Bucaramanga no nos necesita | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Vie Feb 23 2018
19ºC
Actualizado 05:32 am

Bucaramanga no nos necesita | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-28 05:00:00

Bucaramanga no nos necesita

En un medio tan exigente —en nivel musical y en tiempo—, Rafael Octavio estudia hasta nueve horas diarias para dominar la flauta en toda su gama técnica.
Bucaramanga no nos necesita

Estudia repertorio clásico universal de las distintas épocas y preparación para ser músico de orquesta y solista de Flauta Concertista en la universidad más grande del mundo en música (5.000 estudiantes), la Universidad para Música y Arte Dramático de Viena, al tiempo que trabaja como profesional en conciertos, en orquesta y en música latinoamericana con Arte Latino Viena, su grupo de cámara, integrado por colombianos con flauta, piano, percusión y canto, y un croata en el clarinete.

“En Colombia, nuestro trabajo pertenece a un mundo casi inexistente: la música clásica y de orquesta sinfónica —dice Rafael Octavio—. Musicalmente, lo que se vive en Europa y en Colombia corresponde a mundos distintos. Con la música clásica en Colombia no estamos en la edad de piedra, pero sí cerquita.

En Bucaramanga, por ejemplo, no hay un trabajo constante en lo relacionado con la música, y debe sustentarse el trabajo de la clásica con una orquesta, como mínimo. En realidad, aquí es casi inexistente. En Bogotá hay dos orquestas; en Medellín y Cali, también. Comparativamente, Bucaramanga está bastante lejos”.

La incidencia de la música

“Cada música tiene una función. La música clásica tiene la función de sensibilizar al ser humano, y cuando una persona es capaz de entender la música clásica sensibiliza los sentidos y los sentimientos. La música popular está cargada de sentimientos pasionales; la clásica tiene sentimientos más profundos:
nostalgia, indiferencia... todos los sentimientos. Cuando una persona es capaz de percibir esas cosas es más sensible, y cuando es más sensible, es mejor persona.

Al sensibilizar a las personas se hace que la sociedad cambie para bien: baja la violencia, que es la función del arte; hay más alegría. Hay mucha ignorancia en este campo, pero las personas aquí no tienen la opción de aprender otras cosas nuevas porque no hay escuelas. Es indiferencia total del Estado. Al no formar en esos aspectos, se sumen en la ignorancia, como somos ignorantes, por ejemplo, en la carrera espacial, porque el Gobierno no invierte en ello; lo mismo que la música colombiana, que es clásica también y que también aporta mucho. No hay mucha diferencia entre estos dos géneros porque la música colombiana es hija de la europea y con aquella se puede llegar a sensibilizar.

Pero puede mejorarse la situación. Eso no depende de uno, sino de la organización cultural y académica que haya en el país. Es como ser astronauta y querer volver a Colombia, ¿para qué? Aquí hay muy poca necesidad de músicos formados en alto nivel, porque las necesidades colombianas no son tan altas. Si se viene a Bucaramanga a formar flautistas de talla mundial, qué se saca con formarlos en música clásica si salen a tocar jazz, salsa y música colombiana, que es lo que se consume; para qué aprender música clásica si no hay dónde tocarla ni quién oiga.

Bucaramanga no nos necesita. En Bogotá, por ejemplo, hay público, pero es triste que una ciudad con ocho millones de habitantes no llene una sala de mil doscientas sillas en un concierto de fin de semana. En Viena, que tiene dos millones de habitantes, hay cinco orquestas profesionales de alto nivel que tocan en veinte conciertos diarios y todos los días el lleno es total. Es entendible porque es la cultura de ellos. En Colombia, la música clásica no deja de pertenecer a una cultura ajena, pero debido a su alto nivel deberíamos consumirla; sería como dejar de leer libros escritos en Europa solo porque son ajenos.

caja biográfica

• Bucaramanga, 1980. Estudios: Conservatorio del Tolima, Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia; en Bremen, Alemania, con la maestra Bettina Wild; grado con mención honorífica en la Universidad para Música y Arte Dramático de Viena. Como solista: Orquesta de Flautas de la Asociación Nacional de Flautistas, Orquesta Sinfónica del Tolima, Orquesta Sinfónica de Colombia y Orquesta Filarmónica de Bogotá. Conciertos en Colombia: Luis Ángel Arango, Instituto Colombo Americano, Museo Nacional, Alberto Castilla en Ibagué y Auditorio Luis A. Calvo en Bucaramanga; en Viena: salas de conciertos “Bösendorfersaal”, Museo del Tabaco, Sociedad Austriaca de Música, Sala Strauss del Kursalon y la “Gläserner Saal” del Musikverein. Como primera flauta en orquestas en Colombia, España, Alemania y Austria: Orquesta Filarmónica de Cundinamarca, Orquesta Sinfónica de la Universidad de Música de Bremen, Landesjugendorchester Bremen e.V., “Webern Symphonie Orchester”, Orquesta Proarte y actualmente con la Orquesta Filarmónica Juvenil de Munich (Alemania). En reconocimiento a su trabajo académico y cultural, ha sido becario del Instituto Colombiano de Estudios en el Exterior, Universidad de Música de Viena, Centro Herbert von Karajan de Austria y fundaciones Josef Windisch, Viktor –Bunzl y Werner Tripp.

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad