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Así se acerca la justicia a los barrios | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-22 05:00:00

Así se acerca la justicia a los barrios

Hasta la oficina de Fernando Pinz√≥n, conciliador de equidad de la Casa de Justicia de Floridablanca, lleg√≥ uno de los l√≠deres del barrio Garc√≠a Echeverri, buscando resolver un conflicto comunal que llevaba m√°s de seis a√Īos.
Así se acerca la justicia a los barrios

Seg√ļn su versi√≥n, los habitantes del barrio se encontraban divididos en dos grupos que apoyaban, cada uno, a l√≠deres distintos. Incluso, las calles tambi√©n estaban divididas. Cada grupo caminaba solamente por una de las dos calles que conforman el barrio.

Pinz√≥n explica que todo se deb√≠a a que varios l√≠deres del mismo barrio hab√≠an formado dos Juntas, y que cada una tomaba decisiones que exclu√≠an a los otros. A esto se sumaba que hab√≠a problemas de √°reas comunes, espec√≠ficamente porque uno de los l√≠deres hab√≠a cercado un √°rea com√ļn para convertirla en un parque privado, justo detr√°s de su casa.

¬ďLos que viv√≠an en una calle no pasaban por la otra y as√≠ lo hicieron durante seis a√Īos¬Ē, cuenta Pinz√≥n. Ni siquiera la Alcald√≠a, ni Planeaci√≥n, ni otra instituci√≥n municipal, hab√≠an podido acabar con el problema.

El trabajo de Pinzón como conciliador de equidad consiste en encontrar mecanismos alternativos para resolver los conflictos mediante acuerdos. Por eso decidió organizar una reunión en el mismo barrio para dejar hablar a los involucrados.

¬ďEse d√≠a se reunieron cerca de 500 personas. Se escogieron 10 l√≠deres de cada bando y as√≠ se logr√≥ conciliar¬Ē.

A la c√°rcel por reincidir

Pero los finales felices no siempre se dan. Es m√°s, con frecuencia quienes se acercan a denunciar a la Casa de Justicia y luego son citados para conciliar, nunca aparecen o poco les importa cambiar sus h√°bitos y reinciden.

El fiscal Jorge Orduz, que representa a la Fiscal√≠a en la Casa de Justicia de Floridablanca, cuenta que hace pocos d√≠as un joven de 20 a√Īos fue capturado por el delito de violencia intrafamiliar y hoy espera que le impongan su pena en la C√°rcel Modelo de Bucaramanga. Su mujer lo hab√≠a denunciado en cuatro oportunidades.

¬ďMuchos hombres no han entendido la gravedad del asunto. Como en la Comisar√≠a (de Familia) todo es a trav√©s de multas o arresto, el asunto no les preocupa. Pero la violencia intrafamiliar es un delito grave que tiene seis a√Īos como pena m√≠nima cuando la v√≠ctima es una mujer, un ni√Īo o un adulto mayor. Y si reincide en el comportamiento puede aumentar a 10 o 12 a√Īos¬Ē, dice.

En el caso del joven de 20 a√Īos, su compa√Īera sentimental, una mujer de 18 que viv√≠a con √©l desde los 14, lleg√≥ a poner la denuncia a la Casa de Justicia.
El caso se remitió a la funcionaria de la Comisaría de Familia, que tiene su oficina en el primer piso de la Casa y allí, la joven expresó que su esposo la venía golpeando.

¬ďHac√≠a un a√Īo y medio que ella hab√≠a quedado embarazada y despu√©s del nacimiento de una ni√Īa, empez√≥ a depender econ√≥micamente de √©l, quien la golpeaba y la amenazaba¬Ē, cuenta Orduz.

La primera vez el hombre acudi√≥ al llamado de la Comisar√≠a, que busc√≥ la conciliaci√≥n, pero volvi√≥ a golpearla. Ella regres√≥ con la queja y al hombre se le impuso una multa por la reincidencia en el comportamiento. No pag√≥ la multa, los pu√Īos continuaron y la sanci√≥n se convirti√≥ en un arresto de seis d√≠as.

El fiscal explica que debido a la reincidencia, la Comisaría pasó el caso a la Fiscalía, que inició una investigación y pidió la captura para imputar los delitos de violencia intrafamiliar.

Pero los asuntos de pareja siempre están ligados al corazón y es muy difícil saber qué vendrá en el futuro. En eso coinciden todos los funcionarios que trabajan en la Casa de Justicia.

Ahora que √©l est√° detenido, ella ha estado preocupada por su situaci√≥n, aunque sabe que el hombre justificaba su comportamiento aclarando que era producto de la agresividad de ella. ¬ďUno nunca va a saber si ella se defend√≠a en leg√≠tima defensa¬Ē, agrega el fiscal.

Como en botica

Carlos Berm√ļdez, el inspector de Polic√≠a que trabaja en la Casa de Justicia, afirma que son comunes las agresiones, los insultos, el hombre que persigue a la mujer, los casos de brujer√≠a y hasta dolientes de mascotas.

¬ďAqu√≠ uno tiene que tratar de entender al que llega. A mi me dicen doctor, parce, llave, negro¬Ö es que el que viene aqu√≠ viene encendido, con rabia y dispuesto a pelear¬Ē, dice.

Seg√ļn Berm√ļdez, los casos de brujer√≠a abundan, pero el problema con los brujos es que a nadie lo obligan a consultarlos.

Un hombre decía que el suegro había puesto a la familia en contra de él, porque un brujo le había dicho que él lo quería matar.

El inspector explica que cit√≥ al brujo no por su oficio sino porque hab√≠a originado una situaci√≥n de riesgo. ¬ďEl brujo se defendi√≥ diciendo que √©l no hab√≠a dicho que era el yerno quien quer√≠a matarlo, sino que hab√≠a indicado unas caracter√≠sticas f√≠sicas que el suegro asoci√≥ con el yerno¬Ē.

Sentados en la oficina del inspector, los tres hombres no llegaron a un acuerdo. El suegro defend√≠a al brujo y finalmente el yerno continu√≥ se√Īalado, sin poder probarse su inocencia.

Berm√ļdez explica que en estos casos nadie acepta que le hace brujer√≠a a otra persona, por lo menos la brujer√≠a que llaman ¬ďnegra¬Ē. ¬ďEn caso extremo dicen que hicieron ba√Īos para la suerte, que encendieron un cirio, aceptan que trabajan con Dios, con el Divino Ni√Īo, que oran mucho, pero no m√°s¬Ē.

En un mismo d√≠a, Berm√ļdez puede pasar de una presunta v√≠ctima de brujer√≠a al doliente de un perro callejero.

Así sucedió con una agente de Policía que denunció a un muchacho que quemó a un perro. Tal sería su grado de intolerancia que le echó agua hirviendo, despellejándolo por completo. Existen fotos del ataque.

El perro no ten√≠a due√Īo y finalmente una asociaci√≥n defensora de animales lo recogi√≥ y lo cur√≥. El inspector cuenta que a pesar de ser un perro callejero, cit√≥ al agresor, quien confes√≥ los hechos y tuvo que pagar una multa.

¬ďEl joven dijo que no obr√≥ con la idea de quemarlo¬Ö y¬† cuando le mostr√© las fotos, no lo pod√≠a creer, se la bajaban las l√°grimas¬Ē, cuenta el inspector.

 

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