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La desaparición de Majorana | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-16 05:00:00

La desaparición de Majorana

Una amiga me recomendó este libro: “La desaparición de Majorana” del escritor italiano Leonardo Sciascia. Me lo recomendó para no seguir hablando de lo mismo: de “Uribito”, de Fajardo, que posa de antiuribista y a la vez, va de la mano con José Obdulio, de Pardo, de Santos, de Samper, etc., etc. Me dijo la amiga, léelo que vale la pena “es una persona admirada por Calvino y Pasolini”. Era suficiente para leerlo.
La desaparición de Majorana

Ettore Majorana, siciliano de 31 años, físico comparado con Galileo Galilei o Newton, inteligentísimo dijo Enrico Fermi, Premio Nobel de Física y que integraría el grupo que elaboró la bomba atómica, agregó algo más: “Hay varias clases de científicos. Están los de segundo y tercer orden, que hacen correctamente su trabajo. Están los de primer orden, que hacen descubrimientos que abonan el progreso de la ciencia. Y están los genios como Galileo o Copérnico. Pues bien, Ettore Majorana era uno de ellos”. Majorana no protagonizó ningún descubrimiento y no aparece en los libros de física ni en las enciclopedias. Era muy tímido y eso lo hacía invisible.

La historia comienza cuando Majorana, desaparece en un barco que diariamente cruzaba de Nápoles a Palermo, el 27 de marzo de 1938. A pesar de su juventud, es profesor titular de física teórica en la Universidad de Nápoles. La última carta que envió a su familia el día que se perdió su rastro para siempre decía: “No vistáis de negro. Si es por seguir la costumbre, poneos alguna señal de luto, pero no más de tres días. Luego recordadme con vuestro corazón y, si podéis perdonadme”.

La corta y excéntrica vida de Majorana, su enigmática desaparición, el perfil de su personalidad y su incomodidad con su genialidad golpeo a Mussolini, que ordenó: “quiero que lo encuentren”. Ni el mismo Duce pudo con su poder, encontrarlo. Para la policía fue un suicidio y así cerró el caso. Para Sciascia, en su fecundo libro que sirve para salir de esta realidad tediosa, fue otra cosa.

Los comentarios dicen que se fue a vivir como monje de clausura antes de ayudar a destruir el hombre con la bomba atómica y otros, que huyó por la misma razón a la Argentina, donde dicen que lo vieron caminando por Florida con alguien de la mano y alguien más dice que murió como un vagabundo que ayudaba a los niños en sus tareas de matemáticas.

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