Se estrena documental sobre 'El biblioburro' | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-28 00:50:10

Se estrena documental sobre 'El biblioburro'

Desde hace una década, en la vereda La Gloria y sus municipios cercanos en el departamento del Magdalena, la educación anda al paso de Alfa y Beto, dos burros que luego de dejar de cargar agua, fueron dedicados a transportar conocimiento en sus lomos, durante jornadas que superaban las nueve horas todos los fines de semana.
Se estrena documental sobre 'El biblioburro'

Este fue el inicio del proyecto “Bibloburro”, gestado por el profesor Luis Humberto Soriano, y que los colombianos podrán conocer de cerca el próximo domingo a las 8:30 de la noche a través de los canales regionales y Señal Colombia, todo gracias al documental producido por Carlos Rendón y financiado por la Comisión Nacional de Televisión, el cual ha sido galardonado en Colombia y el exterior y, además, participará en el Festival de Cine de Chicago, Estados Unidos.

Así comienza la aventura

Hace diez años, el profesor Luis Humberto Soriano se deprimía al terminar cada una de sus clases. Sentía que era un mal maestro, pues ninguno de sus alumnos hacía las tareas, pese al esfuerzo y dedicación que le imprimía a cada una de sus clases.

“Los maestros debemos dar solución a los problemas sociales y no convertirnos en parte de ellos. El problema social de una baja calidad educativa se da porque los medios no están dados y el contexto no es el mejor”, comenta el profesor.

Ante tal panorama, Soriano decidió indagar y visitar las casas de varios de sus alumnos. La sorpresa fue que en el 95 por ciento de las viviendas no existía un solo libro. “Me di cuenta que los únicos libros que había en el pueblo eran los míos, que eran tan solo 80”, recuerda.

Estaba decidido a ser un buen maestro y contribuir con su granito de arena a lo que él ha llamado la construcción de un castillo de verdaderos ciudadanos.

Por eso, tomó sus ochenta libros y buscó en el patio de su casa a dos burros jubilados, los mismos que eran usados para traer agua antes de la llegada del acueducto, para montar en ellos los libros y empezar a ir casa por casa, llevándoles el conocimiento a domicilio.

“Estos animales no tenían nombre cuando cargaban agua, pero cuando empezaron a trabajar en Bibloburro, se convirtieron en asnos intelectuales, por eso los bauticé Alfa y Beto (Alfabeto). Es increíble que en el Caribe colombiano la educación viaje en burro”, comenta el profesor.

Pero los comienzos no fueron nada fáciles. Primero tenía que acostumbrarse a recorrer la región a lomo de burro, estudiar las rutas, pero en especial, soportar la crítica mordaz de los vecinos del pueblo. Además, la gente no sabía manejar un libro.

“En sus casas había desde un arma hasta todo tipo de herramientas de trabajo, pero ni un diccionario. Escasamente una Biblia. Todavía me toca explicarles, entregárselos abiertos, decirles como se lee un libro y sentarme con ellos para que lo entiendan”.

Y agrega: “La primera salida fue frustrante por ser la comidilla de muchos. Me decían que me había vuelto loco, que si no sabía que los carnavales habían pasado. En fin, pero gracias a la constancia, las críticas pasaron y ahora cuento con un fuerte apoyo”.

No ha sido ajeno al conflicto armado, y en especial al paramilitarismo que años atrás imperaba en el Magdalena, aclarando que el panorama ha cambiado mucho, con más libertad para la acción de “Bibloburro”.

“Ahora podemos reírnos y los burros pueden andar por donde quieran y cargando los libros que yo quiera, no como en otros tiempos en que me quitaban los libros porque hablaban de derechos humanos o eran la Constitución, pues no querían que la gente conociera sus derechos”.

Y continúa: “Fui víctima de ser amarrado por espacio de algunas horas en la selva, mientras hacían llamadas y averiguaban quién era yo. Me decían: ’No me muestre más estos documentos por aquí profesor, si quiere estar tranquilo, mejor lea cuentecitos’”.  

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