La borrasca | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-05 05:00:00

La borrasca

De buenas a primeras sentimos que el aire que respiramos se satura y, al mismo tiempo, una extra√Īa presi√≥n abruma nuestra humanidad. Es como si un viento soplara de repente sobre lo que nos rodea. Lo peor es que lo hace con tanta fuerza que ocasiona estragos por doquier.
La borrasca

Es la borrasca, esa que nos llega con rel√°mpagos y truenos. A decir verdad es una ¬Ďtormenta del¬í esp√≠ritu que nos hace ver el mundo vac√≠o. Sopla de distintas formas: golpea al coraz√≥n, a la salud, al trabajo, al estado de √°nimo y hasta al bolsillo.

Cuando aparece, sentimos que la vida nos escupe y tendemos a encerrarnos para siempre en la angustia.

¬ŅHa sentido este tipo de temporales?
Así responda que no, el mundo entero enfrenta tales vendavales. Todo nos duele, todo nos agobia, todo nos deprime. Es claro que nunca queremos que esas cosas pasen, pero de igual forma es evidente que hacen parte de la vida misma.

¬ŅQu√© hacemos cuando eso nos ocurre?
Nos exaltamos o nos morimos de rabia sólo porque algo no nos sucede como anhelamos.

Ojo: ninguna de esas dos actitudes resuelve nada.

Aunque muchos no queramos, nos corresponde aceptar que las dificultades siempre existir√°n.
Si tenemos que soportar la borrasca, con todo lo que ella traiga, resulta sabio mantener la mayor serenidad posible. No importa que tengamos que sufrir situaciones complicadas, debemos destinar todas nuestras energías para salir adelante.
Sí, la borrasca nos ofrece otras dos salidas:

1. Dejar que el viento nos tumbe y nos lleve a sus anchas. Casi todos toman tal opción.

2. Agarrarnos fuerte y resistir, al menos mientras amaina el temporal.
Para una persona optimista, los fuertes vientos pueden ser oportunidades para reafirmar su carácter y sobreponerse a las angustias. Las cometas, por ejemplo, sólo se elevan con el viento en contra.

Y es que más allá de lo apesadumbrados que estemos por las cosas negativas que han tocado a nuestras puertas, debemos tener la fe suficiente como para creer que el mal tiempo pasará. Siempre ha sido así, solo que a veces no lo comprendemos.

UNA F√ĀBULA

Se perdió un perro casero en la jungla del Congo. De repente notó a lo lejos que venía una pantera enorme a toda carrera. Al ver que ese animal se lo iba a devorar, pensó rápido qué hacer. En eso encontró un montón de huesos de un animal muerto y empezó a mordisquearlos.
Entonces, cuando la pantera estuvo a punto de atacarlo, el perrito dijo:

- ¡Ah!, ¡Qué rica pantera me acabo de comer!
La pantera lo escuchó y frenando en seco, giró y salió despavorida pensando: ¡Quién sabe que animal será ese, no me vaya a comer a mí también!
Un mono, que andaba trepado en un √°rbol cercano y que hab√≠a visto y o√≠do la escena, sali√≥ corriendo tras la pantera para contarle c√≥mo la enga√Ī√≥ el perrito:
- ¬ďC√≥mo eres boba. Esos huesos ya estaban ah√≠, adem√°s ese es un simple perrito¬Ē, le dijo el mico a la pantera.
El perrito alcanzó a darse cuenta de la actitud del chismoso animal. Después de que el simio le contó a la pantera la historia de lo que vio, ésta le dijo al mono:
- ¬°S√ļbete a mi espalda, vamos donde ese perro a ver qui√©n se come a qui√©n!
Y salieron corriendo a buscar al perrito.
El canino apreció a lo lejos que venía de nuevo la pantera, esta vez con el mencionado chismoso.
- ¬ŅY ahora qu√© hago?, se cuestion√≥ asustado.
En vez de salir corriendo, se quedó sentado dándoles la espalda como si no los hubiera visto. Y en cuanto la pantera estaba a punto de atacarlo de nuevo, el perro gritó:
- ¬ŅQu√© pasar√≠a con el mico? ¬°hace rato que lo mand√© a traerme otra pantera y todav√≠a no aparece!
Moraleja: en momentos de crisis, la imaginación es más importante que el conocimiento.

¬ŅLLUEVE?
¬°AC√ČPTELO!

Un d√≠a lluvioso, Abraham invit√≥ a un mendigo a comer en su rancho. Cuando el due√Īo de casa estaba dando gracias, el indigente empez√≥ a maldecir a Dios y a decir que no soportaba o√≠r Su Santo Nombre, entre otras cosas porque consideraba que si la borrasca de su vida no terminaba, no podr√≠a dormir bien esa noche. Seg√ļn √©l, todo era por culpa del Creador.

Preso de indignación, Abraham echó al blasfemo de su tienda.

Aquella noche, cuando estaba haciendo sus oraciones, le dijo Dios a Abraham:

- ¬ďEse hombre ha blasfemado de m√≠ y me ha injuriado durante cincuenta a√Īos y, sin embargo, yo le he dado de comer todos los d√≠as. ¬ŅNo pod√≠as haberlo soportado t√ļ durante un solo almuerzo?¬Ē.

MIRE PARA EL FRENTE

Si piensa que está vencido, lo está. Si piensa que no se atreve, jamás lo hará. Si piensa que le gustaría ganar pero no puede, no lo logrará. En el mundo encontrará que el éxito comienza con la voluntad del hombre, más allá de la borrasca que azote su techo.

Muchas carreras se han perdido antes de haberse corrido, mientras que muchos seres han fracasado antes de haber empezado su trabajo.

La batalla de la vida no siempre la gana el m√°s fuerte o el m√°s ligero; tarde o temprano el que gana es quien cree que puede hacerlo.

 

 

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