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Un santandereano con la ¬Ďtuerca¬í del emprendimiento | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-29 16:38:38

Un santandereano con la ¬Ďtuerca¬í del emprendimiento

Tornillos y grasa han uniformado el alma de Luis Ignacio Espinosa Matajira, un hombre de ¬Ďraca mandaca¬í que naci√≥ en Guaca, Santander, hace 53 a√Īos. Su historia es singular: pas√≥ de cultivar trigo y ma√≠z en su tierra a construir m√°quinas de perforaci√≥n minera que antes de que √©l las dise√Īara, s√≥lo se consegu√≠an por importaci√≥n.
Un santandereano con la ¬Ďtuerca¬í del emprendimiento

M√°s all√° de su bigote, la piel morena y el pelo corto, Luis Espinosa es el rostro de la innovaci√≥n y perseverancia en la industria minera. A su dedicaci√≥n se le atribuye que en menos de tres a√Īos se haya medido a satisfacer un mercado que en el pa√≠s es desconocido y poco explotado.

En Colombia, cada vez que un equipo de perforaci√≥n minera presentaba un da√Īo se deb√≠a importar la pieza de repuesto. Por esta raz√≥n, Luis pens√≥ en contribuir al fortalecimiento de la industria, ¬Ďecharle cabeza¬í y generar soluciones a esas compa√Ī√≠as que se exced√≠an en gastos por la importaci√≥n de repuestos y maquinarias.

Es as√≠ como decidi√≥ incursionar en la fabricaci√≥n de estas piezas. Pero su osad√≠a no par√≥ all√≠. Se le midi√≥ a crear su propio equipo de perforaci√≥n y ha logrado vender en el √ļltimo a√Īo cuatro equipos con dise√Īos y producci√≥n nacional, que responden a las referencias CDT 500, CDT 200, CDT 100, especificaciones que antes s√≥lo se consegu√≠an en pa√≠ses como Canad√°.

Logr√≥ destacarse en la IV Feria Internacional Minera realizada en Medell√≠n el a√Īo pasado. Fue la segunda vez que lo invitaron a dicho certamen, donde se presentan empresas involucradas con el sector de la miner√≠a en los √°mbitos nacional e internacional. En medio de ¬Ďmonstruos¬í de la perforaci√≥n en el mundo, Luis Espinosa mostr√≥ un modelo propio construido totalmente por colombianos. Seg√ļn √©l, ¬ďes un primer paso para consolidar una industria que se consideraba ajena a las capacidades que pod√≠a ofrecer un pa√≠s como Colombia¬Ē.

Ra√≠ces del ¬Ďempuje¬í

En sus primeros a√Īos le colabor√≥ a sus padres en una finca situada en su municipio natal. A los diez a√Īos su familia se traslad√≥ desde la provincia de Garc√≠a Rovira hasta Piedecuesta. All√° realiz√≥ estudios de primaria y bachillerato junto a sus ocho hermanos en una humilde finca en el sector de Barro Blanco.

A los 17 a√Īos, 24 horas no le fueron suficientes para trabajar en el campo, caminar largas trochas para llegar al colegio m√°s cercano y descansar. A veces sin cuaderno, a veces sin l√°piz o incluso sin ropa apropiada para ir a clases, intent√≥ estudiar. Era el tiempo de sembrar ca√Īa, yuca y tabaco.

Sus padres le dijeron que el estudio debía pasar a un segundo plano, por no tener los recursos suficientes para culminar el bachillerato. Con sólo haber cursado octavo, buscó nuevos rumbos; fue así como decidió iniciar la vida militar.

Hace m√°s de veinte a√Īos las cornetas de las 4:00 de la ma√Īana le indicaban que el nuevo d√≠a de trabajo comenzaba. Era la hora de embolar zapatos, arreglar su camuflado y comenzar la rutina de trabajo de ese d√≠a. Para ese entonces se preparaba para ser suboficial del Ej√©rcito. Hoy, la luz del amanecer lo despierta con nuevas ideas para mejorar sus productos.

La vida militar le sirvió para prepararse en el ámbito de la construcción, la mecánica, la perforación de pozos de agua y minera, entre otras labores.
Por su desempe√Īo obtuvo la oportunidad de viajar al exterior. De la cordillera central colombiana viaj√≥ en 1988 al Sina√≠ (Egipto), seleccionado por el Batall√≥n de Infanter√≠a para hacer parte de la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores, MFO (por sus siglas en ingl√©s), para que contribuyera supervisando la aplicaci√≥n de las disposiciones de seguridad del Tratado de Paz egipcio-israel√≠.

Seg√ļn cuenta su madre, Facunda Matajira, ¬ďlo seleccionaron porque mi hijo fue uno de los mejores ingenieros militares de la √©poca. Estuvo al mando de la construcci√≥n de colegios, casas y ayud√≥ en zonas sin tanta presencia del gobierno, por eso tuvo la oportunidad de salir y conocer¬Ē.

Luego de la √©poca militar, en la que la disciplina y amor hacia el trabajo fueron sus mayores ense√Īanzas, decidi√≥ independizarse. Fue taxista, administrador de negocios y transportador de alimentos, pero ¬ďninguna de estas opciones era su camino¬Ē, afirma. Encontr√≥ el apoyo de Norbert Reinhart, un canadiense que se enamor√≥ de las tierras santandereanas y que ten√≠a una peque√Īa empresa dedicada a la miner√≠a. Juntos cultivaron la idea de construir una empresa que ofreciera soluciones a la industria. Candrilltec es el nombre de la compa√Ī√≠a que se encarga, bajo la direcci√≥n de Luis Espinosa, de ofrecer una alternativa de productos hechos en el pa√≠s.

Un rumbo definido

Para √©l este camino no ha sido f√°cil. De hecho, afirma, no exist√≠a. ¬ďHemos generado soluciones a muchas compa√Ī√≠as que se ve√≠an en la obligaci√≥n de traer piezas del exterior, inclusive las mismas m√°quinas. Por tal raz√≥n, hemos tenido una buena recepci√≥n por parte del mercado nacional. ¬°Claro! la gente viene muchas veces, quieren probarlas una y otra vez porque lo que ofrecemos est√° a un precio menor a lo que est√° en un mercado internacional. No obstante, hemos sorprendido inclusive a los grandes por el ingenio colombiano¬Ē, se√Īala.

Aunque su tiempo lo ocupa en ofrecer ¬Ďtuercas¬í para el desarrollo, hay tiempo para escuchar a cada uno de sus compa√Īeros de trabajo. Les pone atenci√≥n sobre su vida, sobre sus necesidades, sobre sus sue√Īos. Tal vez por esa raz√≥n, a√ļn en duras crisis en el que no hay el dinero suficiente para cumplir con el pago a los trabajadores, sus empleados le manifiestan apoyo y comprensi√≥n.

Desde 2008, Luis Espinosa se mud√≥ a Sabaneta (Antioquia), donde la industria minera es mucho m√°s grande que en Santander. Vive en el coraz√≥n del Valle de Aburr√°, pero su esp√≠ritu a√ļn yace entre las monta√Īas que lo vieron cultivar su futuro. Fue en Garc√≠a Rovira en donde escuch√≥ la palabra trabajo, y en la tierra ¬Ďgarrotera¬í donde defini√≥ el rumbo que quer√≠a seguir.

 

 

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