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La justicia transgénica | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-28 05:00:00

La justicia transgénica

La justicia transgénica

Desde Parménides y Heráclito se había observado que “todo fluye”, que “nadie se baña dos veces en el mismo río, pues la segunda vez ni el río ni yo somos los mismos”. Mucho más adelante Mendel se dedicaría a investigar qué resultaba de los cruces entre las plantas, buscando se enriquecieran en la fusión con otra y resultara de allí algún contenido más sólido en todos los sentidos.

Es lo que modestamente hemos llamado injertos, para referirnos a lo que hacen las señoras en su jardín, es decir, realizar cruces de especies para ver qué resulta de allí. Esto es lo que han hecho ahora los magistrados dedicados a la administración de justicia con relación a la justicia misma, a la cual han tratado de vaciar de su naturaleza de equidad, de equilibrio, de legalidad y de constitucionalidad, para llenarla de otros intereses que nada tienen qué ver con su propia naturaleza, como lo son la política, el poder, la comercialización y el provecho personal. Antes, un magistrado era un magistrado. Desde la misma universidad se especializaba para ingresar a la carrera judicial, jubilarse o morir en ella, sin que lo tentara nada distinto a ese ejercicio de la justicia.

 De pronto, con buenas intenciones, Laureano Gómez empezó a labrar ese destino cuando nombró como su ministro de Gobierno al entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Domingo Sarasty, para meterlo de bruces a la política, sacándolo de su elemento natural y poniéndolo a trabajar en otra materia totalmente distinta para la cual no estaba formado.

Laureano Gómez, precisamente, quería aportar un elemento nuevo en la política, que era una persona incontaminada, llena de sabiduría, de equilibrio, de ponderación, para que tratara de apaciguar el bronco oleaje de la política. Pero no fue afortunado el experimento, pues ni el doctor Sarasty pudo sanear el ambiente político, ni el país ganó un nuevo líder.

En cambio, abrió el camino para que los magistrados empezaran a encontrarle el “gustico” a la política. Ahora los magistrados le meten de todo a la justicia, por una parte, no le dedican el tiempo suficiente a sus sentencias, porque la jurisprudencia es producida por sus asesores recién salidos de la universidades, mientras ellos están en sus clases desde tempranas horas de la mañana hasta bien entrada la tarde.

Vea el texto completo de este artículo en raulpachecoblanco.blogspot.com

 

 

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