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DAS, Q.E.P.D. | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-24 05:00:00

DAS, Q.E.P.D.

La gran polémica nacional de esta semana, gira en torno a qué hacer con el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, luego del más reciente escándalo de interceptaciones telefónicas hechas por esa entidad a magistrados de la Corte, directores de medios y periodistas en general.
DAS, Q.E.P.D.

Las diferentes opiniones van desde quienes afirman que es necesario investigarlo en su totalidad y sacar las frutas podridas, hasta quienes claman por darle sepultura y comenzar desde cero una nueva organización que cumpla las funciones que demanda el Estado pero de una manera ordenada, eficiente y sobre todo, legal.

La verdad, es que ni el mismo presidente Uribe, quien se caracteriza por ser muy eficiente en las labores que se propone, ha sido capaz de ordenar y controlar el DAS. Por la dirección de ese departamento que responde directamente al Primer Mandatario, han pasado más de cinco personas en tiempos recientes, algunas de las cuales han terminado con muy serios procesos legales por delitos de extrema gravedad.

De hecho, se habla y con pruebas de la infiltración del organismo por parte de los paramilitares, sin contar con otros escándalos alternos como el de las interceptaciones telefónicas ilegales, los servicios para la mafia, detectives que actúan como rueda suelta y un gran etcétera.

Y es precisamente esa enciclopedia de irregularidades, que desde hace años aumenta sus páginas diariamente con delitos al interior de la institución sin que nada ni nadie haya sido capaz de sanearla, la que justifica con razones más que suficientes su cierre definitivo.

Sí. Es tan grave y tan profunda la crisis del DAS, que la única opción que queda por fuerza de las circunstancias es acabarlo y comenzar otra institución nuevamente desde el principio, cuidando paso a paso que no vuelva a caer víctima de la corrupción de todos los niveles que impera en la organización actual. Ya otras naciones se han enfrentado a retos similares con procesos y resultados que bien podrían replicarse.

El Estado colombiano sin duda alguna necesita un aparato de seguridad. Pero requiere que esté para velar por la misma ciudadanía y no para trabajar contra ella, como en tantas ocasiones lamentablemente lo ha demostrado el DAS.

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