Publicidad
Publicidad
Dom Dic 4 2016
20ºC
Actualizado 06:49 pm

Pedagogía del Siglo XXI | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-30 05:00:00

Pedagogía del Siglo XXI

Pedagogía del Siglo XXI

solo hablan de temas integrales, actividades lúdicas y anotaciones en la agenda; no saben más. No saben de matemáticas; ni siquiera saben leer y escribir, ni comportarse ante los demás. No tienen formación intelectual ni cívica; y si tienen lo uno, no tienen lo otro. Ojalá se dé el cambio anunciado y de nuevo los profesores califiquen, para aprobar y reprobar, y las instituciones educativas se dediquen a algo más que solo a servir como guardería. Educar y formar intelectuales y ciudadanos; eso es.

En “Fundeuis”, por ejemplo, los niños se trepan a un muro impresionante y se esconden debajo de los carros; y la respuesta disciplinaria se limita a una anotación en la agenda. “Libertad total” es la postura institucional. Afortunadamente, se enseña y se hace seguimiento académico.

El otro extremo, en cambio, es “Luefir”, en Piedecuesta, una institución con una clara tendencia religiosa y una oscura posición frente al seguimiento disciplinario a los estudiantes, siempre bajo la vigilancia atenta de los profesores, cuyos castigos, por petición de los padres de familia, son barrer la sede de la institución cada vez que llegan tarde, y lavar los sanitarios cuando llegan sin alguno de sus útiles.

Paradójico resulta en estas circunstancias que la formación “académica” pueda llegar a forjarse lavando baños y no recibiendo instrucción y orientación dentro del aula. Y, a propósito de las aulas, en cada uno de los salones trabajan dos y tres cursos a la vez, como hasta mediados del siglo pasado, cuando cada profesora rural debía repartirse en el mismo salón para todos los niveles. La diferencia con “Luefir” es que éste no es rural, ni estamos en el siglo pasado.

No está bien que hoy una institución educativa se convierta en el fuete de los padres de familia y no en la orientadora pedagógica y cívica de los muchachos, así como tampoco está bien que, por estar pendiente de la formación académica, se abandone por completo la parte cívica y comportamental de los estudiantes. Hay que avenirse a los cambios, así que debe educarse de acuerdo con las necesidades de una nación ignorante, justamente para cambiar ese que parece nuestro negro futuro; pero también debe formarse para la sana convivencia y el trabajo en equipo. Como reza el refrán: “Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”.

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad