La justicia transgénica | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-28 05:00:00

La justicia transgénica

Nunca sospech√≥ el bi√≥logo austriaco Gregor Mendel, que sus modestos descubrimientos hechos all√° en los jardines de alg√ļn convento agustino, repercutir√≠an en semejante forma en el tiempo y, sobre todo, que se llegar√≠an a desnaturalizar.
La justicia transgénica

Desde Parm√©nides y Her√°clito se hab√≠a observado que ¬ďtodo fluye¬Ē, que ¬ďnadie se ba√Īa dos veces en el mismo r√≠o, pues la segunda vez ni el r√≠o ni yo somos los mismos¬Ē. Mucho m√°s adelante Mendel se dedicar√≠a a investigar qu√© resultaba de los cruces entre las plantas, buscando se enriquecieran en la fusi√≥n con otra y resultara de all√≠ alg√ļn contenido m√°s s√≥lido en todos los sentidos.

Es lo que modestamente hemos llamado injertos, para referirnos a lo que hacen las se√Īoras en su jard√≠n, es decir, realizar cruces de especies para ver qu√© resulta de all√≠. Esto es lo que han hecho ahora los magistrados dedicados a la administraci√≥n de justicia con relaci√≥n a la justicia misma, a la cual han tratado de vaciar de su naturaleza de equidad, de equilibrio, de legalidad y de constitucionalidad, para llenarla de otros intereses que nada tienen qu√© ver con su propia naturaleza, como lo son la pol√≠tica, el poder, la comercializaci√≥n y el provecho personal. Antes, un magistrado era un magistrado. Desde la misma universidad se especializaba para ingresar a la carrera judicial, jubilarse o morir en ella, sin que lo tentara nada distinto a ese ejercicio de la justicia.

 De pronto, con buenas intenciones, Laureano Gómez empezó a labrar ese destino cuando nombró como su ministro de Gobierno al entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Domingo Sarasty, para meterlo de bruces a la política, sacándolo de su elemento natural y poniéndolo a trabajar en otra materia totalmente distinta para la cual no estaba formado.

Laureano Gómez, precisamente, quería aportar un elemento nuevo en la política, que era una persona incontaminada, llena de sabiduría, de equilibrio, de ponderación, para que tratara de apaciguar el bronco oleaje de la política. Pero no fue afortunado el experimento, pues ni el doctor Sarasty pudo sanear el ambiente político, ni el país ganó un nuevo líder.

En cambio, abri√≥ el camino para que los magistrados empezaran a encontrarle el ¬ďgustico¬Ē a la pol√≠tica. Ahora los magistrados le meten de todo a la justicia, por una parte, no le dedican el tiempo suficiente a sus sentencias, porque la jurisprudencia es producida por sus asesores reci√©n salidos de la universidades, mientras ellos est√°n en sus clases desde tempranas horas de la ma√Īana hasta bien entrada la tarde.

Vea el texto completo de este artículo en raulpachecoblanco.blogspot.com

 

 

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