Publicidad
Publicidad
Sáb Dic 10 2016
21ºC
Actualizado 06:09 pm

Oasis | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-11 05:00:00

Oasis

Una leyenda que se remonta al siglo VI de nuestra era, parece explicar el origen del Judo.
Oasis

Es la historia de un anciano médico japonés que solía entregarse a la meditación en invierno, paseando por el campo.
Un día observó que las gruesas ramas de los árboles solían quebrarse bajo el peso exagerado de la nieve acumulada sobre ellos.
Mientras tanto, las ramas más delgadas y, por tanto, más flexibles, se doblaban bajo el peso de la nieve.
Así se descargaban del peso y volvían a recobrar su posición normal, indemnes y firmes.
Los dos principios del Judo: equilibrio y no resistencia, se logran con una educación mental, emocional y espiritual.
El Judo procura el medio de conocer cuándo el cuerpo de un hombre se encuentra en estado crítico de ruptura de equilibrio.
El entrenamiento del Judo permite aprovechar esas rupturas de equilibrio y desarrollar el arte de provocarlas en su momento oportuno.
Vale la pena conocer mejor el principio de “no resistencia”, que es fundamental en el judo. La no resistencia permite llevar en su empuje al adversario, más allá de donde él hubiera querido ir.
Es como el efecto de empujar fuertemente una puerta que crees cerrada, sin que lo estuviera realmente. Bajo esa presión la puerta cederá y tu ímpetu te llevará casi a perder el equilibrio. La razón es que la energía que se emplea era excesiva ante una cosa que no ofrece resistencia.
En el Judo ocurren las cosas de un modo semejante y se aprovecha la fuerza del adversario al abrirle un camino.
Entonces, donde él creía hallar una resistencia, no la encuentra y se ve arrastrado por su propio ímpetu.
En otro contexto, Gandhi aplicó algo similar y logró lo que quería no oponiendo resistencia a sus adversarios.
Y como la sabiduría es universal, de eso mismo habló Jesús cuando dijo: No devuelvas mal por mal.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad