Reflexiones históricas | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Dom Dic 17 2017
20ºC
Actualizado 05:56 pm

Reflexiones históricas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-31 05:00:00

Reflexiones históricas

Desde la escuela hasta nuestros días se ha hecho hincapié en la efemérides del 20 de julio de 1810 cuando el Nuevo Reino de Granada se dio su propio gobierno.
Reflexiones históricas

Pero se olvida que las revoluciones que establecen un cambio institucional no son fortuitas, son el remate de un proceso en el cual intervienen una serie de circunstancias. Para nuestro caso lo fueron de carácter ideológico, económico, militar y políticas. Todas provenían del descontento social ante un gobierno personalista, clasista e injusto.

Como en todo, llegó el momento en que esas causas se entrelazan y el insuceso entre un chapetón y un criollo, tras la negativa de aquel a colaborar en la recepción de un visitador, preparada por los santafereños, levanta al pueblo que exige cabildo abierto, convertido luego en extraordinario, el cual depositara la autoridad por vez primera en personas conocidas y determinadas.

Sin embargo si repasamos nuestra historia a partir de ese momento, la pugnacidad, la intolerancia, la envidia y los odios se han convertido para desgracia nuestra en una constante, cuya víctima más ilustre fue el propio Libertador, objeto de traiciones y atentados y quien al final de sus días, habiendo sufrido la desmembración de la Gran Colombia, en la hacienda de San Pedro Alejandrino lanzó un último grito de desesperación:
“El que sirve una revolución ara en el mar”

Pasados muchos años y derogadas otras tantas Constituciones, no encontramos aún el Norte que logre consolidar nuestras instituciones políticas. Podemos afirmar sin equivocarnos que aún padecemos de similares problemas a los que dieron origen a la conmemoración histórica que acabamos de celebrar. Nuestro comportamiento ciudadano contradice la enseñanza de Cicerón quien afirmaba que “la historia es la maestra que enseña”. Para nosotros no ha sido enseñanza porque hemos vuelto a incurrir en los mismos errores. Lo que suelen llamarse instituciones necesarias, no son a menudo más que las instituciones a la que estamos acostumbrados, con sus defectos y debilidades.

Únicamente cabe la libertad donde hay un Estado poderosamente constituido y donde sus instituciones inspiren confianza y respeto. Si el Estado es débil, la injusticia de los unos tratará de sobreponerse al derecho de los otros; las muchedumbres tratarán de atrepellar al individuo aislado. Cuando el Estado es fuerte sin ser arbitrario o totalitario, cuando está arraigado y no vacila, es fácil mantener y hacer respetar el derecho de los individuos.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad