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Una noche en los alrededores de la UIS | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-12 05:00:00

Una noche en los alrededores de la UIS

A las 7:00 p.m. del viernes 3 de abril, cuando las clases de pregrado se habían terminado y las de post grado iban por la mitad, los alrededores del UIS, frente al caballo de Bolívar, se fue llenando de jóvenes que suelen salir a tomar unas cervezas.
Una noche en los alrededores de la UIS

El ambiente est√° tranquilo, la noche fr√≠a y los locales aleda√Īos al parque donde se ubica el monumento de Sim√≥n Bol√≠var, est√°n repletos.

A pesar de que los buses siguen pasando asiduamente, algunos escogen los andenes para sentarse y otros simplemente se ubican en las bancas reci√©n hechas frente al pr√≥cer nacional, que ahora est√° bien iluminado con esa luz amarilla que le da un toque un poco extra√Īo a la noche que apenas comienza.

Isabel es una estudiante de Biolog√≠a de 19 a√Īos que se cit√≥ con sus amigos en el popular bar Teseo II, pero cuando llega, no tiene m√°s alternativa que sentarse en la acera.

¬ď¬ŅNo se parece esta calle a una calle de √Āmsterdam?¬Ē √Āmsterdam es la capital de Holanda y es conocida en el mundo porque sus noches son libres, con tolerancia y sin restricciones de ning√ļn tipo.

Eso es lo que atrae. Aunque muchos de quienes vienen a divertirse en este sector, frente al caballo de Bolívar, no son estudiantes de la UIS, sí son universitarios que se sienten en su elemento.

Teseo II, por ejemplo, es un establecimiento de m√ļsica rock que re√ļne a muchos adeptos.

La atenci√≥n no es nada del otro mundo y cuando est√° lleno, hay que pedir la cerveza en la barra, cancelarla en seguida y esperar a que la sirvan en un vaso de pl√°stico. ¬ďPara que no se vaya a partir la botella¬Ē, explica una de las administradoras del lugar.

Los accidentes pasan, pero la administradora explica que cuando la noche avanza, algunos divertidos o pasados de tragos, estrellan las botellas contra la acera.

Como no hay un lugar disponible en el bar favorito de Isabel, alguien ¬Ėun incauto que no ha venido muchas veces- propone un recorrido por el sector, pero la estudiante de Biolog√≠a aclara que los lugares ya est√°n establecidos, que no es necesario caminar hasta ellos para reconocerlos.

¬ďHay chuzos para todos los gustos y para todos los estratos¬Ē, se√Īala Miguel √Āngel Contreras, estudiante de Licenciatura en Idiomas, de 23 a√Īos.

Reticente, Isabel se da una vuelta por ellos. La mayor√≠a de los lugares no tiene mayores pretensiones: un par de sillas, un par de mesas, buena m√ļsica y la cerveza barata. Es perfecto.

Hay algunos, sin embargo, que son reconocidos: Catalina la O¬í que es de salsa y Teseo I, que est√° a m√°s no poder de amantes de la m√ļsica metal, con cabellos largos y ropa negra: la vieja guardia.

¬ďLos viernes en la noche hay una fuerte movida de subgrupos culturales, punketos, rockeros, metaleros, amantes del vallenato, gomelos, etc. Eso s√≠, son muy democr√°ticos, pues se re√ļnen todos los grupos sociales¬Ē, explica miguel √Āngel Contreras.

¬ďEsta parte es bastante concurrida. Aparte de ver los gustos en m√ļsica, uno puede apreciar las pintas¬Ē, explica Diego Reyes, de 23 a√Īos, estudiante tambi√©n de Trabajo Social.

Justo en frente del lugar están algunos punk’s. Están lejos del bar de metal, lo que parece evidenciar la distancia que existe entre estas dos subculturas, que algunas veces los han llevado a tener problemas.

¬ďNunca se sabe cuando se forma un problema con los ¬Ďmetachos¬í (metaleros) o los ¬Ďpunkeros¬í. Lo que pasa es que en este sector hay c√°maras y tambi√©n la gente que vive por aqu√≠ llama a la Polic√≠a¬Ē, se√Īala Isabel. ¬†¬† ¬†

¬ďPor estos lados tambi√©n est√°n otros ¬Ďchuzos¬í. Por ejemplo, est√° ¬ĎChocolisto¬í y sitios de vallenato, y all√° van los de ingenier√≠as, los ¬Ďcoste√Īos¬í, y obviamente, a los que les gusta el vallenato¬Ē, explica Javier Rojas, estudiante de Trabajo Social de 23 a√Īos.

Claro que para oír vallenato no es necesario pertenecer a una carrera específica. La presencia de estudiantes de otras ciudades en Santander se calcula en el 15% de la población universitaria, aunque no existen cifras oficiales.

Luego de la vuelta por los establecimientos de la carrera 27, a las 8:00 p.m. Isabel se devuelve a la acera justo frente al caballo de Bolívar. El espacio que queda para sentarse es nulo, puesto que el lugar está a reventar, pero encuentra fácilmente a sus amigos con un vaso de cerveza en la mano.

De repente, un hombre aparece y lanza una llamarada al viento. Muy pocos habrán visto de dónde salió. No es estudiante de la UIS, pero hace su espectáculo como tragafuego para recoger unas cuantas monedas.

S√≥lo unos pocos le ofrecen algo de dinero; la mayor√≠a de quienes est√°n all√≠, est√°n ¬ďpor las justas¬Ē, apenas con lo suficiente para un par de cervezas.

Por etapas

La noche avanza fácil entre cervezas hasta las 11:00 p.m., cuando empieza la primera desbandada de jóvenes que deben tomar el bus hasta sus casas.

Desde es momento y hasta las 12:00 p.m. la rumba no pasa de unas cuantas cervezas, m√ļsica (el vallenato de un bar contrasta con el metal de otro ubicado justo al lado) y un grado justo de tolerancia: no hay peleas, salvo por alguna joven que se ha embriagado y discute con sus amigos.

¬†Los bares todav√≠a est√°n abiertos y los puestos que venden comidas r√°pidas tambi√©n resultan beneficiados con la afluencia de p√ļblico.

Para quienes se han pasado de tragos, que no son muchos (hay muy buenos bebedores en los lugares aleda√Īos a la UIS), les vendr√≠a bien una porci√≥n de pap√°s fritas de no m√°s de 1,500 pesos.

A esa hora, justamente, les sentaría muy bien comer algo a los jóvenes que con unos tragos encima se arriesgaron a subir hasta la montura del monumento del Caballo de Bolívar.

Esa noche, un joven de no m√°s de 25 a√Īos ascendi√≥ hasta lo m√°s alto de la estatua y entre rechiflas de quienes lo ve√≠an, le quit√≥ la capucha que alguien le hab√≠a puesto anteriormente al pr√≥cer nacional.

Minutos después algunos lo siguieron pero no consiguieron.

Las aceras aleda√Īas a los bares est√°n atestadas de j√≥venes que departen con una cerveza en la mano. Muy pocos llevan botellas de vidrio porque los bares restringen su uso al interior del establecimiento.

Pero no falta alg√ļn gracioso que lo hace y que genera unas cuantas reacciones adversas, aunque en general ninguno dice nada y la noche transcurre con tranquilidad.

A lo largo de la primera parte de la noche, alg√ļn peque√Īo olor circunda el aire fr√≠o de la noche. Muy pocos desconocen de qu√© se trata.
¬ďA los alrededores de los bares algunos fuman marihuana y bazuco, que lo meten en el parquecito donde esta la estatua. Tambi√©n se mete perico a veces. Pero es no genera problemas, hace rato no pasa nada¬Ē, comenta Isabel.

¬ďPero no es f√°cil, no es como decir: voy a conseguir marihuana. Todo es underground (por debajo), hay que tener contactos¬Ē, explica.¬† ¬†

Miguel √Āngel Contreras asegura que la verdad sobre el consumo de drogas, es otra.

¬ďYo s√≥lo he visto marihuana, nunca he visto pepas, bazuco¬Ē.
¬ďLa etapa universitaria es la etapa de probar. No importa si son universidades privadas o p√ļblicas. Sin embargo, la universidad p√ļblica garantiza tolerancia y si el consumo se realiza de forma pac√≠fica, no debe considerarse un problema¬Ē, explica Javier G√≥mez, soci√≥logo de la Universidad Nacional.
No todos consumen marihuana, es obvio. Algunos van solamente a tomarse una cerveza.

¬ďYo tengo amigos de ingenier√≠a que rumbean todos los viernes aqu√≠ y no consumen y son muchos m√°s de los que conozco que s√≠ lo hacen¬Ē, explica Carolina Huertas.

Esa noche del 3 de abril, la Polic√≠a dio un par de rondas por el sector y no se present√≥ ning√ļn inconveniente.
¬ďEs una especie de pacto que se hace entre los estudiantes, procurar mantener la tranquilidad para que el espacio no les sea arrebatado por las autoridades¬Ē, comenta Juan Jos√© Carre√Īo, Historiador de la UIS.

A las dos de la ma√Īana la noche termina. Algunos se van y otros, no m√°s de una docena, se quedan dormidos o son recogidos por amigos para llevarlos a sus casas o lugares de paso, donde dormir√°n hasta el d√≠a siguiente.

¬ďA mi me gusta el ambiente de ¬Ď√Āmsterdam¬í (alrededor del caballo de Bol√≠var) porque la variedad cultural es alta, y uno ve de todo por all√°. Me pregunto qu√© dir√° la gente que pasa en los buses... siempre me he preguntado c√≥mo se ve √Āmsterdam desde un bus¬Ē, finaliza Isabel.

 

 

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