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Entre la irresponsabilidad y la codicia | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-19 05:00:00

Entre la irresponsabilidad y la codicia

Entre la irresponsabilidad y la codicia

Para  evitar una hecatombe, el gobierno de E.U. decidió auxiliar con dineros públicos a empresas fundamentales del sistema financiero hundidas en estado de insolvencia, buscando impedir su quiebra, por ser ellas pilares de la economía.

Una de tales compañías es la aseguradora y reaseguradora AIG, a la que ha inyectado US$173 mil millones provenientes de impuestos. Así, dicha empresa pasó a ser de capital público y privado y los controles que se hacen a las inversiones públicas desnudaron los abusos, irresponsabilidades y actos de codicia que llevan a cabo los altos ejecutivos del exclusivo sector financiero norteamericano.

Esos ejecutivos de alto nivel de AIG, son aquellos que jugaron con el dinero de los accionistas y rentistas. Con su ansia de enriquecimiento rápido rompieron los diques de la prudencia en el manejo de la empresa y botaron por la borda la ortodoxia económica y la transparencia en su actuación, creyendo que todo les era aceptado y pese a ser los arquitectos de la ruina, decidieron en un año en que su gestión arrojó inmensas pérdidas que se podían “premiar” repartiendo entre sí bonos por la astronómica cifra de US $165 millones por su “atinada gestión empresarial”.

Eso pone en evidencia que el modelo de capitalismo que ha desarrollado la economía de E.U., espejo en el que durante décadas nuestra economía y dirigentes se han mirado, tiene en su médula espinal excesos producto de la desregularización de la actividad, lo que ha posibilitado abusos de parte de quienes orientan los grandes capitales, volviendo añicos la confianza del mercado en los agentes económicos.

Debe entonces ponerse de presente que es muy peligroso tomar un solo modelo económico como paradigma, pues como afirma el economista estadounidense Paul Krugman, Premio Nobel de Economía 2008, “…Washington predica, pero no siempre practica…” y nosotros candorosamente creemos que practica a rajatabla.
Lo que está ocurriendo muestra que el modelo económico tiene debilidades, incurre en excesos que están lejos de la ortodoxia económica, las virtudes victorianas y la transparencia que debe haber en el manejo del dinero.

Ello es consecuencia de haber dejado Wall Street que muchos de sus negocios sean manejados por personas sin experiencia ni cautela, quienes en computadores inflaron la economía como si estuvieran jugando “monopolio”.

El pecado del sistema de libre mercado (para algunos analistas neoliberal), es la desregularización y la falta de controles. Ello hizo que campeara la avidez de enriquecimiento fácil y rápido y cayeran en excesos y abusos como los comentados.

Por eso se impone debatir qué controles debe tener la inversión privada para frenar la codicia de los niños terribles del sistema capitalista, que continúan actuando como si los postulados que pregonan siguieran teniendo mucha fuerza y no estuviera el mundo hundido en una crisis sistémica.  

 

 

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