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Temas Urbanos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-03-31 05:00:00

Temas Urbanos

Temas Urbanos

cultivos de algodón, tejidos, campesinos y aparceros. Utilicé textos suyos en la cátedra de Sociología Rural en la UIS, especialmente “Hacienda Tradicional y Aparcería” ( Ed. UIS, 1.997, 360 pgs.) referido a Charalá; y termino de leer el más reciente “Mucha tela qué cortar” (Ed. Planeta, 2.008, 380 pgs.) sobre la experiencia nada grata del complejo industrial establecido en la hacienda San José, en Suaita, entre 1.908 y 1.981 (chocolatería, hilados, harinas, azúcar, cultivos); años de producción, pleitos, huelgas, zancadillas y liquidaciones que seguimos sin  evaluar, fieles a que pase todo sin que pase nada.

Entre la visión romántica de unos hacendados ilustrados metidos en el ya complejo berenjenal jurídico y en las guerras civiles partidistas, así sus bigotes olieran más a cilantro que a pólvora, y la mirada racional de empresarios ya formados en el mercado capitalista, transcurrieron 73 años que no contaron para montar empresas como Forjas de Colombia, según lo advierte el prologuista Carlos Dávila Ladrón de Guevara. No solo durante el manejo que se le dio con la Sociedad Industrial Franco-Belga con sede en Amberes (1918-1944), sino cuando afloraron las disputas económicas entre Caballero Hermanos, que Raymond vincula sociológicamente con el paso de familias extensas rurales a familias nucleadas. La anécdota de la cascada hermosa en la hacienda, usada para paseos familiares y su utilización en manos de empresarios gringos y europeos, resume la contraposición entre hacienda y empresa, por lo menos durante los primeros 45 años.

Destaca Raymond el papel de las comunicaciones en las dificultades del enclave; si hoy es difícil llegar por carreteritas de hace 50 años incluída la Central, a visitar el Museo en que finalmente quedó tanto esfuerzo, qué decir del traslado de maquinaria importada y provisiones por trochas, en mulas, “leñocarril”, atravesando lagos, torrentes y lo mismo con los productos hacia Bogotá, Bucaramanga y Tunja, para consumo interno o exportación; y aventurar producción sin materias primas, en tierras donde no se producía algodón  ni trigo, con peones que pasaron a obreros sin dejar de serlo.  Un aporte de la sociología a la recuperación de la memoria empresarial, útil experiencia para empresarios convencidos de que el pasado no cuenta.          

 

 

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