¿Al fin sí, o al fin no? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-12 05:00:00

¿Al fin sí, o al fin no?

Una abrumadora mayoría de colombianos, de venezolanos y de ecuatorianos, estamos indubitablemente convencidos del maridaje entre la narco-guerrilla, Chávez y Correa, para no hablar por ahora de Evo y Ortega.
¿Al fin sí, o al fin no?

Lo encontrado en los computadores de Reyes así lo certifica, después de haber sido confirmado por autoridades competentes que nunca fueron manipulados ni adulterados en su contenido, pantomima que quisieron orquestar los citados en su favor pero que nadie les creyó. Sin embargo, no nos explicamos por qué, sin previas acusaciones, cargos a priori, ni conjeturas, ni mucho menos amenazas, no se han entregado formalmente estas informaciones a una autoridad judicial internacional para que sea ella y solamente ella quien le confirme al mundo si el quinteto aludido, en maridaje plural, se ha dedicado abiertamente a estimular al narcotráfico y a su actividad congénere, la violencia.

¿Representan estos quíntuples ilusamente antiimperialistas un peligro para la estabilidad de los gobiernos democráticos de América Latina y sus ejecutorias, dictatoriales por hegemónicas, alterarían la tranquilidad, la paz y el progreso de nuestros pueblos? O por el contrario, ¿son héroes calumniados a los que deberíamos rendirles pleitesía como paladines de la paz, ejemplos de democracia, depositarios de preclaras virtudes e íconos mundiales de justicia y libertad? Estamos conturbados con las palabras del venezolano afirmando cínicamente que le dolería el alma pero mandaría encender los motores de sus aviones y sus tanques, no propiamente para calentarlos sino para jugar al tiro al blanco con colombianos en la mira. Si ya lo hizo sin dolor alguno con sus hermanos venezolanos, cuyo único pecado fue manifestarle su oposición pacíficamente como lo vimos en la televisión, cuánto no disfrutaría abatiendo colombianos.

¡Eureka! Hemos entendido por qué Correa tiene razón en estar tremendamente adolorido con la incursión donde se dio de baja a Reyes. Es que se dio de baja a un ecuatoriano, porque tenía cédula ecuatoriana, libreta militar ecuatoriana, libre tránsito por el Ecuador, residencia permanente en ese país, oficina y despacho en ese territorio y todo ello, naturalmente, con la complacencia y autorización de Correa y su combo. ¡Qué pena!

ESCRITOR ITO

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