Publicidad
S√°b Mar 25 2017
21ºC
Actualizado 06:02 pm

Tradición santandereana de mucha calidad | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-05 05:00:00

Tradición santandereana de mucha calidad

Como buen santandereano, José Mónico Blanco siempre supo que su trabajo y esfuerzo iban a ser las bases sobre las que cimentaría su vida.
Tradición santandereana de mucha calidad

Desde muy joven, entre sus familiares y amigos se caracterizó por ser un hombre responsable y emprendedor. Enfrentaba largas jornadas de trabajo que comenzaban muy temprano en la madrugada y que le exigían un gran esfuerzo de su parte.

En su adolescencia, y luego de unir su vida a Blanca María Tolosa, decidió comenzar su propia empresa.

Fue as√≠ como en 1981, en un peque√Īo local del barrio Santana de Floridablanca naci√≥ El Santanero.

Su especialidad era la comida y José Mónico y Blanca María eran los encargados de atender a sus clientes, que cada día aumentaban gracias a la exquisitez de sus platos.

El Santanero, que fue llamado así en honor al barrio en que nació, fue ganando tanta popularidad que la pareja de esposos se vio en la necesidad de buscar un nuevo sitio para su negocio.

¬ďUn d√≠a mi esposa me dijo que nos fu√©ramos a caminar por Floridablanca a ver qu√© encontr√°bamos. Efectivamente encontramos un lugar un poco m√°s grande para el cual nos trasladamos¬Ē, recuerda Jos√© M√≥nico.

Nueva etapa

En el nuevo local, El Santanero se convirtió en el pionero de la comida santandereana en Floridablanca.

A pesar de que en su nueva sede sólo tenían diez mesas, lograron contratar tres personas más para atender el lugar.

¬ďEra muy gracioso, porque las mesas y las sillas eran de troncos, entonces cuando las se√Īoras iban al restaurante peleaban conmigo porque las sillas les romp√≠an las medias, pero a√ļn as√≠ segu√≠an yendo al restaurante porque les parec√≠a muy rico¬Ē, recuerda Jos√© M√≥nico, como una de las experiencias m√°s jocosas.

Sus platos segu√≠an siendo su carta de presentaci√≥n. Ya cuando la clientela comenz√≥ a crecer r√°pidamente, cualquier excusa era v√°lida para que los floridablanque√Īos visitaran El Santanero y celebraran all√≠ las fechas especiales.

¬ďCierto d√≠a encontramos una casa antigua y decidimos trasladarnos all√≠. Tuvimos que realizar una remodelaci√≥n para lograr un aspecto m√°s moderno y adecuamos espacios para la atenci√≥n de reuniones sociales¬Ē.

Allí muy cerca del parque principal, comenzó a funcionar lo que hoy nacionales y extranjeros reconocen como el restaurante El Santanero.

El delicioso sabor del cabro, el punto exacto de preparación de la carne oreada, entre otros secretos que han posicionado a su restaurante, sólo los conocen la pareja de esposos.

¬ďNosotros somos los encargados de fabricar los platos, nunca hemos tenido chefs, todo lo preparamos con el prop√≥sito de conquistar el paladar de nuestros clientes, y es ese sabor casero el que le da el toque especial a los productos¬Ē, recuerda el empresario.

Sin embargo, reconoce que en sus inicios la ayuda de su compadre Efra√≠n Castro, quien se desempe√Ī√≥ como chef de algunos clubes de la ciudad, les ayud√≥ a darle un toque de elegancia a sus platos.

Relevo generacional

De la uni√≥n entre Jos√© M√≥nico y Blanca Mar√≠a nacieron tres hijos. El menor de ellos, Mauricio, est√° desde muy peque√Īo vinculado al restaurante y hoy en d√≠a es el gerente de El Santanero.

A pesar de esto, sus padres se niegan a dejar el negocio y prefieren acompa√Īar a su hijo. Es por eso que todos los d√≠as a las 6 de la ma√Īana Jos√© M√≥nico llega al restaurante para adobar y preparar las carnes a su modo y recibir a los empleados que desde muy temprano llegan a limpiar y a acomodar el restaurante, para que a las 11 de la ma√Īana, cuando se abre al servicio de los clientes, todos encuentren un sitio c√≥modo e impecable donde almorzar.

Desde muy peque√Īo a Mauricio, quien hoy en d√≠a es Ingeniero Industrial, le interes√≥ seguir los pasos de su padre.

Por eso, en los ratos libres que le daban sus estudios de primaria y bachillerato, √©l se iba para el restaurante y ayudaba en tareas sencillas. ¬ďPara esto tambi√©n hay que hacer carrera. Yo empec√© destapando gaseosas, despu√©s pas√© a recoger mesas y limpiarlas, aprend√≠ a lavar los platos, despu√©s a servirlos, a tomar pedidos y as√≠ fui aprendiendo el manejo y a enamorarme de la empresa constituida por mis padres¬Ē.

Y precisamente una de las cosas que conquista a los clientes de El Santanero, es que m√°s que en un restaurante se sienten como en casa, como dice el dicho popular ¬ďatendidos por su propietario¬Ē.

De su padre, Mauricio aprendió que la entrega y el sacrificio son la mejor herramienta para sacar adelante el negocio.

Por eso que desde muy temprano est√° vigilando cada uno de los procesos que se realizan en el negocio, mientras que piensa en el futuro de su empresa.

¬ďEs un reto muy grande porque a El Santanero llegan personas de todas partes del pa√≠s y del mundo que reconocen la calidad de nuestros platos. Mi tarea ahora es seguir con lo que mis padres han construido y dejar muy en alto el nombre de nuestra empresa, que se ha convertido en un emblema de Floridablanca y de la comida t√≠pica santandereana¬Ē, concluye Mauricio.

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad