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Mensaje del Día Mundial del Teatro 2009 | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-04 05:00:00

Mensaje del Día Mundial del Teatro 2009

Todas las sociedades humanas son espectaculares en su vida cotidiana y producen espectáculos en momentos especiales. Son espectaculares como forma de organización social y producen espectáculos como este que ustedes han venido a ver.
Mensaje del Día Mundial del Teatro 2009

Aunque inconscientemente, las relaciones humanas se estructuran de forma teatral: el uso del espacio, el lenguaje del cuerpo, la elección de las palabras y la modulación de las voces, la confrontación de ideas y pasiones, todo lo que hacemos en el escenario lo hacemos siempre en nuestras vidas: ¡nosotros somos teatro!

No s√≥lo las bodas y los funerales son espect√°culos, tambi√©n los rituales cotidianos que, por su familiaridad, no nos llegan a la consciencia. No s√≥lo pompas, sino tambi√©n el caf√© de la ma√Īana y los buenos d√≠as, los t√≠midos enamoramientos, los grandes conflictos pasionales, una sesi√≥n del senado o una reuni√≥n diplom√°tica; todo es teatro.

Una de las principales funciones de nuestro arte es hacer conscientes esos espect√°culos de la vida diaria en que los actores son los propios espectadores y el escenario es la platea y la platea, escenario. Somos todos artistas: haciendo teatro aprendemos a ver aquello que resalta a los ojos, pero que somos incapaces de ver al estar tan habituados a mirarlo. Lo que nos es familiar se convierte en invisible: hacer teatro, al contrario, ilumina el escenario de nuestra vida cotidiana.

En septiembre del a√Īo pasado fuimos sorprendidos por una revelaci√≥n teatral: nosotros pens√°bamos que viv√≠amos en un mundo seguro, a pesar de las guerras, genocidios, hecatombes y torturas que estaban acaeciendo, s√≠, pero lejos de nosotros, en pa√≠ses distantes y salvajes. Nosotros, que viv√≠amos seguros con nuestro dinero guardado en un banco respetable o en las manos de un honesto corredor de bolsa, fuimos informados de que ese dinero no exist√≠a, era virtual, fea ficci√≥n de algunos economistas que no eran ficci√≥n, ni eran seguros, ni respetables.

No pasaba de ser mal teatro con triste enredo, en el cual pocos ganaban mucho y muchos perd√≠an todo. Pol√≠ticos de los pa√≠ses ricos se encerraban en reuniones secretas y de ah√≠ sal√≠an con soluciones m√°gicas. Nosotros, las v√≠ctimas de sus decisiones, continu√°bamos de espectadores sentados en la √ļltima fila de las gradas.

Veinte a√Īos atr√°s, yo dirig√≠ ¬ĎFedra¬í de Racine, en R√≠o de Janeiro. El escenario era pobre: en el suelo, pieles de vaca, alrededor, bamb√ļes. Antes de comenzar el espect√°culo, les dec√≠a a mis actores: ¬ďAhora acaba la ficci√≥n que hacemos en el d√≠a a d√≠a. Cuando crucemos esos bamb√ļes, all√° en el escenario, ninguno de vosotros tiene el derecho de mentir. El Teatro es la verdad escondida¬Ē.

Viendo el mundo, además de las apariencias, vemos a opresores y oprimidos en todas las sociedades, etnias, géneros, clases y castas; vemos el mundo injusto y cruel. Tenemos la obligación de inventar otro mundo porque sabemos que otro mundo es posible. Pero nos incumbe a nosotros el construirlo con nuestras manos entrando en escena, en el escenario y en la vida.

Asistan al espectáculo que va a comenzar; después, en sus casas con sus amigos, hagan sus obras ustedes mismos y vean lo que jamás pudieron ver: aquello que salta a nuestros ojos. El teatro no puede ser solamente un evento: ¡es forma de vida!

Actores somos todos nosotros; el ciudadano no es aquel que vive en sociedad: ¬°es aquel que la transforma!

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