenta Everson Estupi√Ī√°n, bi√≥logo de la Corporaci√≥n Aut√≥noma de Santander, CAS, en San Gil.

El 21 de junio, un autom√≥vil se detuvo frente al tigrillo. Un viajero, un muchacho de la misma edad que los captores de Michi (25 o 26 a√Īos) lo negoci√≥ por doscientos mil pesos.

Fuera de Colombia, un tigrillo con las características de Michi puede costar tres millones de pesos.
Pero el comercio de fauna silvestre es fuertemente restringido por la Policía y la CAS, quienes en este primer semestre han incautado 111 especies silvestres.

Los captores, novatos, querían deshacerse del tigrillo lo más rápido posible.

El joven viajero, por su parte, no estaba dispuesto a ofrecer ni un centavo m√°s. El peque√Īo felino ten√≠a el cuello amoratado y el pellejo se le pegaba a los huesos.

¬ďSeguramente no hab√≠a tomado agua desde hac√≠a varios d√≠as¬Ē, asegura el bi√≥logo.

Condolido, el viajero compró a Michi. Pero este tigrillo de seis meses tiene como destino estar libre, cazar por si mismo, así que por mucho que el joven viajero tuviera como intención ayudarlo y tratarlo bien, no serviría de nada. Encerrado sufriría.

Otro rumbo

Pegada la nariz a la ventanilla del automóvil, tratando de asomarla entre las rejas, Michi entró a una finca en Vélez.

Asdr√ļbal Ortiz sali√≥ al encuentro de su hijo y del tigrillo que rug√≠a encerrado en la jaula que acondicionaron para √©l.

El joven relat√≥ a su padre la historia del felino. Asdr√ļbal lo mir√≥, lo acarici√≥, su esposa se enamor√≥ de Michi y finalmente decidi√≥ qu√© hacer.

La familia Ortiz, Asdr√ļbal y su esposa Nora, son ¬ďtenedores¬Ē de fauna silvestre.

Su finca en V√©lez es un hogar de paso para los animales silvestres y Michi tuvo suerte de que fuera el hijo de Asdr√ļbal quien lo comprara, pues ellos lo entregar√≠an a la CAS; como corresponde a estas especies.

¬ďEso es lo que deb√≠amos hacer. Es dif√≠cil tener un animal de esos en la casa por la crianza, por el peligro, y √©l tambi√©n debe estar en su h√°bitat donde se reproduzca y haga su vida con otros animales de la misma especie¬Ē, explica Asdr√ļbal Ortiz.

Everson Estupi√Ī√°n se√Īala que los hogares de paso para fauna silvestre ¬ďson una herramienta que tienen las corporaciones del pa√≠s. Se solicita ayuda a familias que tienen conocimiento de faunas¬Ē.

Es un modelo parecido a la ¬ďmadre sustituta¬Ē utilizado por los hogares de Bienestar Familiar.

Si se tiene el espacio y la disposición económica para cuidar de un animal silvestre que ha sido rescatado de sus captores, entonces las corporaciones otorgan un permiso especial.

¬ďEstas familias tienen especialmente cachorros y animales que no se pueden recuperar¬Ē, se√Īala el bi√≥logo.

El Eco hotel ¬ďLos Trinitarios¬Ē, donde vive actualmente Michi, adopt√≥ a un √°guila que recibi√≥ un disparo en una de sus alas y que no podr√° volver a volar.
Aunque est√° encerrada para que no sea presa f√°cil de alg√ļn felino ¬Ėque podr√≠a ser el mismo Michi-, el √°guila tiene troncos a su alrededor para que despliegue sus alas a poca altura.

También se le ofrecen ratones para que los cace.

¬ďConoc√≠ una familia que ten√≠a un tigrillo encerrado en una jaula en su casa. Cuando estaba enfurecido, le pegaban con un palo para calmarlo. Lo mejor para este animal es que vaya a un sitio donde no lo martiricen¬Ē, comenta Asdr√ļbal Ortiz.

La entrega

Durante cuatro días Michi estuvo en la finca de los Ortiz. Lo curaron y una vez recuperado lo entregaron a la CAS.
Ese d√≠a, el 25 de junio de este a√Īo, Nora Ortiz no pudo contener las l√°grimas. Entregarlo fue dif√≠cil, la tentaci√≥n de tener un animal tan bello es muy grande.

Pero los Ortiz conocen el procedimiento. Michi debe estar en un hogar de paso cerca de la CAS mientras es enviado (como primera opción) a Cabildo Verde, en Sabana de Torres, otro hogar de paso mucho más grande.

¬ďHay que decirle a la comunidad que nosotros somos la autoridad ambiental en 74 municipios y nos pueden informar si tienen conocimiento de tr√°fico de fauna, para evitar este flagelo para los animales de la Serran√≠a de los Yarigu√≠es que es un ecosistema important√≠simo para Santander¬Ē, se√Īala H√©ctor Murillo, director general de la CAS.

Algunas veces, los animales no cuentan con tanta suerte.

A principio de este a√Īo, 120 toches fueron trasladados desde su h√°bitat en Santander hacia Bogot√° en un bus intermunicipal.
Serían vendidos en el mercado capitalino, donde un pájaro de esta especie puede costar hasta 500 mil pesos.

Pero debido al cambio radical de clima, los toches murieron. Ninguno se salvó.

La Corporaci√≥n ha iniciado la investigaci√≥n para encontrar a los captores de Michi. El director de la CAS se√Īala que se mantendr√° la reserva de quienes se animen a denunciar el tr√°fico de animales silvestres.

¬ďCuando hacemos las incautaciones, de la mano de la Polic√≠a Nacional, ponemos en conocimiento de la Fiscal√≠a las pruebas para que se investigue a quienes trafican con fauna, porque esto es un delito¬Ē, explica H√©ctor Murillo.

La semana pasada, el director de la CAS estuvo de visita en Socorro. ¬ďUna se√Īora se acerc√≥ hasta m√≠ y me solicit√≥ que le entregara a su guacamaya.

Aseguraba que no hac√≠a nada malo, que √ļnicamente le cortaba las alas. Esto es un delito y por tanto, la mujer se devolvi√≥ a su casa, esta vez, realmente preocupada por el proceso que enfrentar√° en la Fiscal√≠a¬Ē.

El futuro

La cercanía de Michi con las cadenas y las rejas lo enfermó.

¬ďEn este momento, al tigrillo se le est√°n suministrando medicinas para que se recupere¬Ē, se√Īala H√©ctor Murillo.

Comparte su espacio con unas babillas decomisadas en el portaequipaje de un carro, con una venada, dos tortugas, dos perros salvajes, un √°guila, m√°s de una docena de aves y un flamingo.
Tiene una casa de madera como dormitorio y troncos para que afile sus diminutas garras.

¬ďA veces se porta como una miel, pero cuando no est√° de pulgas, puede morder¬Ē, comenta el bi√≥logo mientras lo mira y sus compa√Īeras de la CAS se derriten acariciando a Michi.

Durante los primeros acercamientos es arisco, pero después se acomoda entre los brazos de quien lo mima.

Se calcula que el tráfico ilegal de la biodiversidad es el tercer negocio más rentable en el mundo, después del tráfico de drogas y de armas y que mueve alrededor de 10 billones de dólares anuales.

Ignorante, por supuesto, de lo que hubiera podido ser su vida, Michi empieza a rugir mientras juega con un limón.

sabía usted que...
Las especies que m√°s se recuperan son aves, pericos, mirlas, toches, tortugas?

111
Especies de animales silvestres han sido rescatados de los traficantes durante el primer semestre de 2008 en Santander: 82 aves, 2 micos, 7 mamíferos, 9 reptiles, 3 roedores y 8 felinos.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad