Tenga paciencia y viva tranquilo, a pesar de todo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-18 04:48:25

Tenga paciencia y viva tranquilo, a pesar de todo

Cuando esperamos algo y, por alguna raz√≥n, no llega, nos llenamos de ansiedades. Nos sucede con frecuencia. Y aunque en √ļltimas cada quien reacciona de determinada manera, esa impaciencia siempre nos hace pasar ratos amargos.
Tenga paciencia y viva tranquilo, a pesar de todo

Unos sudan, a otros se les acelera el coraz√≥n y no faltan los que no se hayan por ning√ļn lado.

Lo cierto de este ¬Ďmundo de afanes¬í que nos inventamos, es que nos cuesta trabajo entender que todo tiene su tiempo y su hora. Como dice el refr√°n, ¬ď¬Ö si es para nosotros, nos guardan¬Ē.

Las personas que saben esperar, sostienen que el fruto de la paciencia es dulce. ¡Cómo no serlo! de hecho experimentamos la grata sensación de recibir lo que nos ha costado tanto tiempo y esfuerzo. Por eso, saboreamos nuestras victorias.

¬°No se desespere!

Tampoco se acelere ante ese problema que toca a su puerta.

¬°Tenga paciencia!

No se trata de ser pasivos ante el sufrimiento. No es un simple aguantar. Es tener la fortaleza y la serenidad necesarias para aceptar lo que venga.

Los dolores y las pruebas que la vida pone a nuestra disposición están ahí para moldearnos, no para destruirnos.

Vivimos de prisa. Tanto que ahora pensamos que el tiempo se nos pasa ¬Ďvolando¬í. ¬ŅAcaso las 24 horas de hoy no son las mismas 24 horas de ayer?

Lo que sucede es que nos olvidamos de vivir, porque nos quedamos esperando los tiempos mejores y, por ende, nos atiborramos de ansiedades.

La paciencia nos invita a disfrutar de cada instante, a pesar de lo que nos ocurra. Nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos.

Todo lo que nos sucede, desde las cosas malas hasta las buenas, son pruebas de fe. Y nadie, léase bien, puede olvidarse de que siempre hay esperanzas para continuar, por muy duro que sea el camino.

La verdadera actitud ante la vida no es evadir las situaciones difíciles, sino estar preparado para asumirlas. Además, cualquier momento será bueno para comenzar, y ninguno será tan terrible como para claudicar.

Conceptos
Soledad: Existe una manera de no sentirse abandonado: la idea es sentir que la gente nos necesita.
Alegría: Está dentro de cada uno de nosotros. Sólo hay que mirar en nuestro interior, encontrarla y transmitirla.
Identidad: No es la imagen que tenemos de nosotros mismos, ni la que proyectamos. Es nuestra naturaleza
m√°s profunda, esa que nos hace ser buenos y cari√Īosos con quienes nos rodean.
Conflictos de pareja: Son sólo diferencias. No deben existir. Se debe saber que es muy difícil pelearse con alguien que no busca la confrontación.
Familia: Requiere el esfuerzo constante de cada uno de sus miembros, ser generoso y reducir nuestro nivel de exigencia.
Deterioro físico: Hay que aprender a entenderlo de una manera positiva. Verlo como el principio de una nueva vida y no como el principio del fin.
Felicidad: Si la buscamos en el sitio equivocado, estaremos convencidos de que no existe cuando no la encontremos allí.

La buena cosecha

Una buena cosecha requiere de una semilla sana, buen abono y riego constante.

Quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada, hal√°ndola con el riesgo de echarla a perder o grit√°ndole con rabia que crezca.

Hay algo muy curioso que sucede con el bamb√ļ japon√©s y que lo transforma en no apto para impacientes: se siembra la semilla, se abona y hay que ocuparse de regarla de manera constante.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete a√Īos, a tal punto, que un cultivador inexperto estar√≠a convencido de haber comprado una semilla inf√©rtil.

Sin embargo, durante el s√©ptimo a√Īo, en un per√≠odo de s√≥lo seis semanas, la planta de bamb√ļ crece m√°s de 30 metros.

¬ŅTard√≥ s√≥lo seis semanas en crecer?

¬°No!

La verdad fue que se tom√≥ siete a√Īos y seis semanas para desarrollarse.

Durante los primeros a√Īos de aparente inactividad, este bamb√ļ estaba generando un complejo sistema de ra√≠ces que le permitir√≠an sostener el crecimiento que iba a mostrar despu√©s de siete a√Īos.

En nuestra vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es el resultado del crecimiento interno, y que éste requiere de mucho tiempo.

Tal vez por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan de una manera s√ļbita algo, justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es necesario entender que, en muchas ocasiones, estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada est√° sucediendo. Y esto puede ser algo frustrante.

Cuando nos ocurra eso, debemos recordar el ciclo de maduraci√≥n del bamb√ļ japon√©s, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos, ni abandonemos por no ¬ďver¬Ē el resultado que esperamos, s√≠ est√° sucediendo algo dentro nuestro: ¬°estamos creciendo, madurando!

Quienes no se dan por vencidos, van gradual y de manera imperceptible creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.

Es un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

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