Lluvia de hojas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-17 13:46:37

Lluvia de hojas

Durante esta √©poca, en la que todo el mundo se la pasa hablando de ¬ďcrisis¬Ē, usted tiene dos opciones.
Lluvia de hojas

* La primera: echarse a morir y quedarse llorando.

* La segunda: crear una empresa de pa√Īuelos y ponerse a venderlos. Con seguridad har√° plata.

¬ŅCu√°l salida prefiere?
En la hojarasca, por citar s√≥lo un ejemplo de una ¬ďcrisis al natural¬Ē, una hoja seca cae. Sin embargo, ella llega a las ra√≠ces del mismo √°rbol y permite que √©ste florezca de nuevo.

¬ŅCu√°ntas de esas ¬ďcrisis¬Ē que tocan a nuestra puerta no son s√≥lo eso: lluvia de hojas?
Dicen que Dios, en algunas ocasiones, sacude nuestro árbol, sólo para que de él caigan todas las hojas secas.

La idea es que aprendamos a encarar los problemas con naturalidad. √Čl quiere que nuestra vida sea como esa torre que el sol viste de lumbres despu√©s de un aguacero.
La ¬ďcrisis¬Ē que afrontamos en estos tiempos, si la pudi√©ramos comparar, se asemejar√≠a a ese √°rbol al que se le caen las hojas.

Ojo: no nos podemos sumergir en esa absurda idea de que la ¬ďcrisis¬Ē nos va ¬ďnoquear¬Ē en cualquier momento; no podemos convertir nuestra existencia en un mar de angustias.
No piense tanto en sus problemas, lo mejor es enfrentarlos de una vez por todas.

Muchas veces las horas que anteceden a las madrugadas de esas largas noches, en las que no dormimos por culpa de los problemas, son las m√°s devastadoras del estado de √°nimo.
As√≠ nos ponen las ¬ďcrisis¬Ē: damos vueltas en la cama, nos levantamos a leer un libro sin lograr concentrarnos; luego optamos por ir a tomar un vaso de agua o un poco de caf√©. Al rato prendemos el televisor, al minuto lo apagamos, despu√©s encendemos la radio, en fin¬Ö

As√≠ les pasa a muchos presidentes ejecutivos de grandes empresas, quienes no duermen pensando en la ¬ďcrisis¬Ē que tienen encima. Es como si la rosa de espinas que germina con problemas, se posara bajo sus s√°banas.
Para lograr conciliar el sue√Īo y calmar esta angustia de pasar una noche en blanco, se podr√≠an enunciar muchos consejos. Sin embargo, hay un ejercicio que practicaban nuestros abuelos y que hoy, durante la ¬ďcrisis¬Ē, nos podr√≠a surtir un gran efecto.

¬ŅEn qu√© consiste?
Por un instante haga un silencio en su vida. Huya del r√≠o del ¬Ďtener¬í y del viento de la ¬ďpreocupaci√≥n¬Ē. Luego reflexione en paz, recoja con sinceridad las l√°grimas que les producen sus problemas y procure crecer; es decir, cultive la sabidur√≠a.

Intente hacerlo y ver√° que el sue√Īo le pondr√° fin al pesar de su coraz√≥n y le permitir√° descansar de una manera pl√°cida.
Mejor dicho: d√©jese ba√Īar con la lluvia de hojas. Sin quererlo notar√° que, m√°s r√°pido de lo que se imagina, esa ¬ďcrisis¬Ē de la que tantos hablan se desvanecer√°.

 

Vea además en la edición impresa

  • una gran historia
  • ¬ŅC√≥mo actuar ante un problema?
  • La intuici√≥n, una gran hoja
Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad