El aborto | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-07 05:00:00

El aborto

En Colombia el aborto continúa siendo una práctica clandestina que pone en riesgo la vida de numerosas mujeres, especialmente de las más jóvenes. Ha sido considerado un problema de salud pública y como tal lo debemos tratar sin desconocer sus implicaciones éticas, morales y legales.
El aborto

Hace casi tres años, la Corte Constitucional despenalizó la práctica del aborto para tres situaciones específicas: malformaciones fetales incompatibles con la vida, alto riesgo para la vida de la madre y violación. Las dos primeras constituyen problemas o situaciones médicas que requieren para su abordaje de muy buen conocimiento científico, gran experiencia por parte de los profesionales y al mismo tiempo, aunque suene paradójico, respeto por la vida humana para tomar la decisión correcta en el momento adecuado.

La tercera causa despenalizada por la corte es la violación: por un lado es un problema legal que requiere penas duras para los violadores y por el otro es una situación humana, cuya decisión corresponde a la persona afectada y en la que el médico se convierte en un medio seguro para garantizarle su vida. No todos los médicos ni las instituciones, a pesar de la despenalización, aceptan realizar dicha práctica y es permitida la objeción individual de conciencia. En principio, el aborto clandestino que ponga en riesgo la vida de la mujer, no debería ocurrir en esta circunstancia.

El problema grave radica en que una alta proporción de abortos no obedece a ninguna de las situaciones anteriormente expuestas, pero sí pueden tomarse como excusa para justificar dicha práctica en embarazos no deseados (muy frecuentes) o en los embarazos que ocurren en adolescentes cuyo tratamiento debe ser preventivo y no se origina en un problema médico sino en una falta de educación; este proceso involucra a la familia con su formación en valores, a las instituciones educativas y a las políticas del estado, en especial las relacionadas con la educación sexual.

La responsabilidad no puede recaer en una sola de las partes ya que son complementarias. Si el trabajo no se desarrolla en conjunto no podremos evitar que un problema de educación se convierta en problema de salud pública y a pesar de los fallos y las sentencias judiciales el aborto siga creciendo y cobrando más vidas de mujeres jóvenes ante la indiferencia y permisividad de la sociedad.

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