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¿Respuesta? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-28 05:00:00

¿Respuesta?

¿Respuesta?

Se salió por la tangente del asunto planteado amparándose y justificándose astutamente en que confundió el columnista con el abogado. Por falta de argumentación, también terminó apelando al insulto, la falacia y al calificativo de enemigo.

El compromiso de un columnista es no exponer pamplinadas o mentiras y sí estimular la generación de opinión pública.

En más de diez años en este oficio he cumplido y han sido muchos los debates públicos ocasionados.

Lo importante es que jamás he sido cuestionado por no decir una verdad. Eso es lo que más enfurece a algunos.

Este es un oficio que no se ejerce sobre una pasarela de la simpatía para caerles bien a todos. Claro que no. Y tan peligroso se ha vuelto, que muchos columnistas han tenido que buscar protección a su integridad personal, o han tenido que exiliarse, o dejar el oficio, o entregar su vida. Y sobre todo cuando se es responsable y serio con el lector, asumiendo con entereza el estudio y el análisis del asunto sobre el que se opina, lo que es muy distinto a estampar la firma en el escrito que se ordena fabricar a un empleado que funge como coordinador de prensa y comunicaciones.

Y digo que no hubo respuesta porque ¿Qué tienen que ver mi desempeño profesional, mis clientes y los procesos judiciales, con el ejercicio de la politiquería y la corrupción sobre la cual opiné? Acepto que mi ejercicio profesional, de muchos años, lo opinen mis colegas, mis estudiantes de Derecho de pregrado y postgrado, los Fiscales, los Jueces y Magistrados de la República, y hasta mis clientes, pero nunca voy a aceptar que lo haga un político que, además, ignorante en la materia, asimila que un abogado litiga para la opinión pública.

Entre otras cosas, una de mis clientes recuerda que al igual que Luis Alberto Gil, ella fue su socia política y pretendiendo que fuera más que eso, la convirtió en su preferida y consentida.

Y no hubo respuesta tampoco porque ¿Qué tiene que ver el que hubiere sido candidato una sola vez en mi vida con pensamiento, ideario y proyecto político, con el ejercicio de la politiquería y la corrupción de la cual opiné? Además, fui candidato por mis convicciones y no porque me haya asegurado, como consuetudinariamente sucede con algunos en cada proceso electoral, comprando dirigentes y votos con dineros, de tal procedencia que nunca se le declaran al Estado. Y sobre el respeto, uno se lo gana. Jamás se reclama con el peregrino argumento de la edad.

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