La guerra total | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-15 05:00:00

La guerra total

¬ďEl √ļnico acuerdo humanitario es que liberen unilateralmente y de inmediato a todos los secuestrados, que cesen los actos de violencia y hagan paz¬Ē.¬† Esta declaraci√≥n del presidente Uribe, corresponde exactamente al concepto de la guerra total, donde (1) No hay ning√ļn di√°logo posible con el enemigo (ni siquiera para intercambiar prisioneros) y (2) La √ļnica ¬ďpaz¬Ē pensable es la rendici√≥n incondicional.
La guerra total

Las dos tesis implican un endurecimiento en la ya dura posici√≥n de Uribe. Durante m√°s de seis a√Īos admiti√≥ la posibilidad de dialogar con la guerrilla, autoriz√≥ e incluso envi√≥ a distintos mediadores, propuso f√≥rmulas y se√Īal√≥ condiciones para el ¬ďcanje humanitario¬Ē.¬† El endurecimiento es una respuesta directa a la liberaci√≥n unilateral de los secuestrados por parte de las Farc. O sea que, de entrada, es una negaci√≥n de lo humanitario como un valor in se (no importaba la libertad de los rehenes: importa ganar la guerra). Y en lo estrat√©gico es una forma de abortar cualquier ganancia de popularidad, espacio pol√≠tico o ventaja militar que las Farc hubiesen buscado o pudieran obtener con su jugada.

Nadie ha podido decir en qu√© consistir√≠a la ventaja militar de la guerrilla al liberar seis secuestrados: de hecho fue el Estado el que trat√≥ de obtener ¬ďinteligencia¬Ē con sus mal escondidos ¬ďsobrevuelos¬Ē. Y la ganancia pol√≠tica si acaso habr√≠a consistido en mostrar una guerrilla algo menos criminal, interesada en explorar las v√≠as de la¬† paz negociada. Pero esto habr√≠a entreabierto el debate prohibido acerca de (1) Si en Colombia existe¬† conflicto armado o terrorismo, (2) Si es posible - y a qu√© costo- la rendici√≥n incondicional de las guerrillas, y (3) Si es posible -y sensata- la salida negociada.

Las Farc han hecho todo para ganarse el odio de los colombianos y por eso, de lejos, predominan los halcones. Para la mayor√≠a de la gente ¬ďlos terroristas est√°n a punto de rendirse y no hay lugar a di√°logos¬Ē; nos hallamos en medio de una guerra total, que seg√ļn los te√≥ricos supone La movilizaci√≥n de todos los recursos contra la encarnaci√≥n de ¬ďel mal¬Ē que nos agrede sin raz√≥n hasta lograr su exterminio o su capitulaci√≥n,¬† donde todo se vale y disentir o peor a√ļn, contactar al enemigo, es traici√≥n. ¬†

En v√≠speras de un a√Īo electoral y con la continuidad del uribismo en juego, el gobierno¬† est√° empe√Īado en impedir que el debate siquiera se inicie, y por eso se apresura a tildar de¬† ¬ďc√≥mplices del terrorismo¬Ē (o cuando menos de casos del ¬ďs√≠ndrome de Estocolmo¬Ē) a quienes osan disentir, o contactar al enemigo: son traidores: por ende el candidato que vacile o se aparte de la l√≠nea ultra-dura est√° contra la Patria.

Pero las mayor√≠as no necesariamente tienen la raz√≥n ¬Ė y menos si abiertamente las mueve la pasi√≥n-. Los colombianos tenemos raz√≥n en odiar a las Farc, pero el odio ciega y el odio ciega m√°s a√ļn. As√≠ que aquellas tres preguntas no s√≥lo son leg√≠timas sino adem√°s urgentes y vitales para ponerle fin, por fin, a este desangre.

Alguien podr√≠a razonar que en Colombia hay un conflicto armado cuyos actores realizan actos terroristas, que la rendici√≥n incondicional de las Farc est√° lejos o es costosa, que tras los logros de la Seguridad Democr√°tica es posible y sensato explorar¬† la salida negociada ¬Ė sin suspender ni descuidar por eso las acciones militares.

Voces como esas deben poder oírse en estas elecciones porque en caso contrario sobran las elecciones.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad